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Por Mariano Cuparo Ortiz
- La actividad económica de abril también mostró números flojos. Según el Grupo
SBS, el cuarto mes del año tampoco muestra dinamismo para el PBI y, según los
primeros datos adelantados del mes, registró una caída de 0,4% intermensual
contra los registros de marzo. Aclaración: el dato no toma en cuenta el
desempeño del agro, que por factores puramente estadísticos impulsará al alza.
Así, con un salario que no frena su deterioro, tasas de interés por las nubes y
un consumo interno que no arranca, la actividad todavía no da señales de
reacción.
La dinámica del salario real es la clave: la inflación mostró gran
resiliencia en los primeros meses del año, con picos de 3,8% en febrero, de
4,7% en marzo y un número de abril que se prevé que estará en torno al 4%. El
salario nominal fue bien por debajo.
Lo destacó el director de Ecolatina, Lorenzo Sigaut
Gravina: "Los datos negativos de la industria y construcción en marzo
reanimaron la discusión sobre la recuperación registrada por el Emae, de tres meses
de expansión desestacionalizada desde diciembre del año pasado. A diferencia de
otras recuperaciones, aún no se observa mejora del salario real".
Sigaut Gravina hizo referencia, de esa manera, a que según el Indec
desde noviembre la actividad -aunque siempre en el pozo de la recesión-
registró tres meses de recuperaciones parciales que permitían pensar que no
seguiría cayendo. Pero la actividad de marzo dará una nueva caída y ahora eso
está en discusión. ¿Qué tan sostenible fue la mejora de diciembre-febrero?
En Ecolatinaprevén
mejora en abril y mayo, por el agro, pero el futuro es incierto y dependerá de
la dinámica del dólar, que podría dispararse a medida que se acerquen las
elecciones.
Otro dato parece poner en discusión la posibilidad de que haya un
despegue: desde noviembre, momento en el que supuestamente la actividad tocó el
piso, el salario real cayó 1,1% en términos reales, según datos del
Indec. Ecolatinaproyecta,
además, que seguirá contrayéndose hasta mayo.
Esa dinámica contrasta fuerte con las salidas de las últimas recesiones.
Tanto en 2009, como en 2012, 2014 y 2016, los primeros cinco meses posteriores
al momento en el que el PBI tocó
su piso fueron de recuperación clara del salario real (ver gráfico). Y es que
el consumo de los privados representa el 74,2% delPBI.
Así, no hay factor de la demanda que traccione de manera clara y mucho
menos de forma sostenible. El consumo minorista se desplomó 13,4% en abril,
segúnCAME. La inversión cayó
18,1% en marzo, según el último dato publicado por Orlando Ferreres y
Asociados.
El Indec publicó ayer los términos del intercambio del primer trimestre,
que cayeron 2,4%, lo que determinó una contracción de 2,3% en las
exportaciones. Y eso tras una devaluación de más de 120%. Finalmente, en marzo
la contracción real del gasto público corriente fue de 14,7% y la de capital de
31,2%. Sin clientes, nada tracciona a la producción.
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