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Por Jorge Herrera - La evolución que vienen evidenciando los
depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado en lo que va de mayo permite
aventurar que por tercer mes consecutivo estas colocaciones no crecerán. Al
proyectar el promedio mensual de los primeros 22 días el stock total de plazos
fijosen pesos privados llegaría a los $1.143.340 millones, lo que
implicaría un crecimiento nominal de solo un 1% mensual. O sea, no se compensa
ni el crecimiento “vegetativo” por los intereses pagados y menos la inflación.
Es decir que hay una caída real del stock de plazos fijos en pesos privados.
Sin lugar a dudas la dura estrategia de la política monetaria del BCRA es
fiel reflejo de la performance de los plazos fijos. No debe soslayarse que se
trata de la materia prima para el otorgamiento de préstamos al sector privado.
Por lo que no llama la atención que el crédito privado siga retrocediendo y con
eso el nivel de actividad.
Las tasas de interés pasivas en pesos promedio se
ubican entre 50% y 53% anual. Por colocaciones de hasta $100.000 se paga, en
promedio, un 48% anual, mientras que por montos mayores los rendimientos ofrecidos
se elevan a más del 51%. “De consolidarse las señales de la coyuntura económica
y política, la tendencia de las tasas debiera ser decreciente (con bajas
homeopáticas) en términos nominales en los próximos meses. Esto se debería a la
doble combinación de nuevas bajas de la tasa de inflación mensual, junto al
choque de liquidez en junio y julio”, señala Portfolio Personal en su último
informe monetario.
También está jugando en la toma de decisiones la estabilidad que está
mostrando el tipo de cambio nominal y los últimos índices inflacionarios. Por
eso son los plazos fijos en pesos ajustables por CER/UVA los que más crecen. En
mayo lo harían en un 3% mensual. Al compararlo con el stock de un año atrás el
crecimiento es impresionante: más del 170%. Dado el esquema imperante donde se
descuenta que ante la posibilidad de que el BCRA pueda intervenir en el mercado
cambiario a su “piacere” el dólar, por lo pronto, no dará mayores sorpresas
hasta las PASO, siempre y cuando el contexto externo siga favorable y como las
expectativas inflacionarias se mantienen elevadas, esta opción atrae a los
grandes ahorristas.
En cambio los pequeños y medianos, si bien siguen con sus tenencias en
pesos a plazo fijo, se percibe cierto drenaje hacia el atesoramiento (compra de
divisas) a medida que se va acercando la fecha de las elecciones
presidenciales, con la parada previa en las PASO. No se trata de corrida. Pero,
como mostraron los datos de abril del Balance Cambiario, el atesoramiento,
tanto en billetes como en inversiones en el exterior sigue elevado (más de
u$s2.000 millones mensuales, y u$s7.000 millones en el cuatrimestre).
Bien lejos quedaron las tasas de crecimiento de enero y febrero, donde
las colocaciones a plazo fijo lo hicieron al 9,8% y al 7% mensual
respectivamente. Luego se pasó a tasas del 0,6% y del 1,4% en marzo y abril
respectivamente. Si mayo sigue así será el tercer mes consecutivo de retroceso.
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