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Por Pablo Castagna - Argentina está atravesando
un contexto muy delicado. El peor momento de la era
Macri, que se encuentra plagado de volatilidad e incertidumbre.Un
Gobierno golpeado por la volatilidad en el tipo de cambio, tasas en el orden
del 70% en pesos, una inflación que no cede, y un malestar social que se ve en
el día a día.
¿Cuáles son las razones? A ciencia cierta no
podemos adjudicarle todo a un solo factor. Sin embargo, los errores económicos
propios del oficialismo tienen gran responsabilidad del presente actual. En
este sentido, a modo de referencia, el riesgo país se animó a tocar máximos en
el Gobierno de Cambiemos, rozando los 1000 puntos básicos –niveles que no se
observaban desde agosto de 2014-. En la misma línea, el mercado de CDS
argentinos –seguros de default de la deuda argentina- también.
Esta sensación se refleja también en el plano
político. El propio Gobierno tomó la decisión de confrontar con Cristina de
Kirchner. En otras palabras, subir a CFK al “ring”. La falta de
definición de la opositora, en particular sobre su candidatura, contribuye a
aumentar la incertidumbre. Esta situación genera pánico
entre los inversores, mientras que la imagen de Mauricio Macri se deteriora
paulatinamente.
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Sin embargo, hay que tener en cuenta que este
contexto recién comienza. Haciendo un breve cronograma, señalamos tres fechas claves. En primer lugar, el cierre de listas de
junio. Aquí sabremos quienes son los candidatos. En tanto, las PASO se llevarán
en agosto, y por último, las elecciones generales en octubre. Transitar este
camino sinuoso, no será gratis. Es lógico que se presenten momentos de
angustia, zozobra, corridas en el tipo de cambio y mucha volatilidad.
Dada esta coyuntura difícil, ¿cuál es la mejor
forma de atravesar toda esta volatilidad? A partir de aquí, la respuesta
depende de cada inversor. Es importante analizar el escenario político y
evaluar las posibilidades electorales de cara a octubre según las propias
creencias.
Aquel inversor que crea que el populismo volverá al poder de
la mano de Cristina, no debería permanecer en activos argentinos. En este caso,
se recomienda mantener la posición fuera de Argentina. Si se llega a cumplir este
caso, los precios van a sufrir abruptamente. En este punto, la salida de
acciones y bonos argentinos, se traduciría en un salto feroz del tipo de
cambio.
No
obstante, para aquellos inversores que creen que cambiará el humor
social y el Gobierno será capaz de revertir este presente, o en su defecto que
aparecerá una tercera opción política amigable con el mercado, tiene sentido
continuar en activos argentinos.
Nuestra sugerencia, en este caso, es arbitrar entre
los mejores créditos argentinos. Destacamos los bonos de la Ciudad de Buenos
Aires al 2021 y 2027 (dependiendo la elección de duration de cada cliente). A
su vez, también son atractivos los bonos provinciales garantizados por regalías
hidrocarburíferas como los de Neuquén o Chubut, o provincias fiscalmente
ordenadas como Córdoba. En cuanto a la divisa, se evitaría estar en pesos. En
este sentido, habría que limitar las inversiones en divisa local para las
necesidades de corto plazo.
Por último, para los inversores que
vayan cobrando las rentas de los instrumentos en dólares, una buena alternativa
es utilizar FCI que inviertan en activos de primera línea tanto en
Latinoamérica y el mundo.Aprovechar las ventajas de la diversificación, es
la mejor herramienta para encarar estos meses de incertidumbre local.
(*) Director en Portfolio Personal Inversiones
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