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Mediante el Decreto 332/2019, el Poder Ejecutivo incrementó
la "tasa de estadística", que grava a todas las importaciones y
cuya alícuota pasa de 0,5 a 2,5 por ciento.
El decreto
generaliza la tasa a todas las compras externas, incluso aquellas que se
encontraban excluidas, como las de origen intra Mercosur y las
importaciones temporarias. Además, modifica los topes máximos que se
cobran por cada operación de importación.
"La medida fue
presentada con el objetivo de incrementar la recaudación fiscal y
aparece como una contraprestación por servicios de estadística. Su impacto es
similar a una suba generalizada de aranceles ad valorem y profundiza
los problemas de falta de competitividad e inflación de la economía
argentina, al encarecer los bienes e insumos importados en el mercado
doméstico", cuestionaron desde la Cámara de Importadores de la
República Argentina (CIRA).
"La mayor tasa
de estadística sube el precio de los bienes importados, lo
que impacta negativamente sobre las cantidades comerciadas y sobre la
competitividad de la economía, considerando que casi 80% de los bienes
extranjeros se usan en procesos productivos", agregó el comunicado de
CIRA.
"Además, grava
una base imponible en brusca caída, debido a la significativa reducción de las
compras externas que viene ocurriendo durante ocho meses, tanto en valor como
en cantidades debido a la recesión y la modificación de precios relativos entre
bienes transables y no transables que se dio con el salto del tipo de cambio
real durante 2018 y la primera parte de 2019″, subrayó CIRA.
La recuperación del
superávit comercial (USD 2.016 millones en el primer trimestre de 2019) se
produjo en buena medida por el desplome de las importaciones, que en tres
meses acumularon un retroceso interanual de 27,9%, a 12.171 millones de
dólares.
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