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Por Juan Strasnoy Peyre - La fuga de capitales se disparó
32,2% interanual en abril. Según el balance cambiario publicado ayer por
el Banco Central, la llamada Formación de
Activos Externos (FAE) del sector privado no financiero durante el mes pasado
fue 13,9% mayor a la de marzo. Totalizó u$s2.341 millones, un nivel que no se
alcanzaba desde agosto, en uno de los momentos más álgidos de la corrida. Con
este dato, la salida neta de dólares del sistema bancario acumula u$s68.388
millones desde la asunción de Mauricio Macri al frente del Gobierno. Los
analistas esperan que se acelere en los próximos meses por la típica
dolarización preelectoral.
La
megadevaluación no desincentivó la demanda de divisas. Los ahorristas privados
se llevaron u$s7.144 millones (en términos brutos), el mayor número desde mayo
de 2018 cuando comenzaba la crisis cambiaria. En el primer cuatrimestre, la
demanda bruta fue de u$s25.451 millones, 50,3% más que en el mismo período de
2018, el año récord de salida de capitales del país.
El número
despertó preocupación ya que la expectativa de los analistas es que la
dolarización se acelere en los próximos meses al calor del clima electoral y
con un mercado cambiario completamente liberalizado, que no tiene tope de
compra de dólares desde la salida del cepo. Un reciente análisis de Ecolatina
que en los años electorales la fuga crece hasta alcanzar su pico en los
terceros trimestres. Por ejemplo, en 2011 se fueron u$s3.700 millones en el
primer trimestre, u$s6.100 millones en el segundo y u$s8.500 millones en el
tercero. En 2017, la secuencia fue u$s4.800 millones, u$s2.900 millones y
u$s7.800 millones, respectivamente.
"La
FAE se puede acelerar porque la cuenta de capital está completamente abierta y
hay mucha incertidumbre electoral. Hoy parece difícil que la demanda pueda
relajarse pese a los intentos del Gobierno de influir en las
expectativas", señaló el analista de Eco Go, Juan Paolicchi.
De hecho,
muchas consultoras les plantean a sus clientes que en un escenario de fuerte
estrés financiero la fuga podría rondar los u$s25.000 millones este año. Otros,
como Guido Lorenzo, director de LCG, estiman como escenario de base una salida
de divisas de u$s22.000 millones.
Esto abre
un panorama cambiario complejo, pese a la relativa calma de las últimas ruedas.
La gran duda es si alcanzará con el aval del FMI a la venta de reservas para
contener al dólar en la previa de las elecciones y nutrir la creciente salida
de fondos del país. En poco más de un mes, se consumieron los u$s10.800
millones del último desembolso del Fondo por el pago de deuda y las subastas a
cuenta del Tesoro. Hoy, las arcas del BCRA totalizan u$s67.096 millones pero menos de un tercio
son de libre disponibilidad.
En esa
línea, un informe de Analytica proyectó que entre el cierre de listas del 22 de
junio y las PASO del 11 de agosto, una vez finalizado el período de liquidación
de la cosecha de soja y con altos vencimientos de Letes en dólares, el tipo de
cambio escalará hasta el techo de la banda ubicado en $51,45.
Por otra
parte, el informe del BCRA señaló que la cuenta corriente
de abril marcó un superávit de u$s219 millones. En la entidad, destacaron que
fue el cuarto dato positivo en fila, algo que no ocurría desde 2014. Pero la
principal razón del superávit externo fue el desplome del 37,8% interanual en
los pagos por importaciones de bienes y del 31,5% en los pagos por compras de
servicios, en ambos casos generado por recesión.
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