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Por Juan Strasnoy
Peyre - La supertasa de interés de referencia, que la semana
pasada tocó el 74,1%, el pico más alto desde 2002, llegó para quedarse. Pese a
pequeñas bajas puntuales como la del viernes, que cortó una racha de nueve
subas en fila, los analistas coinciden en que la persistente volatilidad
cambiaria llevará al Banco Central a
sostener un piso de tasa muy elevado para intentar frenar la dolarización.
Algunos de ellos, incluso, esperan que el rendimiento de las Leliq alcance
nuevos máximos. Con una actividad que no da señales de reactivación, preocupa
el impacto en la economía real.
El aval del FMI a
la venta de reservas para contener el dólar durante la campaña electoral y la
disolución de la llamada zona de no intervención torció la firme tendencia
alcista de la segunda quincena de abril: en los últimos cuatro días hábiles, la
divisa cedió 3,2% hasta los $45,55. Sin embargo, la inflación, el riesgo país,
la fragilidad política que mostró el Gobierno y el clima electoral auguran la
continuidad de las tensiones, que podrían acrecentarse a medida que la
liquidación de la cosecha de soja aminore.
Al compás de los sacudones financieros, el BCRA impulsó una
fuerte suba de siete puntos porcentuales en la tasa de Leliq desde el 66,8% que
había marcado el 16 de abril. Sin embargo, el nuevo nivel récord no impidió que
tipo de cambio cerrara el mes pasado con un alza del 2,2%.
Desde mitad de abril, el rendimiento de las Leliq subió 7 puntos pero no
logró frenar el dólar
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"En el contexto actual de volatilidad cambiaria, que se va a
mantener tanto por la situación económica como por la dinámica electoral, es
muy difícil que se pueda bajar la tasa porque el Central va a atacar al tipo de
cambio con todas las herramientas que tiene: venta dólares pero también
absorción de pesos y suba de tasa para hacer más atractivas las colocaciones en
moneda nacional. Más allá de alguna baja puntual como la del viernes, las tasas
van a seguir altas e incluso podemos llegar a ver nuevos máximos", planteó
el analista financiero Christian Buteler.
Coincidió el director de Epyca, Martín Kalos: "El BCRA está
profundizando su política de contracción monetaria, lo cual en principio induce
a tasas altas, que es uno de los mecanismos para contener la fuga al dólar, que
va a continuar porque la incertidumbre y la volatilidad seguirán en la agenda
de acá en más. En caso de que la crisis no se profundice, parecería que están
llegando a un cierto techo: podría subir un poco más pero no deberían superar
el 80% y en los próximos meses podría mostrar algunas pequeñas bajas graduales,
aunque en niveles aún elevados".
El analista de Eco Go, Juan Paolicchi ligó la futura dinámica de tasas a
la evolución del escenario político-electoral, el riesgo país y el tipo de
cambio, y consideró muy probable que las tasas se mantengan altas. "El
Central va a cuidar que la demanda de dinero no se vuelque hacia el dólar ni
acelere el ritmo de la inflación", apuntó.
Entretanto, las generalmente moderadas proyecciones del Relevamiento de
Expectativas del Mercado del BCRA se deterioraron
con fuerza en el sondeo publicado el viernes (ver aparte). Allí, los analistas
consultados elevaron 8,45 puntos la tasa promedio esperada para mayo, que quedó
en 70%, y afirmaron que seguirá por encima del 61% hasta octubre.
La contracara del mayor rendimiento que perciben los bancos a través de
las Leliq es la asfixia a la economía real por el encarecimiento del crédito
productivo y personal con tasas efectivas de más del 100%, que afecta el consumo
y la inversión. "Argentina tiene que volver a crecer, sí o sí, porque esta
recesión pega en el empleo y la pobreza. Y con tasas híper altas, ese proceso
es imposible pensarlo", consideró la directora del CERX, Victoria
Giarrizzo.
Además, a contramano del discurso oficial, los industriales advierten
que el aumento del costo financiero estimula la inflación ya que, como contó
BAE Negocios, las empresas destinan hasta el 15% de su estructura de costos a
pagar la supertasa.
"El Central no comprende que la tasa alta es parte del problema
actual: más la sube, más ahoga a la economía y más le pone pesos a los sectores
que luego son los que quieren hacerse de los pocos dólares de nuestra economía.
Por lo tanto, echa más leña al fuego de la inflación", completó Giarrizzo.
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