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El Banco Central de la República Argentina efectuó en dos tramos la
habitual subasta Letras de Liquidez (LELIQ) a 7 días de plazo.
El monto adjudicado fue de $217.215 millones, a una tasa
promedio de corte que se ubicó en 73,53% anual, con un recorte de 24
puntos porcentuales.
Frente a vencimientos en el día por $196.586 millones, la autoridad
monetaria contrajo liquidez por $16.758,3 millones, descontado el pago de
intereses por 3.870,7 millones de pesos.
En el mismo sentido, el stock de LELIQ creció a $990.799 millones,
equivalentes a USD 22.190 millones, un 31,1% de las reservas internacionales,
que sumaban el viernes unos 71.291 millones de dólares.
Desde mediados de febrero la autoridad monetaria jugó fuerte con
las tasas de interés, que alcanzaron el 74% anual el jueves, las más elevadas desde agosto de 2002,
hace casi 17 años.
"Los operadores responden con cautela ya que esperan poder evaluar
el 'poder de fuego' del organismo en un escenario de mayor dolarización cuando
le llegue el turno a través de ventas directas -con contrapartida en menores
reservas netas- ya que hasta ahora viene desempolvando el 'arsenal' de la
alta tasa LELIQ récord del 74%, las ventas de bancos públicos y las
intervenciones en los futuros", precisó Gustavo Ber, economista del Estudio
Ber.
"Es obviamente difícil anticipar el efecto de las
intervenciones cambiarias sobre el dólar. Sin embargo, dado que la Base
Monetaria caerá cada vez que el Banco Central venda dólares, el impacto de
aumentos en el tipo de cambio sobre la inflación se debiera atenuar",
indicó un informe del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa
de Comercio de Córdoba.
"Más allá del contexto incierto, las últimas medidas del Banco
Central refuerzan el control de los agregados monetarios, lo que junto con
la eliminación del déficit fiscal primario es necesario para corregir
desequilibrios estructurales", agregó.
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