La semana empezó bien para el euro, que hoy lograba situarse por encima de la cota de 1,22 dólares, es decir, en máximos de cuatro meses. La divisa comunitaria, fortalecida por varias declaraciones de representantes del Banco Central Europeo (BCE) sobre los riesgos inflacionistas en la zona euro, aprovechó también la debilidad relativa del dólar, afectado por el alto precio del petróleo y las tensiones geopolíticas mundiales. Tras más de dos meses, el cambio euro dólar salió del estrecho rango de contratación limitado arriba por la resistencia de 1,2080 y la divisa comunitaria pegó un fuerte tirón adelante rompiendo resistencias sucesivas. El euro llegaba fuerte al lunes, ya que durante el fin de semana dos representantes del BCE, el francés Christian Nover y el italiano Lorenzo Bini Smaghi, realizaron sendas declaraciones sobre las preocupaciones de la autoridad monetaria europea sobre la estabilidad de los precios.
En paralelo, los presidentes de las Fed de Richmond y de St Luis, Jeffrey Lacker y William Poole, respectivamente, se habían ocupado de enfriar las expectativas sobre más subidas de tipos de interés en EEUU. Ambos subrayaron que las tensiones inflacionistas en la economía estadounidense están más controladas que antes, fortaleciendo la idea de que la Reserva Federal (FED) podría dar por concluido el ciclo alcista del precio del dinero tras la próxima subida que, con toda probabilidad, llevará a cabo en su reunión del 31 de enero.
Esta mañana, fue el economista jefe del BCE, Otmar Issing, quien volvió a hablar sobre los riesgos crecientes para la estabilidad de los precios en la eurozona. Y sus palabras no hicieron sino fortalecer aún más al euro. Mientras, el presidente de la Fed de Nueva York, Tomothy Geithner, admitió en una conferencia en Londres que el enorme déficit comercial y por cuenta corriente de EEUU es un riesgo para la economía mundial. Las palabras de Geithner, evidentemente, no sentaron bien al billete verde.
Además, las tensiones geopolíticas provocadas por la decisión de Irán de reanudar su programa de investigación nuclear también afectan al dólar, por el miedo a que esta situación pueda desembocar en un nuevo conflicto en Medio Oriente. Este fin de semana Israel ha dejado bien claro que no está dispuesto a permitir que Irán entre en poseso de armas nucleares. Una situación que está empujando a muchos inversores a refugiarse en puertos más seguros, como la deuda o materias primas como el oro.
En esta situación, el único dato macroeconómico esperado hoy en EEUU, el indicador adelantado de indicadores publicado por el Conference Board, no tuvo un impacto directo en el mercado de divisas. El indicador subió una décima y se situó en los 138,5 puntos, cuando el mercado esperaba una subida de un 0,2%. A poco del cierre de las bolsas europeas el euro se cambiaba a 1,2283 dólares, con un avance cercano al 0,9% frente al último cierre. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2277.
El dólar también registraba descensos sostenidos frente a la moneda japonesa, perdiendo la cota de 115 yenes. La moneda norteamericana retrocedía casi medio punto y se cambiaba a 114,62 yenes. Sus pérdidas frente a la libra esterlina superaban el medio punto porcentual. El euro mostraba su fortaleza también en el cambio con la divisa nipona. Tras avanzar algo menos de un 0,5%, la divisa comunitaria se cambiaba a 140,7850 yenes.