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Por Juan Gasalla
- Después de anunciado que el Banco Central dio de baja en la práctica su esquema de "no
intervención" en el mercado de cambios, el índice
de Riesgo País elaborado por el banco JP Morgan cayó 23 unidades
(-2,4%)para la Argentina, a 940 puntos básicos.
Mientras, los swaps de incumplimiento de crédito (CDS)
de la deuda argentina restaron 70 puntos básicos a cinco
años, a 1.170 enteros.
El Riesgo País argentino había alcanzado las 1.011 unidades el pasado jueves, en un rango máximo en
más de cinco años, desde febrero de 2014.
La baja del Riesgo País tiene que ver con una mejora de los precios
de los bonossoberanos en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), del 0,5% en
promedio, liderada por las emisiones dolarizadas del tramo corto y medio de la
curva de vencimientos.
Sabrina Corujo, directora de Portfolio Personal Inversiones, expuso que
"el BCRA usará su poder de fuego -por ahora muy fuerte- para
llevar al mercado tranquilidad cambiaria. En otras palabras, mitigar el
riesgo cambiario de estar posicionado en pesos. La mejor forma de frenar una
corrida cambiaria es provocar un shock fuerte inicial -un
'cañonazo'- y sin dar señales sobre las reglas de intervención".
Un informe del Grupo SBS resaltó que la posibilidad de un BCRA
que intervenga con un margen de "enorme
discrecionalidad" evitará que "se produzcan movimientos bruscos
con poca liquidez". A su vez, "la decisión de ajustar las metas
monetarias por las ventas de divisas llevará a que la Base Monetaria se
contraiga en términos nominales, poniendo aún más presión sobre las
tasas de interés reales".
Un reporte de Morgan Stanley señaló que "la posibilidad
de intervenir y vender dólares es positiva, ya que debería reducir la
inestabilidad del mercado", mientras que "alguna estabilidad
relativa del mercado de cambios ayudará a mejorar la dinámica de la
inflación y el panorama futuro, impactando positivamente sobre un
crecimiento débil de la economía" argentina.
En las últimas ruedas el mercado local de acciones reaccionó en paralelo
a los movimientos bruscos del tipo de cambio. Por eso, en la rueda el índice
líder S&P Merval operó con baja del 3,8%, a 28.856 unidades,
similar recorrido al del dólar, que retrocedió un 3,6% en bancos de la City.
En contraste, los ADR de compañías argentinas que se negocian
en el exterior exhibieron un comportamiento mixto en las bolsas de Nueva
York.
La semana pasada el valor del dólar saltó 9,7% en el mercado
mayorista, a un récord de cierre de $45,97, que incidió en la caída de las
acciones argentinas, de un 6,6% en el promedio en pesos durante la semana
pasada, y de más de 15% en las valuaciones en dólares.
Las acciones argentinas acumulan una baja promedio de 4,8% en pesos
en lo que va de 2019, mientras que en dólares la pérdida se extiende a
19% en el primer cuatrimestre de 2019, "ante las dudas sobre una
recuperación económica y baja de la inflación, y frente a la indefinición de
políticos sobre su postulación para presidir el país a partir de 2020",
según consignaron desde Research for Traders.
"Indudablemente, la Bolsa está navegando en aguas
bravas y turbulentas. Mucho ruido de fondo, extrema incertidumbre
político-electoral. Por suerte fue sin corrida cambiaria y bancaria",
manifestó Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil.
"Con todo, los cambios al esquema monetario-cambiario buscan reducir la
volatilidad del tipo de cambio e inducir una baja de la inflación, alentando
una mejora del sentimiento de los inversores y las expectativas de
los agentes. En caso de que las modificaciones alcancen los objetivos deseados,
se lograría cierto impulso a la actividad en el margen y mejores
perspectivas para la continuidad de políticas", agregó el Grupo SBS.
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