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Por Natalia
Donato - Después de haber perdido los salarios gran parte de su
poder adquisitivo durante el año pasado (12% en términos reales diciembre
contra diciembre), una nueva puja distributiva se espera para este
año, con una inflación que se aceleró fuerte en los primeros meses y
un contexto electoral que no habilita más ajustes.
Varias paritarias que cerraron a comienzos de año se quedaron cortas. El
Gobierno había proyectado un alza de precios del 23% en el Presupuesto, pero el
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ya se ubica en el 36% para
el año. Algunas consultoras esperan que la cifra llegue al 40%.
Los acuerdos salariales firmados en las últimas semanas ya se
ubicaron cerca del 30 por ciento. Por ahora, todas las que avanzaron fueron
anuales, con cláusula de revisión más cerca de fin de año. Pero faltan
acordar sectores importantes, como construcción -están muy avanzadas las
conversaciones-, comercio, metalúrgicos y alimentación, donde en algunos
casos se está analizando la revisión mensual o trimestral.
La pérdida del salario real en 2018 fue del 12% diciembre contra
diciembre y del 5,6% en el promedio del año, con algunos sectores que pudieron
negociar cifras similares a la inflación y otros que se quedaron en 30% con una
inflación que terminó en el 47%.
La situación es igual de heterogénea este año, con una
realidad económica que sigue resentida y presenta una fuerte caída de ventas
con pérdida de empleo. Sin embargo, los analistas esperan un escenario
algo mejor que el 2018 -con menos pérdida del poder adquisitivo-, aunque con
el interrogante de lo que pueda suceder con la inflación en el tercer
trimestre en función de los movimientos del dólar antes de los
comicios.
"Subas de salarios del orden del 35% anual, que podrían haber sido
observadas como atractivas por parte de muchos gremios a inicios de año,
ante el escenario actual podrían quedar nuevamente por debajo de la
inflación, que debería esperarse en torno al 36-38% anual (diciembre
contra diciembre), siempre que no exista otro shock cambiario en este año
electoral", sostuvo en un reciente informe el Ieral, de la Fundación
Mediterránea.
Ieral indicó que la mejor solución para la evolución salarial este
año podría ser una cláusula gatillo por un año, que agregue un plus de
entre 2 y 3 puntos porcentuales a la inflación anual de 2019 de modo que
se obtenga alguna mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores, sin
perder las ganancias de competitividad logradas el año pasado. "En su
defecto, los gremios tenderán a aceptar instancias de renegociación por
periodos más acotados, probablemente trimestrales, que agregan incertidumbre y
costos de transacción a la economía, máxime en un año electoral", sostiene
el informe.
La consultora Elypsis proyecta una nueva caída del salario real
este año,de entre 1% y 3% en promedio, "tocando el piso en
estos meses donde todavía las paritarias grandes no empezaron a
activarse", afirmó el economista Juan Sola. El salario real
comenzaría a crecer a partir de abril hasta agosto o septiembre, donde se
empezarán a resolver las revisiones y se verá si puede seguir creciendo.
"Si bien en el análisis punta a punta esperamos un crecimiento del salario
de entre 5 y 7%, en el promedio vemos difícil que los sueldos le ganen a la
inflación", manifestó el analista.
Para la consultora Analytica, la inflación diciembre versus
diciembre será de 45% y las paritarias, de 42%, mientras que si se mide el
promedio del año, la inflación alcanzará el 52% y los sueldos, el 40% de
aumento. En cualquier caso, habrá nuevamente pérdida del poder adquisitivo.
"Desde el año pasado, se rompió la referencia anual de paritarias.
Antes había previsibilidad, pero ahora algunos gremios están reclamando
readecuaciones mensuales o por trimestre. Eso es muy peligroso porque se
acortan los contratos nominales por la incertidumbre y todo empieza a atarse a
la inflación, y la inflación sigue al dólar. Es un mecanismo muy perverso
para desactivar el proceso inflacionario", opinóLorenzo Sigaut Gravina, de
Ecolatina.
El economista cuestionó también las declaraciones del Gobierno respecto
de las paritarias. Puntualmente, que el ministro de Producción, Dante Sica,
haya convalidado acuerdos trimestrales. "Es un año electoral en el que se
supone que tendrías que haber recuperado la pérdida del año pasado. Pero la
inflación arrancó muy alta en los primeros meses. No hay nadie que vele
por la integridad del sistema y por buscar algo que ancle expectativas",
remarcó.
Para Sigaut Gravina, la puja distributiva este año será "muy
compleja" y dependiendo de lo que suceda en el tercer trimestre con el
dólar y su traslado a precios, los salarios podrían empatarle a la
inflación este año (ambos en 40%).
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