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Por Liliana
Franco - “Esta de muy mal humor el presidente Macri”, confesaban
allegados a su entorno y razón no le falta. Suspendió una visita que iba a
realizar al Anses y modificó su agenda durante la tarde. Es que el jefe de
Estado ve con preocupación las señales tanto externas como de los círculos de
poder locales que buscan condicionar al Gobierno.
También cree que existe un microclima negativo en Buenos Aires que no se
condice con el interior. Al respecto, ayer en Venado Tuerto el clima fue
completamente distinto con muestras de apoyo y satisfacción. Y, ni que hablar
cuando el Macri tiene encuentros con mandatarios extranjeros donde lo alientan
a seguir por este camino.
Sin embargo, existe en la Rosada puertas adentro preocupación por las
encuestas que muestran que Cristina de Kirchner incluso
podría ganarle, por la dificultosa batalla contra la inflación que demora en
mostrar resultados, la actividad que sigue sin repuntar.
Sorpresivamente cerca de las 14 horas con gesto
adusto y papeles en la mano el primer mandatario se fue de la sede presidencial
por una tema de índole personal. En ese mismo momento un colegio de
primaria estaba visitando la Casa Rosada y se agolparon para ver su salida. Sin
embargo, no tuvieron suerte, como ha ocurrido en otras oportunidades, que Macri
los salga a saludar.
Con la intención de no azuzar más el clima algunos funcionarios que
entraban y salían de despachos con caras largas optan por el silencio y tienden
a minimizar la crisis. En tanto, otros admiten preocupación y que hay numerosos
llamados, y que el Presidente recibió a varios de sus colaboradores.
Si bien nadie lo confirma los operadores no descartan llamadas a
Washington.
El jefe de Gabinete Marcos Peña curiosamente adelantó para hoy el
tradicional almuerzo que lleva a cabo los viernes con el Gabinete generando
expectativas, aunque fuentes oficiales insistieron en que “ya estaba
pautado”. No participó el Presidente pero sí contó con la presencia de Jaime
Duran Barba.
Por
la tarde el mandatario regresó a Casa de Gobierno donde mantuvo reuniones para
retirarse pasadas las 18.30. Antes hablo con una FM de Rosario donde reiteró que
el durrumbe de los mercados es por el temor de "volver al pasado", en
referencia a Cristina.
Las reuniones en el Ministerio de Economía de monitoreo y coordinación
para enfrentar los mercados dieron como fruto una fuerte intervención del Banco
Nación para bajar el precio del dólar.
El temor es que la baja a 45,90 pesos cuando llego 47,50 pesos haga
pensar que lo “peor ya paso”, comentan en la Rosada y
no se haga nada. “La crisis es política” replican
otros ”alguna señal habrá que dar”.
La desconfianza sobre el escenario electoral también despertó cierta
inquietud en el Fondo Monetario Internacional, tal como plantean brokers
asentados en el corazón de Wall Street.
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