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Por Leandro
Gabin - La compra de dólares por parte del público, un fiel termómetro de los
temores de los argentinos, volvió a saltar durante abril. Según los números
publicados por el Banco Central en su informe Cambiario, el llamado
"atesoramiento" de billetes verdes alcanzó los u$s1.277 millones en
forma neta (es decir, entre lo que compraron y vendieron) contra los u$s805
millones de marzo. Esto representa un salto de casi el 60% y se transformó en
el monto más elevado de este año.
Si bien lo sucedido en abril es levemente superior al mismo mes del año pasado,
la suba confirma que los temores por el alza del dólar y el escenario político
se adelantó a pesar del fenomenal apretón monetario que "seca la plaza de
pesos". De esta manera, en lo que va del año la compra de
billetes en forma neta asciende a u$s3.996 millones.
Según el BCRA, en abril la demanda neta de moneda extranjera de
"Personas humanas" totalizó u$s1.500 millones, registrando un
incremento de unos u$s450 millones con respecto al mes previo.
Por su parte, las 1.090.000 personas que compraron billetes
a través del mercado de cambios en abril representaron un
aumento, tanto con respecto al mes previo como en términos interanuales, de 18%
y 30%, respectivamente.
Además, la cantidad de individuos que vendieron billetes en el mercado de cambios totalizó 645.000 en abril, cifra que
disminuyó con respecto al mes previo.
De esta manera, la dolarización está empezando a incrementarse a pesar de que
el Central mantiene su idea de que "al no haber pesos nadie podrá comprar
dólares".
El apretón monetario, que mantiene el crecimiento de la base monetaria a
cero y el sobreatesoramiento del 2018 (cuando el dólar subió más del 100%), no
son del todo suficientes para frenar del todo la compra de dólares.
El dato de abril llamó se produjo en medio un escenario de extrema volatilidad
del dólar, que trepó 1,8% durante ese período. Debido a la guerra de encuestas,
que daba a Cristina Kirchner ganando en segunda vuelta por 9 puntos, sumado a
la suba del riesgo país, desencadenó el pedido oficial para que el FMI les permita
intervenir en el mercado de cambios. En el medio todo esa incertidumbre, creció
la cantidad de compradores de billetes verdes.
Este mes pareciera que podría estar en niveles
similares porque si bien el dólar está "planchado" ahora, que el
precio haya quedado sin demasiada volatilidad podría tentar a aquellos que aún
no se han dolarizado para hacerlo. Después de todo, el valor del billete verde
va hacia un sólo lado. Más aún teniendo en cuenta que faltan muchos meses de
incertidumbre política por las elecciones.
El Central insiste en que el poder de dolarización ahora es menor.
Recuerda que, según sus estimaciones, las familias ya han dolarizado su riqueza
en un 93% contra el 83% a comienzos de 2018. Eso, en teoría, ejercería menor
presión.
Pero en el mercado dudan. Un reciente informe de Quantum Finanzas,
la consultora de Daniel Marx, dice que si bien el apretón monetario reduce la
disponibilidad de pesos, lo cual añade a la restricción de demandar dólares y
su efecto sobre el tipo de cambio, el
gobierno podría tener que enfrentar un nuevo incremento de la demanda de
dólares si se generase una dinámica adversa.
En este sentido, destaca, un aspecto a monitorear es la evolución de los depósitos a plazo fijo en pesos que
dejaron de crecer en términos nominales en el último mes, a pesar de ser
remunerados a una tasa mensual del orden del 4,5%.
El stock total de depósitos a plazo fijo del sector privado en pesos
equivale a u$s24.500 millones –al presente tipo de cambio-, la diferencia
respecto a septiembre pasado es equivalente a un aumento de u$s7.800 millones.
Adicionalmente, un eventual escenario de mayor stress podría dificultar
la renovación al vencimiento títulos de corto plazo del Tesoro –LECAPS y LECER
por el equivalente a u$s10.000 millones.
Para Quantum, dados los perfiles de
vencimientos de deuda y de depósitos, de producirse los cambios no se darían en
forma abrupta sino con el correr de las semanas, con posible aceleración en el
caso en que el escenario de stress se sostenga en el tiempo.
Como efecto de la dinámica de los depósitos y del tipo de cambio, si se
hace un ejercicio de stress comparando la situación actual con la de febrero
-cuando el tipo de cambio promedio era $38,4 significaba un stock de depósitos
a plazo fijo en pesos equivalente a u$s28.900 millones-, se observa una
reducción del equivalente en dólares de los depósitos en pesos (u$s28.900
millones de ese momento con u$s24.500 millones actuales mencionados
previamente).
También existen factores de incidencia provenientes del contexto
internacional, que afecta particularmente más a mercados emergentes.
"En este marco se irán planteando nuevos desafíos en materia cambiaria,
principalmente en el tercer y cuarto trimestre. No será fácil mantener un
equilibrio cuando la tendencia a la dolarización podría acelerarse",
asegura la consultora de Daniel Marx.
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