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Por Leandro Gabin - Los anuncios realizados este lunes por el Banco
Central, que ponen punto final a la flotación cambiaria, fueron bien recibidos
en Wall Street.
Los bancos internacionales sabían que con esta volatilidad del dólar y
la situación de pánico financiero que empezaba a emerger, las chances oficiales
de mantenerse en el poder se iban acotando día a día.
Ahora, con el poder de fuego discrecional que
tendrá Guido Sandleris, en el mundo financiero esperan más tranquilidad con el
dólar.
Uno de los grandes bancos que salió a emitir esta opinión fue el JP
Morgan. En un reporte de este lunes dice que "a pesar de que la
incertidumbre política es alta y creemos que los mercados continuarán operando
volátiles hacia las elecciones presidenciales de octubre, esperamos que el tipo
de cambio encuentre más estabilidad en las próximas semanas".
De hecho, el JP Morgan mantiene su
pronóstico de un dólar a $50 para fin de año.
"Tuvimos previamente ajustes a nuestros pronósticos por la
debilidad ante grandes riesgos binarios por las elección de este año. El ajuste
del BCRA de la zona de no intervención señala que puede ser más contundente
limitar para limitar la debilidad del peso para contener las presiones
inflacionarias en el mediano plazo", sostiene el banco.
En la misma línea, desde Goldman Sachs afirmaron que el cambio de una
intervención en el mercado de divisas "estricta y limitada basada en
reglas a una intervención discrecional y abierta puede contribuir" a
reducir la volatilidad del mercado de divisas.
Pero Goldman agrega que la
eficacia de la nueva estrategia "está limitada por la cantidad limitada de
reservas disponibles para la intervención y probablemente también
por limitaciones/restricciones establecidas en el marco del programa del
FMI".
"Debido a una más fuerte postura intervencionista del BCRA se
espera que la banda de la (ahora casi muerta) zona de no intervención ralentice
el ritmo de depreciación", coinciden desde BNP Paribas.
Pero alertan que su principal preocupación es que podría haber una
subestimación de la reacción de los agentes locales. De acuerdo con los cálculos de BNP, las reservas
netas liquidas (disponibles) internacionales son menos de u$s20.000 millones,
una cantidad similar a la potencial dolarización de los seguros contra default
(CDS), depósitos a plazo y cuentas de ahorro.
Y dicen que los últimos informes del BCRA muestran que los depósitos a
plazo empezaron a disminución. "Además, la quema de reservas rápidamente
hará que las necesidades financieras en adelante haga que vuelvan las
expectativas de depreciación. Por eso nuestra visión bajista se mantiene",
remarca la entidad europea.
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