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Por Juan Bergelín Parecía que el ruido político sumiría al Banco Central en otra etapa de presión y crisis
cambiaria. Sin embargo, todo estuvo mucho más calmo de lo esperado.
Si bien los analistas apuntan a que ayudó el mercado externo, también es
cierto que en las últimas ruedas el Gobierno modificó su estrategia para
contener al dólary, poco a poco, parece tomarle el pulso al mercado de
cambio.
A las operaciones en futuros que prácticamente a
diario realiza el Banco Central se sumaron las entidades oficiales, con
pequeñas ventas en los últimos minutos de la rueda, que hunden el
precio de la divisa sin tener que echar mano a las reservas.
El dato llamativo, de todos modos, es que antes de recurrir a esta
estrategia sufrían el efecto inverso: sobre el cierre, el dólar solía encarar una trepada debida a escasas
operaciones, ante un Central que sólo observaba la jugada.
"No puede ser que con un menos de u$s10 millones nos hagan saltar
el precio", se reprochaban en ese momento las autoridades del organismo
monetario.
"Se lo llevaban puesto todos los
días. Me parece que faltaba un poco de picardía", reconoce, del
otro lado, el jefe de la mesa de dinero de un banco local.
Una idea que quedó en el camino
Para evitar esos movimientos "disruptivos", como lo definían
técnicamente en el BCRA, una de las primeras medidas que se barajó fue la de
crear la figura de market maker (hacedor de mercado) para la plaza cambiaria.
Así, a cambio de ofrecerles algunos beneficios, las
entidades que se inscribieran se comprometerían a mantener siempre una postura
de compra o de venta para cuando no estén las dos puntas de la operación.
La idea, que buscaba replicar el buen resultado que mostró en el mercado de Lecaps, finalmente quedó en la nada. Si bien
hubo varias reuniones entre los técnicos del BCRA y algunos directores con los
gerentes financieros, el Central postergó ese plan.
"Seguimos analizando esa alternativa, pero no vemos que la
implementemos en el corto plazo", aseguró a iProfesional una
alta fuente del Central.
De todas formas, en las últimas semanas, la mesa del BCRA demostró que
tiene otras herramientas con las cuales cumplir su objetivo de mantener
el mercado cambiario relativamente estable. La nueva
estrategia coincide con el aval del Fondo Monetario Internacional para que la
autoridad monetaria pueda intervenir con reservas a fin de contener a la
divisa.
"La mesa del Central tiene gente muy idónea,
no son académicos, es gente delmercado. Entonces, cuando le das libertad para actuar, saben
cómo contener almercado", explica Daniel Vicien, director de Fondos
Comunes de Inversión de Balanz. "Ahora, la expectativa es que al BCRA no
le ganan", agrega.
En la misma línea, Leonardo Svirsky, analista de Bull Market Brokers,
destaca que predomina un nuevo clima en la City desde que la entidad tiene el
aval para intervenir. "El mercado está un poco más calmo. Acompañamos a la
región y a los emergentes. Cuando el dólar se devalúa en el mundo acá devaluamos; y cuando se
aprecia, se apreciaba acá también. Estamos más en línea", sostiene.
La ayuda de la banca pública
Respecto a la nueva estrategia oficial, Svirsky reconoce que en los
últimos minutos de las jornadas cambiarias hay posturas que desinflan el
precio, pero no puede confirmar que sea consecuencia del accionar de la banca
pública.
"Se dice que son el Nación o el Ciudad, pero tampoco es gran cosa,
es poco lo que venden", destaca. Sin embargo, sí ve una mayor intención
del BCRA de domar al dólar: "creo que están más en el día a día".
En tanto, en la mesa de dinero de
una entidad extranjero confirman que es la banca pública la que está detrás de
estas ventas, y agregan al Provincia como otra de las "manos
amigas" que, con pocas operaciones, ayuda a que el precio baje.
Consultado al respecto en la última conferencia de prensa, el propio
Guido Sandleris descartó que el Nación opere por cuenta del BCRA, aunque no
desmintió que sea el que hace las ventas en el momento previo al cierre.
"Con respecto al Nación, un punto importante a recordar es que es
el banco más grande del país. Tiene un flujo propio de sus clientes, que no
necesariamente es el Tesoro", afirmó el titular del Central. Y concluyó:
"No ha sido el BCRA quien ha intervenido a través del Nación".
De ese modo, Sandleris buscó bajarle el tono a las ventas de la banca
pública y, como es de esperar por su cargo en la autoriad monetaria, sólo
confirmó que ellos no están detrás de esas intervenciones.
"Sandleris no va a reconocerlo. Nunca dan esa
información desde el BCRA y menos lo van a hacer ahora que están tratando de no
mostrar sus cartas", comenta un operador de la City porteña.
Sin mostrar las cartas
El titular del organismo monetario reconoció que, ahora que pueden
actuar en el mercado, no quieren develar la estrategia que van a usar.
"No necesariamente la vamos a anunciar (la intervención). No vamos
a estar mostrando nuestras cartas con anticipación al mercado. El Banco Central va a estar interviniendo cuando lo
considere necesario", afirmó Sandleris cuando se le pidieron detalles.
"Tenemos una variedad de herramientas para hacerlo", agregó.
En uno de sus últimos informes semanales, desde
Consultatio Investment señalaron el buen recibimiento del mercado al nuevo esquema cambiario, con mayor
discrecionalidad de parte del BCRA para actuar.
"Es importante destacar que bastó solo con el anuncio: el BCRA no
necesitó intervenir en el mercado spot porque el mercado parece creer que su poder de fuego alcanza",
señalan José Echagüe, Francisco Mattig y Federico Bruno en el informe.
"Si bien trascendió que en ciertos momentos de esta semana el
Central intervino en el mercado de futuros, la realidad es que no fue algo
significativo", agregaron los analistas de Consultatio Investment.
Según explica Svirsky, el BCRA se viene mostrando
activo en el mercado de futuros y hay días en que a media rueda
vende 5.000 contratos en varios plazos. "En el mercado en spot no se lo ve. Tiró la carta en la mesa de
que podía intervenir, pero no se lo ve", acota.
En la conferencia de prensa, Sandleris dejó trascender que están
interviniendo en el mercado de futuros, aunque prefirió no dar demasiados
detalles. "Futuros es una de las herramientas que el Banco Central utiliza cuando ve que las condiciones son
disruptivas", explicó.
Con todas esas herramientas, pero fundamentalmente con las expectativas
de que tiene poder de fuego para intervenir, el dólar ya acumula un par de semanas de estabilidad. Para
Vicien, de Balanz, "es bueno que la divisa cierre sin cambios por unos
cuantos días, como para que salga de primera plana", una pax cambiaria que
repercutió en la inflación, que anotó un alza del 3,4% en abril.
Desde Consultatio Investment advierten que el hecho de que el mercado confíe por el momento en el nuevo esquema
cambiario, no quiere decir que el tipo de
cambio vaya a quedar "planchado" hasta agosto.
"Si bien es cierto que lo sucedido en las primeras dos semanas nos
llevan a ser más optimistas, la realidad es que todavía vemos una serie de
riesgos en el horizonte que nos llevan a mantenernos cautos en el
posicionamiento de las carteras recomendadas", aseguran.
Por lo pronto, el Central está jugando otro partido y sus autoridades se
encargaron de dejar en claro que no van a mostrar sus cartas.
"No vamos a preanunciar exactamente cuál es nuestra estrategia de
intervención", insistió Sandleris, para justificar que ni siquiera al
cierre del mercado van a informar su intervención de ese día, como
sí lo hacían hasta el viernes previo a que el FMI le desate las manos.
En la City creen que el Central de una vez por
todas le encontró la vuelta a una plaza con poco volumen, y que hasta hace
un par de semanas parecía no poder controlar.
Es cierto que el hecho de poder intervenir cambió las expectativas, pero
las ventas sobre el cierre que hacen los bancos públicos y le nueva estrategia
de no mostrar las cartas hacen que el mercado piense dos veces antes de salir a testear a la
mesa del BCRA.
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