|
La desaceleración inflacionaria registrada en abril modificó a la baja
las expectativas de suba de precios para los próximos doce meses. De
acuerdo con el informe del Centro de Investigación de Finanzas (CIF) de
la Universidad Di Tella, se redujeron a 30%, de acuerdo con la
mediana de las respuestas. En abril, el número era 40%.
En tanto, de acuerdo con el promedio, las expectativas de inflación
a nivel nacional bajaron 4 puntos porcentuales respecto de abril del
año pasado y se ubicaron en 36,6%. En ambos casos, las
respuestas en Capital Federal y en el Interior fueron más optimistas que en el
Gran Buenos Aires, donde la mediana se mantuvo en 40% para los próximos doce
meses, y el promedio, en 38,9%. En Capital Federal, la inflación
esperada, según el promedio, es del 33,3% (reflejó una caída de 10,9 puntos),
mientras que en el interior alcanza el 34,3%.
De acuerdo a la mediana, "y aproximando por el nivel educativo
alcanzado, las expectativas de inflación bajan a 30% tanto para los
sectores de ingresos altos como para los sectores de ingresos bajos", dice
el informe. Si se tiene en cuenta el promedio, las expectativas de inflación
bajaron 5,5 y 5,6 puntos respecto del mes anterior tanto en sectores de mayores
como de menores ingresos.
"La población tiende a dar un numero redondo como respuesta a la
encuesta sobre la inflación esperada. En octubre, marzo y abril esa respuesta
mediana fue de 40%. Ahora, en mayo, volvió a ser 30% y se alinea un poco mas
respecto al 31,4% que pronosticó el REM en su último relevamiento de fines de
abril. Las expectativas de inflación parecen comenzar a alinearse
lentamente después del rebrote del primer trimestre", aseguró el titular
del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz.
Después de conocerse la inflación de abril, que ascendió al 3,4% -frente
al piso de 4% esperado por las consultoras privadas-, las expectativas
comenzaron a moderarse, ayudadas también por el hecho de que el Gobierno
anunció semanas atrás que no habría nuevas subas de tarifas durante el año (al
menos hasta las elecciones) y que el dólar pareciera haber encontrado una
nueva zona de confort. Además, la política monetaria
contractiva que comenzó en septiembre del año pasado estaría
empezando a surtir efecto.
Ya para mayo, las estimaciones de suba de precios se ubican en
torno al 3%, de acuerdo con el consenso de los analistas. Y ese valor se
explicaría porque todavía impactará un 9% de suba del gas y el 26% en el caso
de la tarifa del agua. Además, las cuotas de la medicina prepaga subieron 8% y
los combustibles, 4% a comienzos de mes.
El gran signo de interrogación son las elecciones de octubre y cómo
pueda afectar la incertidumbre política en la economía. Dependiendo de lo que
sigan las encuestas, no se descarta una nueva disparada del tipo de cambio, lo
que rápidamente se traduce en suba de precios.
|