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Por Patricio Eleisegui - En medio de la ola de malas noticias, hubo
un dato que pasó algo inadvertido: laconstrucción, una de
las "locomotoras" de la economía que estaba "apagada", es
una de las pocas excepciones que ha mostrado algunas señales positivas.
El indicador difundido el martes por el Indec marca que en el primer
trimestre del año el índice de costo de la construcción aumentó
5,2 por ciento. A primera vista luce negativo, pero la cifra representa la
mitad de la suba que tuvieron, en el mismo período, el dólar y el índice
general de inflación.
Es así que, con cautela pero sin disimular el optimismo, las empresas
que motorizan la comercialización de materiales poco a poco comienzan a hablar
de "una luz al final del tunel".
Ocurre que, aunque en términos interanuales las ventas aún se mueven en
terreno negativo, el primer trimestre del año cerró con signos evidentes de una
recuperación en la demanda de insumos clave para apalancar los desarrollos
inmobiliarios.
Así, y tras un cierre de 2018 realmente negativo, enero culminó con suba
superior al 3,3 por ciento respecto de diciembre. Febrero, en tanto, mostró un
incremento del 5,3% en comparación con el mes previo, y ya marzo concluyó con
una suba intermensual de casi 10%.
Si bien en el sector reconocen que las cifras actuales aún se encuentran
lejos de ubicarse en el "punto de equilibrio" que pretenden los
proveedores de materiales, existe una coincidencia al momento de catalogar a
esta tendencia positiva como un efecto "rebote".
"Nos estamos recuperando. Es incipiente pero es lo que está
ocurriendo. Hoy tenemos una actividad de
la construcción con
mejor ritmo y eso se evidencia en la manera en que los distribuidores están
renovando sus stocks de materiales. Quien hace la reposición entiende
que es un momento de mayor venta", sostuvo ante iProfesional Pedro
Brandi, presidente de Grupo Construya, organización que nuclea a los once
principales proveedores de insumos de esta rama de actividad.
Dólar y oportunidad
El empresario explicó que buena parte de la demanda renovada responde a
la baja de los costos medidos en dólares. Y si bien en los últimos años el
pulso de la construcción estuvo
determinado por la obra pública, Brandi señaló que ahora la mayor incidencia corre
por cuenta de la obra privada, en un contexto en el que el Estado viene sacando
el pie del acelerador por la presión que existe para achicar el déficit.
"Para quien tiene dólares, con la escapada de
los últimos meses la construcción se
le abarató por lo menos un 30 por ciento. Hoy construir sale más barato incluso
en comparación con otros momentos de crisis. El creciente
impulso no viene solo del lado de empresas. También de particulares, que tienen
ahorros en dólares y entienden que existe una oportunidad y se deciden a
invertir. Por eso creemos que a fines del año pasado fue cuando se tocó el piso
y ahora estamos en pleno rebote", añadió Brandi.
El directivo recalcó que "las refacciones empezaron a traccionar la
demanda de materiales. A fines del año pasado hubo una caída fuerte por efecto
del freno en la obra pública. Hoy ese rubro sigue bajo y se siente. Por eso
ahora el amperímetro lo están moviendo bastante los particulares, especialmente
los que tienen divisas guardadas, que ven que pueden hacer una
diferencia", aseguró Brandi.
La visión del presidente de Construya es compartida por otros jugadores
del sector. Desde la comisión directiva de la Asociación de los Empresarios de
la Vivienda (AEV) uno de sus representantes, Franco Galicchio, se animó a
hablar de "recuperación", luego de que en diciembre pasado la construcción haya
sufrido uno de los peores bajones en casi una década.
"Consideramos que se tocó un piso en diciembre. Más allá de que
pueda haber algún que otro mes malo hacia adelante, no prevemos que se registre
una caída tan fuerte como la del cierre de 2018. Hoy este movimiento hacia
arriba se hace más evidente en Buenos Aires, ya que en el interior la caída del
año pasado no fue tan fuerte", dijo a iProfesional.
El directivo coincidió con Brandi en la incidencia del dólar y el
abaratamiento de los precios de la construcción en esa
moneda como variables determinantes a la hora de entender el cambio de
tendencia.
"Mucha gente comenzó a avanzar con refacciones por este avance de
la divisa, que no se tradujo en un salto de los valores en pesos de los
materiales en la misma magnitud. Por eso hay una recuperación interesante en la
venta de cerámicos, yeso, ladrillos, cemento y también acero", detalló
Galicchio.
En paralelo, señaló que en un contexto de altas tasas, todavía es
posible encontrar algunas líneas de crédito interesantes, como la que ofrece
el Banco Ciudad.
Sin embargo, consideró que el grueso del movimiento surge de particulares que
echan mano a sus ahorros.
José Rozados, CEO de Reporte Inmobiliario, también se refirió al dólar
como factor clave en el escenario actual de mejora: "Los inversores están aprovechando la baja del
costo en términos de divisas. Sacan los billetes verdes de abajo del colchón y
lo destinan a obras. Por eso es que se ven mucho pequeñas
construcciones, terminaciones o refacciones. Esto mejoró, a diferencia de la
baja que se viene dando en este último tiempo en la obra pública", dijo a
este medio.
Y lo puso en términos prácticos: "Hace un año, el desarrollo de un
metro cuadrado demandaba un promedio de u$s1.100. Hoy, la misma unidad demanda u$s800. Hablamos de bajas que pueden
alcanzar a un 30 por ciento de un año a otro. Esa diferencia se está
aprovechando hoy".
Desempleo: se frena la sangría
A la par de esta mejora, Galicchio expuso que
además se desaceleró la caída de los puestos de trabajo en la construcción.
El representante de la AEV aseguró que la actividad
logró mantener el piso de los 400.000 empleos vigentes, más allá del notable
bajón registrado también en el último tramo de 2018.
"UOCRA coincide en que se desaceleró la baja. Si bien no hay un
fuerte aumento en la generación de puestos de trabajo, al menos se terminó
consolidando un piso de 400.000 ocupados. Esto es positivo, porque había
proyecciones que estimaban que podían recortarse otros 50.000 puestos. Ahora,
si se confirma el cambio de tendencia, se puede aspirar incluso a mejorar un
poco estas cifras", aseveró.
Según un informe de coyuntura del Instituto de Estadística y Registro de
la Industria de la Construcción (IERIC),
durante el primer mes de 2019 hubo 405.364 puestos de trabajo formales en esta
actividad.
Al comparar con diciembre de 2018, se observó una mejora del 1%, lo que
refleja "una evolución atípica del empleo sectorial para un enero",
tal como señalaron los analistas en el reporte.
El indicador de empleo promedio exhibió un "significativo
impulso" que lo llevó a alcanzar en enero los 14,2 puestos de trabajo
registrados por empresa, puntualizó
el IERIC.
Aumentan los metros
Ante la consulta de iProfesional, Rozados, de Reporte Inmobiliario,
reconoció la mejoría e, incluso, señaló que sobre todo en el último bimestre se hizo evidente un incremento
en la cantidad de metros permisados para nuevas obras.
"Los números en términos de metros empezaron a moverse en terreno
positivo a nivel nacional. Según el INDEC, unos 60 municipios incluyendo
Capital Federal mostraron un alza sobre todo en el último bimestre. De hecho,
en los relevamientos de este año notamos una mayor cantidad de obras activas
respecto del año pasado. Hay muchos proyectos que se han puesto en marcha
ahora", afirmó, si bien se mostró más cauteloso que otros referentes del
sector a la hora de hablar de "recuperación plena".
Al margen de lo que viene ocurriendo con la mayor demanda de materiales
para la construcción, lo
cierto es que los precios de las propiedades muestran cierta
estabilidad.,
Un informe de la UADE muestra que en el caso de los departamentos
nuevos, en febrero, se registró una contracción interanual de 1,5 por ciento,
mientras que los usados aumentaron 5,3 por ciento.
Sin embargo, no es menor el dato de que se derrumbó el poder adquisitivo
de los salarios en términos de ladrillos: ahora, para adquirir un metro
cuadrado de una propiedad nueva se necesitan cuatro remuneraciones promedio,
según el índice de la UADE, mostrando un deterioro del 40% el último año.
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