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A una semana del debut del “Acuerdo 10.0” parece que la iniciativa
oficial ya comenzó a deshilacharse. Cualquier reminiscencia, por ejemplo, con
el histórico GAN lanzado por Lanusse de 1971 es pura casualidad. El Gran
Acuerdo Nacional intentaba una salida elegante a la Revolución Argentina de
Onganía. Hoy, en otro contexto, el Acuerdo de los 10 puntos ofrecidos por el
presidente Macri, intenta calmar a las huestes financieras. Pero más allá de ser
música para los oídos del mercado financiero, el “Acuerdo 10.0” vino a quebrar
la apatía oficial y recuperar la iniciativa. En el mercado saben que aunque no
se llegue a nada concreto el Gobiernoutilizará
el acuerdo como leitmotiv de campaña. De modo que los redoblantes de Peña y
Durán Barba intentarán sonar lo más cercano posible de la primera vuelta
presidencial. En una rueda de amigos, un notorio empresario local con puentes a
la Rosada señaló que se trataba de una buena idea, pero lamentablemente fue mal
implementada y muy improvisada. Por lo pronto, entre la Virgen Desatanudos
Lagarde que liberó al BCRA en su cruzada cambiaria y el sostenido apoyo del Tío
Sam, el dólar vivió unas jornadas sin sobresaltos. Al respecto un reconocido
economista comentaba que uno de sus termómetros para saber si pasa “algo raro”
es un mayorista de viajes. En su reunión mensual el empresario del turismo le
dijo que tenía una leve recuperación del negocio en los últimos días. Pero los
de la generación del 70/ 80 entienden que el baile todavía no comenzó. Lo que
se vio fueron algunas escaramuzas. Entienden que “Rambo” Sandleris se debe
preparar para el 22/6 cuando se oficialicen las candidaturas para las PASO. Por
ello ya entraron en el radar de los gurúes no solo el monitoreo diario de las
reservas del BCRA sino el de los depósitos privados en pesos y los vencimientos
de las Letras.
El restó Elena del Four Seasons fue escenario inesperado de varios
cruces de gente del mercado. Una de las mesas más animadas estaba liderada por
la ahora CEO del BNP Paribas Investment, Jackie Maubre, y en la otra punta del
salón por la del economista Norberto Sosa. En ambas se comentaba que el
establishment se mudaba el próximo miércoles al Alvear Icon donde tendrá lugar
el AmCham Business Summit. Varios ministros, legisladores y empresarios
conforman la short list de expositores. Sin duda será el evento del año.
Debatirán la agenda 2020. Pero en otra mesa más apartada, un grupete de amigos
cercanos a Macri comentaban el “golpazo” que se había pegado “Mauro”-como le
dicen al Presidente- durante un partido en Los Abrojos el finde anterior. Un
contrincante no midió su marca temperamental al ir a disputar el balón con
Mauricio, quién quedó desparramado sin signos de poder levantarse. Tal fue el
golpe que Mauro debió retirarse del partido, en cuatriciclo. Quiénes frecuentan
la quinta familiar supieron del enojo de la primera dama. Por ello no extrañó
que el finde pasado Mauro no fuera de la partida y se dedicara a recibir por la
tarde a notorios comunicadores radiales y televisivos del monopolio. En esa
mesa un economista de la vieja guardia no dejaba de sorprenderse de los
seminarios que un ex-funcionario daba sobre la crisis económica que sufrió
Argentina bajo Cambiemos. “Si quieren entender ¿qué pasó viejo?, van a tener
que ir con Demian (exvice del BCRA con Sturzenegger) a Harvard y Princeton”,
les dijo a sus comensales. Explicó que en la Kennedy School (Harvard), Demian
Reidel dio clase sobre lo que pasó bajo el título de “Leaving Populism Behind:
Lessons from Argentina 2015-19”, lo hizo junto al diputado del PRO, Luciano
Laspina. Parece que Reidel siguió su tour académico sobre la debacle argentina
luego por la Universidad de Princeton donde disertó sobre “Argentina under
pressure again: What happened? What’s happening? What’s next?”.
A los postres apareció en otra mesa Marco Valenti de IEB, muy
entusiasmado por la perfomance de las acciones argentinas. Le contó a un colega
de un fondo extranjero que la proximidad del ingreso de las acciones locales al
MSCI está dando sus frutos, encima en una semana negativa para emergentes.
Aportó más data: en las últimas ruedas los ADR argentinos subieron con algún
incremento de volumen negociado. Esto obedece, según Valenti, a que el próximo
29 los ADR criollos pasan a formar parte del índice MSCI emergente. Se estima
una participación del 0,3%, ¡pero de una industria de más de u$s1 billón!
Comentó que observó, irónicamente, más activos a los fondos pasivos que se
adelantaron a comprar. Los fondos con mandato activo pueden esperar para
entrar. Cerca de su mesa, un alto funcionario se quejaba de que las cementeras
le cotizaban la Bolsa en dólares y no podía amenazar con la importación.
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