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Por Juan Gasalla
- Las dudas de los inversores sobre el futuro de la economía
argentina, de cara a las elecciones presidenciales de octubre, provocaron este
jueves nuevos desarmes de posiciones en activos locales y una firme
alza en los niveles del Riesgo País, que se ubicó en máximos de cinco
años.
Sin embargo, después del mediodía se produjo una fuerte reversión en la
tendencia del mercado, en buena medida motivada por las compras de
oportunidad, frente a títulos públicos que ya estaban plasmando en precios
un improbable escenario de default en 2020.
Tras superar los 1.000 puntos básicos por primera vez desde
2014, el indicador elaborado por el banco JP Morgan, que mide el
diferencial de tasa de los bonos del Tesoro norteamericanos respecto de sus
similares de economías emergentes, ahora resta 15 unidades, a
935 puntos básicos.
Poco después de las 11 de la mañana llegó a marcar 1.011 puntos
básicos, en sus niveles máximos desde el 5 de febrero de 2014, cuando
cerró en 1.018 puntos.
La atención también se centró en el mercado cambiario, después de
que el dólar sondeara niveles máximos históricos en términos
nominales, ante una persistente demanda de divisas de carteras de inversión.
El incremento de la tasa de política monetaria del Banco Central
en 267 puntos básicos, por encima del 71% anual, devolvió algo de
tranquilidad a la atribulada operatoria cambiaria.
"Los inversores, ante las últimas encuestas que muestran
que Cristina de Kirchner tendría una ventaja de casi 9 puntos sobre
Mauricio Macri, temen no sólo por lo que podría hacer la ex presidente en un
nuevo gobierno, sino que además desestiman la capacidad de un segundo
mandato de Cambiemos para estabilizar las variables económicas",
advirtieron desde Research for Traders.
Una señal de racionalidad para un mercado alterado fue la que
aportó Emmanuel Álvarez Agis, ex viceministro de Economía de Áxel
Kicillof, durante la presidencia de Cristina Kirchner, quien desmintió
enfáticamente que desde ese sector de la oposición se esté debatiendo la
posibilidad de una reestructuración compulsiva de la
deuda. "Argentina no tiene ninguna necesidad de defaultear",
subrayó.
FRAGILIDAD EN EL
VALOR DE LOS ACTIVOS
"Si no hay credibilidad, los agentes económicos no creen y
forman expectativas diferentes y totalmente desalineadas a las expectativas del
Gobierno y sus políticas. Los agentes se protegen, adoptan comportamientos
defensivos, la demanda de dinero cae, las presiones cambiarias e
inflacionarias aumentan, y la política termina fracasando", señaló un
informe de la consultora Economía & Regiones.
Portfolio Personal Inversiones subrayó que "los inversores
locales y sobre todo internacionales salieron masivamente de las acciones
y bonos haciendo añicos sus cotizaciones, y tanto el riesgo país
como los seguros contra default se disparan y parecen no tener techo".
Los bonos soberanos llegaron a caer más de 5% en dólares en la última rueda. La
baja de precios de la deuda argentina se pronunció incluso después de que el
presidente Mauricio Macri declarara a la radio LT29 de
Venado Tuerto que "está todo cruzado por la elección, el mundo
duda que por ahí los argentinos quieren volver atrás y eso da mucho miedo
al mundo, aumenta el Riesgo País, toman posiciones defensivas".
El Riesgo País argentino se sostuvo holgadamente sobre los 1.000
puntos básicos durante el gobierno de Cristina Kirchner, cuando el juez de
Nueva York, Thomas Griesa, falló a favor de los holdouts. El 22 de
noviembre de 2012 alcanzó los 1.147 puntos básicos.
Diez años atrás, durante la crisis financiera internacional, rozó
los 2.000 puntos, el rango más alto de la gestión de Cristina Kirchner, en
1.960 puntos el 15 de diciembre de 2008 y el 25 de marzo de 2009.
El Riesgo País argentino alcanzó un récord histórico en el
momento más delicado de la crisis económica de 2001-2002, luego
del colapso de la convertibilidad y la declaración del default de la
deuda. El 7 de agosto de 2002 el indicador de JP Morgan cerró en 7.222
puntos, durante la presidencia de Eduardo Duhalde.
Luego de la reestructuración de deuda de febrero de 2005,
con Néstor Kirchner como presidente y Roberto Lavagna como
ministro de Economía, sondeó niveles mínimos de 184 puntos, el 26 de enero
de 2007.
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