|
Por Claudio Zlotnik - Los activos argentinos vivieron en la jornada
de ayer un verdadero miércoles negro. Ventas masivas de bonos, fuerte demanda
de dólares y desarme de acciones locales tiñeron de rojo las pantallas de los
operadores y encendieron una luz de alarma en el Gobierno.
Para poner en números la histeria que se vivió en
las mesas de dinero de bancos y administradoras de fondos, habría que decir que
el riesgo país trepó 10,9%, a 963 puntos; los contratos de seguros contra default a
5 años (Credit Defalut Swap) volaron 16% y quedaron en 1.157 puntos y los bonos
cerraron con pérdidas de hasta 11%, en el caso de los emitidos en pesos, y de
hasta 3,3% para títulos en dólares, como fue el caso del Bonar 20.
En el mercado de cambios, el peso se devaluó 3,7% en el mercado mayorista y no sólo el Banco Central intervino
fuerte en los mercados a futuro para contener el precio sino que contó con la
ayuda del Banco Nación, que habría realizado ventas en el mercado de contado.
La divisa cerró a 43,95 en la rueda Siopel, donde operan los grandes
jugadores, y a $44,90 para la venta en las casas de cambio de la City.
Si bien gran parte de los fondos y bancos locales estuvieron activos
vendiendo bonos y acciones argentinas, en las mesas vieron con más fuerza a
PIMCO y a BlackRock, dos grandes gestoras de fondos internacionales que en los
últimos años adquirieron una importante cantidad de bonos locales.
En el caso de PIMCO, habría desarmado una posición
equivalente a unos u$s200 millones, con órdenes de venta del TC 20, un bono en
pesos que ajusta por CER.
"Empezó a vender el miércoles de la semana pasada y eso ha estado
presionando al tipo de cambio", explicaron desde la mesa de dinero de un
banco local.
"El volumen de contado inmediato en dólar fue de u$s543 millones, cuando veníamos con un
promedio de u$s400 millones. Hubo una demanda fuera de lo normal si se la
compara con las últimas semanas", explicaban desde otra mesa.
La suma de todos los miedos
En el mercado no identificaron una acción puntual que haya
gatillado las ventas, sino un conjunto de variables externas combinadas con el
riesgo electoral y con rumores de todo tipo, que fueron la excusa para
desprenderse del riesgo argentino.
Ante esto, aseguran que el Gobierno deberá dar una señal política o
alguna medida concreta que logre bajar la volatilidad para evitar que impacte
de manera negativa en la economía.
"La encuesta de Isonomia la semana pasada
produjo un cambio en las expectativa de los inversores", explica a iProfesional Daniel
Chodos, jefe de estrategia de bonos soberanos de Credit Suisse. El resultado de
ese relevamiento indicaba que en una segunda vuelta Cristina Fernández de
Kirchner ganaría sobre Mauricio Macri por 9 puntos.
"Lo que el mercado esta priceando es una elección
de Macri contra Cristina y la aguja se está yendo cada vez más para el lado de
Cristina. Eso es lo que se ve en el precio de los bonos y en el valor del dólar", acota Chodos.
Algo similar sostiene Santiago
López Alfaro, socio y director de Delphos Investment, quien considera que el
tema de fondo es político, de expectativa de un próximo Gobierno.
"El problema es que hay 100.000 millones de dólares emitidos en 2
años y medio y estos fondos gigantes que compraron los bonos pensaban que Macri
iba a seguir y ahora se están encontrando que pueda venir un Gobierno que no
esté de acuerdo con una política promercado", asegura.
Para Martín Saud, senior trader de Balanz, uno de los factores que
gatilló ventas fue el rumor que circuló en el mercado de personas de Unidad Ciudadana que en reuniones
con fondos en Nueva York aseguraron que en caso de asumir harían una
reestructuración de deuda y hasta se habló de una quita del 30%.
"Ese rumor, sumado a la encuesta que salió la semana pasada,
conforman una combinación muy mala para el mercado. Hace pensar que pueden ganar y reestructurar",
advierte.
En la misma línea, desde Bull Market Brokers, el analista Leonardo
Svirsky dijo que detrás de las ventas de bonos está la "desconfianza por
la chances de que vuelva al poder Cristina Fernández de Kirchner". En el mercado de dólar, agregó, la impresión es que hubo fondos del exterior que
estuvieron desarmando posiciones de Lecap y yéndose a divisas.
Otro rumor que circuló con fuerza fue que en el mercado había caído mal que la gobernadora María Eugenia
Vidal se bajara de la posibilidad de ser candidata por Cambiemos a la
presidencia, cuando confirmó ante empresarios que iría por la reelección en la
provincia de Buenos Aires. "Muchos
le ponían una ficha a Vidal, y que ya confirmara que no va a la presidencia
pudo haber impactado en el mercado", explicaba un trader.
Viento de frente en el mundo
Mientras tanto, el contexto externo también contribuyó a que los grandes
fondos salieran a reducir riesgo argentino. Balances de empresas de Estados
Unidos que llevaron dudas a los inversores e hizo que se refugiaran en el
índice dólar, que llegó a su máximo en el año. Como resultado, el
real se devaluó 1,49%, en línea con el resto de las monedas emergentes.
"Este tipo de volatilidad en los mercados
genera círculos vicioso: esta volatilidad en los mercados le pega a la macro
que no repunta, eso te baja la probabilidad de que Macri gane, el mercado vuelve a pricear eso, aumentando
la volatilidad y vuelve a generar ese círculo", grafica Chodos.
El experto agrega: "Los inversores se preguntan si seguimos con
esta volatilidad cuánto se va a poder renovar de Letes, de Lecap. Esto genera
dudas sobre problemas de liquidez del Gobierno y pega de lleno en los bonos en
dólares".
Más allá de que sea por factores externos o locales, lo cierto es que el
Gobierno no puede soportar por mucho tiempo esta volatilidad en los mercados, y
menos aún en el tipo de cambio. Por ese círculo vicioso que explica Chodos, y
porque tiene un impacto directo no sólo en la economía sino en las elecciones
de octubre.
"Estos niveles de volatilidad no son
sustentables ni para la economía ni para Macri. Eventualmente van a tener que
hace algo. En algún punto va a tener que intervenir para bajar la volatilidad al
tipo de cambio, no poner un techo, pero sí frenar la volatilidad. Estas
situaciones no son sustentables", asegura el estratega del Credit Suisse.
"Hay que ver si van a poder intervenir en el mercado para bajar la volatilidad. Si se toma alguna
decisión política o no. Eso es lo que va a marcar el pulso de acá en
adelante", acota.
La pelota, del lado del Gobierno
Para Sued, de Balanz, el Gobierno tiene que controlar esta situación de
alguna manera, cambiar el humor, cambiar las expectativas económicas.
"El mercado ya no le cree a Macri. Tendrían que buscar algún
acuerdo más amplio con otro partido político para las elecciones, buscar otro
candidato dentro de su espacio o poner en la fórmula a Macri con algún
vicepresidente fuerte", destaca Sued, quien cree que en término de medidas
económicas no hay mucho más para hacer. "El apretón monetario del BCRA no
puede ser más fuerte", comenta.
En los próximos días, la volatilidad seguirá
marcando el pulso del mercado. Del lado del contexto externo, las claves pasarán
por si el dólar se sigue fortaleciendo respecto a otras monedas, si
las tasas en EE.UU. siguen subiendo y si el petróleo sigue en alza.
"Si esta combinación de cosas, que le han estado pegando a
emergentes durante marzo, continúa, entonces va a ser difícil ver una reversión
en la Argentina", comenta Chodos.
En términos locales, agrega, va a depender mucho de cómo vienen las
encuestas. Hoy está planeado que se
difunda el último sondeo de Ricardo Rouvier, que si bien ya no tiene tanto
impacto en el mercado, servirá para confirmar o no las chances de los
principales candidatos.
"El mercado va a seguir volátil, no veo al dólar yéndose de la banda", comenta Svirsky.
"Lo van a controlar, el Central no se puede desbocar de la bajada de línea
que tiene del Fondo Monetario y recemos que el campo siga liquidando",
agrega el analista de Bukll Market Brokers.
Para López Alfaro, en el mercado de bonos, "las ventas pueden seguir por
muchos días más". El límite, o el piso, según el director de Delphos
Investment es un precio de equilibrio, "que pague un riesgo-retorno de
tener un bono argentino en un escenario de un Gobierno nuevo que no esté de acuerdo
con política promercado. Hay que ver qué precio es, hoy no lo
sabemos".
Las elecciones ya están impactando de lleno en los mercados y los
inversores juegan su propio partido. Aún no está bien claro si lo que temen es
que gane Cristina o que el candidato de Cambiemos sea Macri y no Vidal. El
Gobierno deberá dar una señal que calme las aguas si es que quiere llegar a
octubre con chances de quedarse con la Presidencia.
|