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Por Claudio Zlotnik - Hernán Gilardo - El paquete de medidas que
Mauricio Macri anunciará este miércoles contendrá un capítulo impositivo. Habrá
medidas especiales para deudores de la Administración Federal de Ingresos
Públicos (AFIP), que se terminarán de pulir en las próximas horas.
El Presidente recibirá en su despacho puntualmente
a las 15 de este miércoles a Leandro Cuccioli, titular del organismo, quien ya
estuvo diseñando el plan durante el fin de semana.
De esta forma, en la Casa Rosada entienden que el
anuncio presidencial tomará nota de lo que hoy figuran como las principales
quejas de los argentinos: la inflación, los aumentos de las tarifas y la presión
impositiva.
Sobre este último punto, desde la AFIP son vehementes: no habrá una
moratoria, ya que una iniciativa de de ese tipo necesariamente debería pasar
por el Congreso. Y Macri no quiere dilaciones ni que la oposición capitalice
una medida así para "facturarle" errores al Gobierno.
La versión más fuerte suponía que la AFIP lanzará un plan de facilidades
a cinco años de plazo. La tasa de interés sería similar a la que existe ahora,
del 3% mensual en los planes de pagos que están al día. En el caso de quienes
se encuentran morosos, la deuda se acumula a un costo del 4,7% mensual.
La clave será el monto del anticipo que la AFIP
impondrá para quienes busquen sumarse al nuevo plan. Ese "peaje" -que
podría ser de entre 10% y 15% de la deuda total- resulta relevante, ya que le
permite al organismo una recaudación de un primer golpe, sin esperar a las cuotas
futuras.
Justamente, una de las ideas del equipo económico pasa por intentar una
recomposición de la recaudación impositiva, que viene cayendo 10% en términos
reales. Y pone en riesgo el cumplimiento de las metas con el Fondo Monetario.
En su reciente informe de aprobación del nuevo tramo del "stand
by", el organismo multilateral reclamó una mayor dureza impositiva para
que la AFIP recomponga sus números. Sugirió, por caso, la eliminación de las
exenciones del IVA para productos de la canasta básica alimentaria. Es decir,
todo lo opuesto a lo que le están reclamando al Gobierno las cámaras
empresariales, los sindicatos, la oposición política y hasta sus propios
socios.
El desafío de los funcionarios argentinos es encontrar medidas que
consigan al mismo tiempo aliviar la carga tributaria sin que impliquen un costo
fiscal, algo que en este contexto no tendría el aval del FMI. Y el plan de
pagos para los contribuyentes en situación de ahogo financiero parece ser la
medida que cumple con esas condiciones.
Lo cierto es que, apremiado por la recesión y la elevada inflación, el Gobierno se ve obligado a mostrar una iniciativa
en distintos frentes.
Por eso, desde distintas dependencias vienen armando lo que será un
popourri de medidas, con el objetivo de mostrar iniciativa y volver a manejar
la agenda pública, que en las últimas semanas y meses le fue esquiva a la Casa
Rosada.
El plan de medidas, se sabe, hará foco en un trabajoso acuerdo de
precios -que dejará congelados durante seis meses una canasta de unos 60
productos de la mesa familiar (aceite, yerba, fideos, arroz, y otros).
También incluirá el relanzamiento de beneficios para los jubilados y
receptores de la AUH. Y habrá un capítulo especial para las tarifas de los
servicios públicos.
Tanto el tema de los acuerdos de precios como en las tarifas, el pedido
fue realizado por el radicalismo y por Lilita Carrió, ambos socios fundadores
de Cambiemos.
En el caso de las tarifas, la especulación es que ya no haya aumentos en
lo que resta del año, a pesar de que, al día de hoy, quedan por subir los
valores de Aysa (agua potable) y el gas, con un remanente del 8%.
También se abriría la posibilidad de que las boletas de energía
eléctrica se puedan pagar en cuotas.
Alivio para los contribuyentes
Tal como lo adelantó iProfesional, desde el verano pasado, son
recurrentes las propuestas que los más reconocidos tributaristas de la
Argentina elevan ante la AFIPreclamando
medidas de alivio fiscal.
César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Asociados,
fue categórico ante el posible anuncio de un nuevo plan de facilidades:
"Si es sólo un plan de pagos y no una moratoria que condone sanciones, no
va a ser suficiente para el nivel de mora y la cantidad de ajustes por
inspección que se están llevando adelante".
"Si bien sería algo mejor de lo que hay hasta el momento, el nuevo plan no solucionaría de raíz toda la
problemática que se presenta en la actualidad", aseguró
Litvin.
En igual sentido, Diego N. Fraga, Socio
de RCTZZ Abogados y profesor de la Maestría en Derecho Tributario de la
Universidad Austral, advirtió que "cualquier
plan que no condone multas e intereses va a ser insuficiente".
"Es necesario que intervenga el Congreso, dado lo delicado de la situación para las Pymes. De lo
contrario, la mayoría de las empresas no van a regularizar, van a discutir
legalmente las deudas y van a esperar a que el próximo gobierno apruebe una
moratoria atractiva", adelantó Fraga.
"Esto aplica también al stock de supuestas deudas de aquellos
que fueron detectados con cuentas sin
declarar en los últimos intercambios de información", aseguró
el experto.
Sin embargo, Iván Sasovsky, CEO de Sasovsky & Asociados, aseguró que
"en momentos de crisis y freno en la cadena de pagos, el financiamiento por parte del fisco es clave
para las empresas de todas las dimensiones. La crisis se está prolongando más de lo esperado y las tasas
de financiamiento tardan más tiempo de lo esperado en bajar".
"Con lo cual, un plan de pagos razonable es la herramienta con que el Ejecutivo puede ayudar
de manera directa a las Pymes y las personas físicas sabiendo que
la recaudación está siendo afectada por la merma en el
circuito económico", agregó Sasovsky.
La necesidad de una nueva moratoria
El abogado Marcelo H. Echevarría,
titular del Estudio que lleva su nombre, dejó en claro que "en un contexto
de crisis como el actual, hay veces que, ante la falta de
liquidez, se debe optar por abonar a la AFIP o abonar los sueldos de los
empleados o los servicios de primera necesidad para que la empresa siga en
marcha.
Al respecto, Echevarría reclama "la implementación de una nueva moratoria
de amplio alcance, para la oxigenación de las empresas, ya que favorecerá
la recaudación y morigerará la actual situación irregular
que mantienen ante la AFIP una importante cantidad de contribuyentes, ya sea por deudas pendientes de ingreso o la caída
de planes de pagos por imposibilidad material de afrontarlos".
Ante esta realidad, una moratoria impositiva y previsional pondrá fin a
innumerables juicios de ejecución fiscal actualmente en trámite, permitiendo de
esta manera sanear toda la deuda histórica y corriente que muchos
contribuyentes mantienen con el fisco nacional.
"Complementariamente, sería muy bienvenida una medida que suspenda transitoriamente los juicios que mantiene
la AFIP con los contribuyentes por deudas impositivas y
previsionales", concluyó Echevarría.
Sebastián M. Domínguez, Socio de SDC
Asesores Tributarios, también aseguró que "el actual contexto económico, hace necesario que se dicte una ley con una amplia moratoria que permita,
especialmente a las MiPyMEs poder regularizar sus obligaciones a 10 años, con
condonación de intereses y multas".
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