Pese a que el programa monetario para 2006 eleva las metas de inflación del 8% al 11% (el rango había sido de entre el 6% y 8% para 2005), los analistas estiman que el cumplimiento del programa será complicado, dado que el piso estimado para este año ya ronda el 11%.
En su informe mensual la consultora Abeceb.com, señala que el programa monetario para el 2006 vuelve a poner –al igual que el año pasado– como lineamiento principal de la política monetaria a las metas de inflación. Sin embargo, indica que pese a que se elevaron las metas, las mismas serán de difícil cumplimiento, dado que el piso proyectado ya ronda su techo.
El análisis rescata que el cam
bio del programa hacia un control más estricto del agregado monetario es una señal positiva. "A diferencia del 2005, sólo se plantean metas del agregado monetario M2 (que es la suma del circulante en poder del público, más cuenta corrientes y cajas de ahorro en pesos, públicas y privadas), dejándose de lado el control de la base monetaria y del agregado M3", señala.
Aunque el informe destaca que la política de esterilización le permitió al BCRA cumplir con las metas de base monetaria estipuladas en el PM 2005, sin embargo no pudo alcanzar el principal objetivo y tampoco con el resto, por lo que los analistas concluyen que "la política monetaria no ha sido neutral frente a la inflación, e indica que el Central priorizó el sostenimiento del tipo de cambio". El informe semanal del BBVA Banco Francés sostiene que el superávit cambiario del sector privado volvería a ubicarse este año cerca de los u$s 14.000 millones, y que el sector público podría comprar un máximo de u$s 7.500 millones (equivalente a un superávit primario de casi 4 puntos del PIB). Para los economistas del Banco, "esto significaría una intervención cambiaria de u$s 6.500 millones, inferior a la del año pasado". De respetar a rajatabla ese número, el BCRA podría cumplir con el programa monetario sin demasiada presión para incrementar las colocaciones de letras y notas.
Sin embargo, si la autoridad monetaria tuviese como principal objetivo de compras de dólares reponer los u$s 10.000 millones pagados al Fondo Monetario Internacional (FMI) –tal como lo señaló Redrado al presentar en el Senado los lineamientos del PM 2006–, se producirían presiones alcistas sobre el tipo de cambio nominal. "Esto luce inconsistente con el objetivo de reducir la inflación e iría contra la tendencia a la baja del tipo de cambio real. Al mismo tiempo, habría mayor necesidad de absorción mediante suba en la tasa, para cumplir con el programa monetario", indicaron en el BBVA Francés.
Desde que comenzó el año y hasta la semana pasada, las fuertes intervenciones que el Central y el Nación realizaban ante la disminución de la liquidación de los exportadores (por motivos estacionales) presionaron al tipo de cambio hacia arriba. Así, dólar minorista se ubicó en los $ 3,09, aunque tras la baja de la presencia oficial en la plaza, el tipo de cambio nominal se ajustó ligeramente hacia abajo.
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