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Por Luis Beldi
- La suba del riesgo país de casi 3% del viernes cortó una calma de tres ruedas
donde los bonos de la deuda estaban recuperando la paridad. Lo que nadie
imaginaba es que unos pocos manejaban la información del día después: la
fórmula presidencial del kirchnerismo.
Por eso, lo que sucedió el viernes -con muchas reservas- puede ser
tomado como una encuesta de lo que piensan los inversores de la estrategia
de Cristina Kirchner de presentarse como candidata a vicepresidente.
Por eso la rueda del lunes es importante. Tanto, que los datos de
cómo están los mercados internacionales pasan a un segundo plano.
Luego de que la Corte ratificara la fecha del juicio oral a Cristina
Kirchner, se anunció la fórmula presidencial para opacar
la noticia del juzgamiento de quien ahora es candidata a vicepresidente de la
Nación.
Pero también pone en un aprieto a Mauricio Macri. Si el dólar el
lunes no sube o, por el contrario, baja significa que el mercado está aceptando
a sus rivales y que no le temen al default. En otras palabras, un buen día
para el plan económico del Gobierno puede ser un mal día en lo político porque
significa que el temor al default ya pasó. Y ese es uno de los obstáculos que
impiden entrar inversiones al país y que obligó a acudir al Fondo Monetario
Internacional.
Si el dólar baja, se puede leer como que la gente confía en los nuevos
candidatos y que si triunfan no verán cepo cambiario, ni corren peligro sus
ahorros en dólares.
Pero la política y la economía no son tan lineales. Cuando hay dinero de
por medio, hay temores todos se cubren.
El primer dato, que es más importante que el que arroje cualquier encuesta,
se tendrá el lunes cuando se liciten las Letras del Tesoro en dólares a
210 días de plazo. Es decir que vencen el 20 de diciembre y le corresponde
al próximo gobierno el pago. Si hay pocas apuestas a estos títulos o se pagan
excesivamente caros, es porque hay grandes temores por lo que se vendrá.
Al mismo tiempo, habrá que ver cómo cotiza el dólar, cómo evolucionan
los bonos que ya tienen paridades exageradamente bajas. El Bonar 2024, el bono
de referencia de la deuda argentina, el viernes había retrocedido tanto que
rendía entre 15 y 17% anual en dólares.
Para colmo de males, se complicó Brasil y el dólar tuvo una fuerte alza
que lo llevó a 4,10 reales.
Al margen de los vecinos, los índices de futuro de los mercados del
mundo preanuncian una buena rueda para Wall Street y la mayoría de las bolsas
europeas. Las asiáticas, que comenzaron a operar a las 21 del domingo de la
Argentina, no tenían una tendencia definida porque las subas y alzas que
marcaban eran leves. Por caso, el Nikkei de la Bolsa de Tokio, estaba 0,23%
arriba, mientras el índice de Shanghái bajaba 0,17%. Pero esto era a la mitad
de la rueda y la tendencia parecía estar cambiando al alza.
Por eso el lunes, para la Argentina, el infierno no serán los otros,
sino lo que ocurre en el mercado interno.
Los precios de los bonos, el dólar y las Letes medirán mejor que
cualquier encuesta la opinión la nueva fórmula presidencial.
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