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Por Julián Guarino - La guerra comercial entre
EEUU y China se intensifica y el dólar retoma un sesgo alcista en el mercado
local. La divisa minorista cruza los $ 46,50 mientras se mantiene
el interrogante sobre la potencial intervención del Banco Central.
El dato que quizás
sirva para anticipar qué puede pasar en las próximas horas es que el resto
de los mercados emergentes de la región también está viendo cómo el dólar se
aprecia entre 1 y 2% con respecto a sus propias monedas.
Por ende, el BCRA podría “dejar
correr” la suba, por lo menos hasta los $ 47 teniendo en cuenta que no
existe, por lo menos en términos absolutos, una causa doméstica contundente que
haya incrementado la presión al alza, y sí en cambio una internacional, si
bien de todas formas habrá que incluir en la ecuación el revés de
Cambiemos en la elección en Córdoba.
China acaba de
decir que subirá los aranceles a las importaciones estadounidenses en
respuesta a la misma medida que los Estados Unidos había aprobado la semana
pasada. En rigor, Pekín subirá los aranceles de 5.140 productos
estadounidenses del 10 % actual al 25%, entrará en vigor el 1 de junio y
afectará a importaciones valoradas en u$s 60.000 millones.
“Se castiga al agro
de EEUU (paltas, azúcar, trigo, pollo y pavo) que, por otro lado, es el único
que registra un superávit con China y donde Trump tiene todo su caudal
político. Los chinos le pegan a Trump donde más le duele”, dijo Agustín Bahl,
director de la firma MT Capital.
Bahl recuerda que
Washington había aumentado la semana pasada los aranceles a importaciones
chinas también del 10 al 25% por un valor de u$s 200.000 millones y que incluso
las dos potencias cerraron su undécima ronda de negociaciones sin ningún
acuerdo.
Un informe de MT
Capital sostiene que este lunes también habrá que tomar como referencia que la
firma MSCI saldrá a señalar que la Argentina será parte de su índice de
“Emerging Markets” como se había anticipado, al tiempo que se comunicará qué
firmas argentinas que serán incluidas en el índice (se estima una participación
en el índice será del 0,3%).
De todas formas, de
fondo preocupa la performance de las reservas del BCRA y
cómo impacta el “blindaje” que el Gobierno parece haber cerrado con el FMI
con el guiño de Trump. Las palabras del presidente estadounidense en apoyo de
Macri para fortalecer su candidatura son leídas como la predisposición de
Washington a activar líneas de ayuda en dólares en caso de ser necesario.
Una alternativa es
la Extended Fund Facility (algo más de dinero, pero plazos más
largos) que podría promover el propio FMI. Se otorga contra el compromiso
de reformas estructurales de mediano plazo (laboral, previsional) y ofrece
períodos de repago de 4-10 años para los préstamos ya tomados, que en definitiva,
son más extensos que el stand by de 3 a 5 años.
La otra carta, en
la que Cambiemos tiene marcadas expectativas mediante la llegada a Trump, es
el Exchange Stabilization Fund-ESF que otorga el Tesoro de los EEUU.
Es un fondo de emergencia para comprar y vender divisas en intervenciones. Se
utiliza para financiar a países y autoridades monetarias extranjeras. En 1994
se utilizaron u$s 20.000 millones del ESF para préstamos a México. No necesita
autorización del Congreso de EE.UU.
En las últimas
horas Estados Unidos anunció la aprobación de un préstamo de u$s 45 millones
por 9 años. Es para ampliar infraestructura logística mediante la OPIC, es
decir, la Corporación para la Inversión Privada en el Extranjero.
Existen 16
propuestas más en la lista de espera: equivalen a u$s 5.200 millones.
Entre las
inversiones que vienen están Tecpetrol and Transportadora de Gas del Sur: u$s
350 millones (gasoducto); Astris Infrastructure: u$S 250 millones (autopista
Buenos Aires-Mendoza); YPF Luz: u$s 50 millones (energía eólica) en Santa Cruz
y Genneia: u$s 188 millones (planta solar y eólica) en Chubut.
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