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Por Juan Manuel Barca - La cúpula de la CGT definirá hoy por la
tarde si convoca al sexto paro nacional contra la gestión de Macri.
La decisión se tomará a las 14 en la reunión del consejo directivo, en
medio de una fuerte interna entre el ala dialoguista, los gremios del
transporte y los sectores duros encabezados por el camionero Hugo Moyano. La
discusión se reavivó luego de la resolución publicada el viernes por el Gobierno, que ordena destrabar $2.100 millones a las obras
sociales.
La medida oficial destinada a neutralizar la
posible huelga general serviría para contener a los "gordos" (grandes
gremios de servicios), "independientes" y los gremios liderados por
el gastrónomico Luis Barrionuevo. Todo ellos mantienen buen diálogo con las
autoridades.
En cambio, los sindicatos del transporte, en especial los conductores de
trenes y colectiveros, exigen cambios en el impuesto a las Ganancias y amenazan
con endurecerse.
En ese contexto, la mesa chica de la central obrera recibió ayer a las
17 a la misión del FMI que se encuentra el país. En el encuentro mantenido
en la sede del gremio de la construcción (Uocra), la dirigencia sindical le
planteó al staff encabezado por el italiano Roberto Cardarelli su preocupación
por la escalada de la inflación, el agravamiento del cuadro social y la
necesidad de renegociar el acuerdo con el organismo.
Los técnicos fueron recibidos ayer por el dueño de casa, Gerardo
Martínez, y una comitiva gremial que ya mantuvo dos encuentros previos con el
organismo y una videoconferencia por Skype. En esta ocasión, los sindicalistas
alertaron sobre el deterioro de la economía tras la última reunión en febrero
pasado.
"Hay un agravamiento no solo del empleo, sino de la situación
económica y la inflación contra los pronósticos del Gobierno y el Fondo que decían que iba a bajar",
dijeron a iProfesional cerca de Martínez.
El cónclave fue precedido por las críticas
del secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, quien sostuvo ayer que él
"ni en pedo" se reuniría con los funcionarios del Fondo y planteó que
la dirigencia debería estar en la calle, junto a los sindicatos que el 30 de
abril pasado realizaron una huelga general con un acto en Plaza de Mayo. El sindicalista recibió la semana
pasada el apoyo de la CGT luego de los allanamientos que sufrió su
gremio en la causa que investiga una presunta asociación ilícita en
Independiente.
En la central critican a Macri y a los hombres de Christine Lagarde por su
"falta de previsibilidad". En su tercera revisión del acuerdo, el
staff del organismo pronosticó en abril pasado una inflación anual del 30%, un
10% más que lo proyectado en la segunda revisión de diciembre, debido a la suba
nominal de salarios, el incremento previsto de tarifas y las crecientes
expectativas de inflación tras conocerse los datos de marzo.
En contraste con esos cálculos, ahora el Fondo ya prevé un alza de los
precios del 43,7% para fin de año, lo que llevó el 29 de abril pasado a
permitir la intervención del BCRA en el mercado de cambios y el fin del esquema
vigente desde octubre.
La evolución de la inflación genera inquietud
en los sindicalistas, quienes en su mayoría se encuentran en plena negociación
salarial y exigen la aplicación de ajustes automáticos en función del INDEC o
acuerdos trimestrales para evitar la pérdida de poder adquisitivo, junto
con compensaciones por el 2018. Ese esquema, sin embargo, choca con el enfoque
del FMI que en su último informe recomendó no "mirar
atrás" en materia salarial, es decir, la brecha registrada entre ingresos
y precios el año pasado.
Otro de los puntos clave de la agenda fue el pedido de renegociar vencimientos
de deuda después de las elecciones. "Además de destacar nuestra preocupación por
el endeudamiento, plantearemos la necesidad de una refinanciación a largo
plazo, a raíz de la grave situación que vivimos, ya que un país que no genera
dólares no puede pagar dólares", dijo el colectivero Roberto Fernández previo
a la reunión.
El planteo coincide con la postura expresada el viernes pasado el
exministro de Economía Axel Kicillof durante una conferencia en Washington,
donde responsabilizó a Macri y al FMI de la crisis. Además de Martínez y
Fernández, el equipo de Cardarelli será recibido también por el cotitular de la
CGT, Carlos Acuña; el estatal Andrés Rodríguez; José Luis Lingeri, de Obras
Sanitarias; el conductor de ferrocarriles Sebastián Maturano y el judicial
Julio Piumato.
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