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Por Juan Strasnoy Peyre - Tras la autorización del FMI a la venta de reservas, el BCRA consiguió calmar las aguas en el mercado cambiario y
mayo terminó con un dólar a $46,10, sólo 1,6% más que a fines de abril. Sin
embargo, los analistas esperan que en junio vuelvan las tensiones al calor de
las definiciones electorales, los grandes vencimientos de deuda en pesos, un
contexto externo más hostil y la proximidad del cierre de la cosecha de soja,
que hará mermar progresivamente la oferta exportadora en el momento en que más
se la necesitará.
El jueves y
el viernes ya se encendieron las luces de alerta a raíz del salto en el volumen
de divisas operadas en el mercado local a u$s1.136 millones y u$s1.048
millones, respectivamente, 50% más que el promedio de las últimas semanas. El
del jueves fue el mayor monto desde la corrida de agosto.
Este mes
aportará factores extra de presión. Por un lado, el vencimiento del equivalente
en pesos a u$s1.000 millones del bono dual del viernes 21 y a u$s1.760 millones
en Lecaps del 28. Grandes sumas en moneda local que, si el Gobierno no logra
renovar o canjear por otros instrumentos, podrían volcarse al dólar. Por otro,
el cierre de listas del sábado 22, que podría significar un punto de inflexión
para el incremento de la típica dolarización preelectoral, según algunos
operadores.
Hacia fin
de mes, además, se sentirá el final de la cosecha gruesa. En mayo, los
exportadores cerealeros liquidaron casi u$s2.400 millones y aportaron un
volumen de oferta que ayudó a contener el tipo de cambio.
"En
junio puede regresar una mayor volatilidad tanto en el dólar como en los
activos al ritmo de las señales políticas. Mayor es el riesgo si esto se
combinan con un adverso escenario global por la guerra comercial entre EE.UU.
y China. Allí, los inversores externos y
ahorristas en plazos fijos podrían impulsar una mayor dolarizacion",
señaló el economista Gustavo Ber.
El stock de
plazos fijos en pesos, el principal factor latente de inestabilidad, ya
frenaron su crecimiento pese a la tasa nominal anual en torno al 50% que
ofrecen los bancos. El CEPAmostró que los depósitos a 30 días
pasaron de representar el 65% del total a fines de abril a superar el 70% en
mayo.
Así, se
espera que el Central estrene el arma que le concedió el Fondo en el corto
plaza. La gran duda es si tiene un poder de fuego suficiente. Un informe de
Itega advirtió: "El límite a la capacidad de intervención del BCRA viene dado por el stock de reservas. Entre el 8 de
marzo y el 24 de mayo, las reservas sin ingresos del FMI, cayeron casi u$s13.500 millones, dejando serias dudas
sobre la sostenibilidad del esquema actual, toda vez que la economía ingresa en
un período electoral con final abierto".
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