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Ya movió la reina. El alfil avisó (¿”Bye, bye” Alternativa Federal?).
Ahora falta el rey. Pero mientras el mundillo político y económico espera
alguna “sorpresa” por parte de Cambiemos, los inversores aprovechan este nuevo
“veranito” otoñal que sigue con temperatura tropicales ya que el riesgo país no
baja de los 940 puntos. La estabilidad cambiaria producto de que el BCRA puede
intervenir sin permiso explícito del FMI allanó la vuelta de algunos “carritreidistas”,
casi todos “Lecaperos” (apuestan a la tasa de las Lecap). Las acciones
argentinas siguen tensionadas con el devenir de los mercados mundiales y la
guerra comercial. Nadie tomó nota del status de “emergente-fronterizo”. Y a los
bonos le ocurre otro tanto. Algunos arbitrajes pero nada sustancial. Los que
arriesgan van al menú de letras del Tesoro donde el “roll-over” es clave para
el stock de reservas del BCRA. Al respecto, fue una buena noticia, sorprenderte
por su cuantía, la caída del atesoramiento en mayo. Por el momento, los 60
palos diarios del Tesoro son suficientes para atosigar al mercado. En el BCRA
esperan que esta situación se mantenga hasta julio. Por lo pronto, la sequía de
pesos está haciendo su trabajo sobre la demanda de dólares, y sobre el nivel de
actividad. Pero el Gobierno está jugado a que no haya cimbronazos. Los
gobiernos no caen por una recesión, pero si pueden volar por los aires por una
crisis financiera o cambiaria. El dólar no debe dar sorpresas desagradables y
menos la inflación. El resto, después se verá. Por las dudas, el BCRA tiene
intacto su “poder de fuego” en el mercado de futuros. Y confía en que la
munición de las reservas netas es suficiente para afrontar lo que viene que
creen no serán tan turbulento. Claro que todo depende de cómo el mercado y la
gente interprete los resultados de las PASO. Por ello, un alto funcionario de
Economía compartió su preocupación para el día después, o sea, el 12 de agosto,
sobre qué harán ahorristas e inversores. Ese es el primer mojón hacia la
carrera del 22 de octubre. Mientras tanto, en los últimos días parecen haber
reaccionado los plazos fijos, tanto mayoristas como minoristas, pese a que no
se redujo casi nada el spread entre la tasa de referencia (Leliq) y las
pasivas. Hoy la brecha sigue en cerca de 2.000 puntos y nada indica que los
bancos vayan a aflojar más, sobre todo, si la inflación da señales de ceder.
Mientras los conspicuos lideres de ¿Alternativa? Federal intentaban
destrabar su entuerto en Córdoba, el “candidato” Lavagna se
entretuvo desayunando con empresarios, banqueros y analistas a lo largo de la
semana, estuvo con las cámaras de comercio de EE.UU., Canadá y el Reino Unido y
con el grupo de líderes empresariales LIDE. Dos hombres del mercado que no le
perdieron la pista a Don Roberto cruzaron algunos datos. Uno de los más
interesantes es la avanzada del negocio agro en los fondos comunes. Hay cierto
furor por lanzar fondos de soja. Por un lado Megainver sale con Brio Valores
con un fondo cerrado de soja que paga la tasa entre el spot y el futuro del
grano. Otro que se lanza es Southern Trust está armado un fondo abierto de soja
que replica una posición comprada de soja usando futuros. Se trata de una
herramienta para que los productores puedan vender el grano pero a su vez
seguir comprados en soja, explicó a un escucha ocasional. Es solo poner el
dinero y el Fondo se ocupa de las garantía, diferencias, etc. Un banquero
recién llegado de un tour londinense comentó, en uno de esos desayunos
lavagnistas, que en Europa se respira miedo, sobre todo en las bolsas. Todos
ven demasiados “canarios en la mina” (en referencia a las señales que indican
futuros problemas). La estrategia que están siguiendo los inversores es vender
acciones y buscar activos refugio ante el temor a la desaceleración económica
mundial. Por eso está creciendo la demanda de bonos alemanes y estadounidenses,
cuyos rendimientos no dejan de caer. Hasta la deuda española está en mínimos,
dado que la italiana hoy está complicada. Precisamente el país transalpino es
una de las preocupaciones más acuciantes en Europa. Claro sin perder de vista
la suerte del “brexit”. La mirada sigue puesta en la fecha tope impuesta por
Bruselas: el 31 de octubre. El otro gran tema sin resolver, y que cada vez se
enquista más, es el de la guerra comercial entre EE.UU. y China. La tensión
está alcanzando ya cotas difíciles de manejar. Pero los inversores están más
preocupados por el mercado de bonos que por la actual guerra comercial. Las
Bolsas están ahora reaccionando al miedo en lugar de a los fundamentos y se
preguntan, ¿qué sabe el mercado de bonos? Los rendimientos de los bonos
mundiales están en su nivel más bajo desde enero de 2018. Un economista con
llegada al Gobierno, comentó preocupado la mala perfomance macro de Brasil.
Dijo que el último dato no permite técnicamente hablar de recesión (dos trimestres
consecutivos de crecimiento secuencial negativo), pero en cierta medida se
siente casi como una, ya que la demanda interna privada (excluye el consumo del
gobierno) se ha contraído durante dos trimestres consecutivos (y en tres de los
últimos cuatro trimestres) con un crecimiento del consumo privado bajo y
desacelerándose y la inversión nuevamente se contrajo. En el mercado esperan
que el PBI crezca menos de un 1.1% en 2019, la misma tasa que en 2017 y 2018.
Si la recuperación se hace lenta mala noticia para el próximo presidente
argentino. Pero para mejorar el clima del encuentro con colegas comentó que un
cliente lo invitó para la inauguración del primer hotel en Barcelona de Nobu
Hospitality, del chef Nobu Matsuhisa, el actor Robert de Niro y el producto
cinematográfico Meir Teper, y el grupo de Jordi Mestre, Selenta Group. Será un
cinco estrellas de 259 habitaciones. El evento será el 12 de septiembre. Para
excéntricos: el Nobu Hotel Barcelona ya acepta reservas con precios a partir de
250 euros por noche. La cadena ya opera en Ibiza, Marbella, Londres, Toronto,
San Pablo, Atlanta, Tel Aviv y Varsovia.
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