Jornada movida la que se vivió hoy en el mercado de divisas, con el dólar que respondía con bruscos movimientos a los datos macroeconómicos procedentes de EEUU, que tuvieron carácter mixto. Finalmente, los inversores parecieron inclinarse por las compras de dólares y el euro perdía la cota de 1,22. El influjo benéfico que ejerció sobre el euro el dato de la confianza del consumidor alemán para el mes de febrero, que con 4,6 puntos marcó su mejor marca desde 2001, se fue diluyendo paulatinamente mientras se acercaba la publicación del dato más esperado del día, la primera estimación del crecimiento del PIB estadounidense en el cuarto trimestre. Los inversores fueron acumulando posiciones en dólares, ante la convicción de que la primera economía mundial no decepcionaría las previsiones.
Así no fue. El PIB de EEUU tan sólo creció un 1,1% en los últimos tres meses del año, frente al 4,1% del trimestre anterior y, sobre todo, frente a una previsión del mercado del 2,8%. La reacción a la baja del billete verde fue inmediata. El euro pasó de 1,2159, que hasta entonces había sido su mínimo del día, a marcar un máximo de la jornada en 1,2236.
Pero a poco a poco los inversores empezaron a fijarse en otros componentes de las cifras publicadas por el Departamento de Comercio. Una de ella, el índice de precios del gasto personal, mitigó la reacción negativa del dólar. Este indicador, que es él que la Reserva Federal (FED) suele utilizar para hacer sus cálculos sobre la inflación, subió más de las previsiones, un 2,6%. El indicador subyacente, que no comprende los carburantes y los productos frescos de alimentación, se situó en el 2,2%, dos décimas por encima del límite máximo del rango que la FED considera idóneo.
Esta situación pondrá a la autoridad monetaria estadounidense en una disyuntiva cuando el próximo martes se reúna para decidir si elevar de nuevo los tipos de interés, hasta dejarlos en el 4,5%. Si la ralentización económica sugiere que sería mejor no elevar más el precio oficial del dinero, la subida de la inflación empuja hacia la decisión contraria.
Los altibajos del dólar terminaron ya con el dato, conocido en coincidencia con la apertura de Wall Street, sobre la venta de viviendas nuevas en diciembre. Las casas vendidas aumentaron hasta los 1.269 millones de unidades, mientras que el mercado esperaba un descenso hasta los 1.225 millones. El dólar protagonizó otro brusco movimiento al alza que llevó al euro a marcar un nuevo mínimo de la sesión en 1,2125.
A poco del cierre de los mercados europeos, el cambio se situaba en 1,2140, con un avance del billete verde superior al medio punto porcentual. El Banco Central Europeo (BCE) situaba el cambio oficial en 1,2172.
La moneda estadounidense subió en todos los principales cruces. Pese al segundo incremento mensual consecutivo del IPC de Japón, que por primera vez en muchos años deja ver un posible fin de la deflación, el yen no lograba aguantar el tirón del billete verde que superaba una nueva resistencia y llegaba a cambiarse en 116, 92. Frente a la libra esterlina, la divisa americana subía cerca de un 0,4% y se cambiaba a 1,7739.