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Por Mariano Cuparo Ortiz - El BCRA está
cerca de incumplir la meta de variación 0% de la base monetaria. Tras meses de
sobrecumplimiento, en mayo se complicó y, casi al cierre del mes, se ve en la
obligación de renovar la totalidad de los vencimientos de Leliq que restan.
Así, se complica la posibilidad de nuevas reducciones en la súpertasa e incluso
podría necesitar subirla. En junio la cuestión será más complicada porque la
inflación interanual irá al alza y los aguinaldos generarán mayor demanda de
pesos.
La meta de base monetaria obliga a que el promedio mensual de su stock
no supere los $1.343 millones. Según el BCRA, con tres días por delante para
que cierre el mes, el promedio mensual está en $1.342 millones, lo que obliga a
renovaciones absolutas de Leliq para cumplir. En mayo apareció el primer ruido:
en la primera quincena el informe oficial de Seguimiento de la base monetaria
informó que el promedio acumulado alcanzó a $1.348 mil millones. Es decir,
$5.000 millones por encima.
El director de Eco Go, Federico
Furiase, le explicó a BAE
Negocios: “Está complicada la meta. El BCRA va a tener que contraer algo
y eso le saca margen para bajar la tasa. Incluso podría tener una presion al
alza en la tasa de las Leliq. Y eso aun sin presión cambiaria. Se complica el
cumplimiento del programa de crecimiento 0% de la base monetaria, con una
inflación inercial que va al 3% o 4% mensual. Eso tira de la demanda nominal
transaccional de dinero”.
Por eso mayo es sólo el primer gran escollo que enfrenta la meta de base
monetaria, que para más de un analista se irá complicando de acá en adelante.
Junio, de hecho, es un mes de fuerte demanda de pesos de parte de los privados,
por las obligaciones que generan los aguinaldos. La inflación complica el
panorama. De hecho, la misma fórmula matemática que lleva a la ortodoxia a
señalar que una suba en la cantidad de moneda genera subas de precios, implica
que si suben los precios debe subir la cantidad de moneda.
Al respecto una clave: para acentuar la dureza del régimen monetario,
el BCRA eliminó el
ajuste estacional de 6% para junio. El analista Christian Buteler sostuvo: “Con
las actuales subas de precios vas a necesitar más dinero circulando. Pero por
otro lado no podés largar más dinero porque te impusiste un tope muy estricto a
la emisión hasta diciembre. Si se demandan más pesos pero no puede emitir el
BCRA, por la meta, obviamente va a tener que ofrecer más tasa. El mes que viene
es un buen ejemplo: va a haber mayor demanda de pesos y no se puede subir una
meta en un momento en el que se pretende generar credibilidad”.
Y agregó: “Si hay más demanda de pesos y no se puede emitir, y la tasa
sube, claramente la recuperación económica, que todavía no se vio, va a ser más
corta. Esto es, de hecho, una sábana corta. Todos sabíamos que cuando se ponía
una meta de base monetaria, con la que estoy de acuerdo, iba a ser duro
cumplirla. Se puso como prioridad bajar la inflación antes de crecer y hubo
otras medidas que no acompañaron para bajar los precios, como los tarifazos. A
la larga sirve para bajar la inflación pero es difícil sostenerla y más aun en
un contexto electoral”.
La base monetaria mostró un crecimiento de virtualmente 0% a partir de
octubre y sin embargo la inflación no dejó de acelerarse. En abril alcanzó su
pico de 55,8% pero no es el techo. Se descuenta que en mayo acelerará
nuevamente, ya que compara con un mes similar del 2018 de 2,1%. Si la inflación
de mayo es 3,5% la interanual será de 58%. Si en cambio es de 3%, la interanual
será de 57,2%. Hasta acá el cumplimiento de la meta no alcanzó para desinflar
pero sí ayudó a frenar la recuperación de la actividad, tal como destacó
Buteler.
Tal como señaló el presidente del BCRA, el éxito de la meta de emisión
0% depende del que pueda obtener la meta de déficit primario 0%. Es decir de en
qué medida en que el Ministerio de Hacienda no precise financiamiento, es decir
emisión, por parte del BCRA. La propia recesión viene poniendo en peligro el
cumplimiento de esa meta, en la que ya no cree el grueso de los analistas. Para
LCG, por caso, habrá un rojo primario de 0,8% al finalizar el año y uno total
de 4,1%.
Al respecto, el economista del CESO, Estanislao Malic, afirmó: “Si tenés una economía que funciona con
$100 y necesita $150 el año que viene, por la inflación, pero lo dejás en $100,
entonces la economía va a funcionar al 66%. Eso hace bajar la recaudación y no
se logra el superávit fiscal. Eso te obliga a emitir dinero. Tal vez no en el
corto plazo porque podés posponer pagos o ajustar a los trabajadores pero eso
es mientras dure la tolerancia. Y es un ajuste in crescendo, como un perro
mordiéndose la cola, ya que la recesión hace necesarios nuevos ajustes”.
Y agregó: “A corto plazo la meta de crecimiento 0% de la base monetaria
no tiene efecto en la inflación, ni en el control del dólar ni en las
expectativas del mercado, que pide tasas en dólares cada vez más altas. Y en el
mediano plazo es incumplible. Posiblemente en junio incumpla, por los
aguinaldos”.
DIARIO BAE
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