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Por Pablo Wende
- Los técnicos del FMI, con Roberto Cardarelli a la cabeza, ya preparan una
nueva visita a la Argentina. Sería por alrededor de 15 días y está previsto que
comience en la segunda semana de mayo. El motivo no está relacionado con las
nuevas presiones sobre el dólar, sino con algo ya previsto en el calendario: la
revisión de las metas fiscales y monetarias del primer trimestre de 2019. Esto
habilitaría un nuevo desembolso en junio, superior a los USD 6.000 millones que
permitirá llegar a las elecciones con fondos para responder al pago de los
vencimientos.
Sin embargo, a pesar de las cuestiones formales, también se discutirá
cómo sigue el régimen cambiario, el funcionamiento del sistema de bandas y si
el Central debería tener o no más "poder de fuego", o capacidad de
intervención.La caída de los bonos y la suba del dólar de las últimas jornadas
adelantan que a medida que se acerquen las elecciones el panorama se irá
poniendo cada vez más estresante desde el punto de vista financiero.
Aunque nadie lo quiso confirmar, todo indica que ya en el transcurso de
esta semana se sucedieron llamados entre altos funcionarios del equipo
económico y los técnicos del Fondo para seguir monitoreando la marcha de los
mercados.
Ayer, por ejemplo, luego de las compras de bonos cortos por parte
de Anses se especuló con que la decisión había recibido el visto bueno del FMI,
aunque no resultaba estrictamente necesario. Desde el equipo económico, por
otra parte, descartaron de plano que se vayan a utilizar reservas para rescatar
anticipadamente el Bonar 2020. Esos dólares irán exclusivamente al pago de
vencimientos a lo largo de 2019, tal como está estipulado en el acuerdo con el
organismo internacional.
Con el horizonte despejado en materia fiscal, ahora todas las miradas
apuntan a cuál será la estrategia cambiaria para llegar de la mejor manera
posible a las elecciones. Faltando todavía seis meses para los comicios
presidenciales, esta semana quedó en evidencia que el esquema de bandas que no
permiten intervenir al Central hasta tocar el techo, que fue estipulado en
$51,45 hasta fin de año.
Hubo rumores de todo tipo en el mercado sobre una posible
flexibilización adicional de las bandas, luego de los últimos cambios. La
semana pasada se anunció que el Central dejaría de comprar en caso de que el
tipo de cambio perforase el piso de la banda, y al mismo tiempo se congeló
hasta fin de año el piso y el techo de la misma. Pero ahora el problema ya
no pasa por sostener a la divisa, sino por evitar nuevos saltos bruscos, en
medio de la suba del riesgo país y el derrumbe de las acciones.
Se descuenta que de todo esto discutirán los funcionarios del Fondo que
arriben a Buenos Aires, quienes probablemente tendrán una nueva ronda de
reuniones no sólo con funcionarios, sino también con algunos referentes de la
oposición como ya sucedió en la anterior oportunidad.
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