|
Por Natalia
Donato - Tras el ruido que generó en muchos sectores productivos el
aumento de la tasa de estadística para importar de 0,5% a 2,5%, el
Gobierno ahora analiza dar marcha atrás parcialmente con la medida que,
según el Ministerio de Hacienda, le iba a permitir recaudar entre $28.000
millones y $30.000 millones adicionales al año, en momentos
de restricción fiscal.
Concretamente, lo
que estudian en los ministerios de Producción y de Hacienda es eximir del
pago de la tasa a todas aquellas importaciones temporarias, es decir, que
entran al país para, en el plazo de un año, formar parte de un proceso
productivo destinado a la exportación. Altas fuentes oficiales confirmaron que la
medida podría hacerse efectiva en los próximos días y que sería para todos los
sectores.
No es el objetivo
del Gobierno afectar las exportaciones, que ya vienen dañadas en los
últimos meses por la carga de las retenciones, baja de reintegros, y un mercado
brasileño que no está traccionando como se preveía. De hecho, desde las
distintas áreas oficiales se encargaron de aclarar que si bien la interpretación
del decreto 332 -que subió la tasa de estadística al 2,5%- era confusa, las
exportaciones no están afectadas por el tributo.
Hasta ahora, las
importaciones temporarias no pagaban tasa de estadística, por lo que sería
razonable que tampoco estén incluidas dentro de la nueva norma. La medida
generó un fuerte rechazo en todo el sector productivo y en gran medida en el
sector automotriz, que produce sus vehículos con el 70% de piezas
importadas y que exporta más de la mitad de su producción.
Además, en el caso
del sector automotriz, el Gobierno les concedió finalmente la
suba de los reintegros para la exportación al Mercosur del 2% al 6,5% -como
ya tenían para la venta extrazona-, por lo que lo que les dio por un lado,
les sacó por otro. En el sector esperan ansiosos la medida para poder hacer los
cálculos de cómo queda la ecuación económica para las terminales y cuánto
podrán crecer las exportaciones. Hasta antes de la suba de los reintegros,
algunas empresas habían declarado que perdían USD 500 por auto exportado.
También se
mostraron molestas con el decreto 332 las cerealeras, que venden soja al
exterior procesada como aceite y harina. El problema es que como la producción
local no alcanza para la demanda que tienen estos productos con valor agregado, importan
soja temporariamente de Brasil y Paraguay, por lo que también se ven afectados
por la tasa de estadística.
De acuerdo con los
datos del Indec de marzo, las exportaciones disminuyeron 5,0%(alcanzaron
los USD 5.136 millones) respecto del mismo mes de 2018, debido principalmente a
la caída en precios de 5,2%, ya que las cantidades subieron 0,3%. Sin embargo,
si se analiza la evolución de las ventas por rubro, se percibe que las
manufacturas de origen industrial cayeron en un porcentaje mucho mayor.
El Gobierno
tomó recientemente algunas medidas para paliar el impacto de las retenciones. Además
de la suba de los reintegros para el sector automotriz, oficializó en los
últimos días la exención de los derechos de exportación para las micro,
pequeñas y medianas empresas que hayan exportado más bienes en 2019 que en
2018 en valor FOB. El beneficio cuenta con un límite sujeto a desgravación de
US$ 600.000 para las PyMEs exportadoras. La marcha atrás parcial con el decreto
332 también va en la misma línea: evitar que las ventas al exterior se sigan
desplomando, en el año que el propio Gobierno llamó "Año de la
exportación".
|