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Por Xavier
Ibarreche - El miércoles se oficializarán ante la
Justicia Electoral los frentes que competirán en las próximas elecciones
nacionales. La fecha pasaría inadvertida de no ser por las incógnitas abiertas
de cara a lo que será la construcción de alianzas para las primarias de agosto
y los nombres propios que podrían acoplarse bajo el mismo paraguas político.
Por estas horas, la principal duda pasa por
el futuro de Alternativa Federal y más precisamente, de uno de sus socios: Sergio Massa.
La semana pasada, el congreso del Frente Renovador le dio luz verde al tigrense
para negociar la conformación de un frente opositor “más amplio” que
le abre la puerta a un acuerdo con el kirchnerismo y que sepulta la estrategia
del peronismo alternativo de presentarse como la tercera vía.
Si bien Massa oficialmente no se fue de
Alternativa Federal, algunos dirigentes del Frente Renovador trabajan
arduamente para propiciar un acercamiento a Cristina de Kirchner.
Por lo pronto, el tigrense desmintió una reunión con el sanjuanino José Luis
Gioja, titular del PJ y principal articulador por la “unidad peronista”.
Sin embargo, esa no fue el único encuentro
político negado por el propio Massa. “No tengo prevista ninguna reunión con la
gobernadora Vidal. Sería bueno que los funcionarios del Gobierno Nacional
dediquen su tiempo a gobernar”, lanzó el exdiputado desde su cuenta de Twitter
para echar por tierra un posible acuerdo con el oficialismo bonaerense.
La versión que corrió como reguero de pólvora
afirmaba que el Frente Renovador y Cambiemos negociaban la posibilidad de
“colgar” a Massa como precandidato a Presidente de la boleta de la mandataria
bonaerense y así traccionar más votos hacia el campamento oficialsita en
Provincia.
La martingala electoral significaría retrotraer por vía
judicial el decreto firmado por Macri en abril que justamente
prohibió esas listas colectoras con el objetivo de minar las negociaciones
entre Cristina y Massa para colocar un único candidato peronista a la
Gobernación en Provincia.
Lo cierto es que se trata de un escenario
diferente al actual. Ese mismo decreto forma parte de la vorágine del año
electoral que atravesamos ya que fue firmado un mes antes que la expresidente
se lanzara como precandidata a vice de Alberto Fernández y con mayor antelación
a la precandidatura del exministro Axel Kicillof como gobernador en Provincia.
Por lo pronto, el PRO, la UCR y la
CC-ARI tienen todo listo para relanzar la alianza que los depositó en la Casa
Rosada en 2015. Tras la convención de los radicales que selló la redición de
Cambiemos, las discusiones puertas adentro ahora se dirimen por quién será el
precandidato a vicepresidente que acompañará a Macri.
El radicalismo ya dejó en claro que quiere a
uno de sus correligionarios como compañero de fórmula del Presidente. En los
últimos días el titular del partido, el mendocino Alfredo Cornejo, se reunió con el Jefe de
Gabinete Marcos Peña para delinear lo que será la estrategia
oficial de cara a octubre.
Desde el Congreso, una de las espadas del PRO
puso al exsenador radical Ernesto Sanz en carrera. El diputado Emilio Monzó sostuvo que
el mendocino "es una figura interesante” para ese lugar
por su “capacidad de lograr consensos".
Por fuera de la polarización entre el
oficialismo y el kirchnerismo se asoma el armado que tendrá como mascarón de
proa a Roberto Lavagna. El exministro de Economía ratificó que competirá como
precandidato presidencial bajo su propio sello, Consenso 19.
De esta manera, Lavagna le cerró
definitivamente la puerta a una competencia en las PASO bajo el paraguas de
Alternativa Federal. Sin embargo, no se descartan puentes comunicantes con el
massismo hacia octubre.
La propuesta del peronismo alternativo parece
herida de muerte camino a octubre. Juan Manuel Urtubey emerge como la única
figura confirmada para pelear por la Casa Rosada bajo el paraguas de
Alternativa Federal.
Con el massismo casi con un pie afuera del
frente y descartada la alianza con Lavagna, el gobernador de Salta cuenta por
estas horas con el apoyo del rionegrino Miguel Ángel Pichetto, quien dejó en
claro que “es incompatible tender acuerdos con el kirchnerismo”.
El miércoles se cerrará una de las últimas
paradas de la competencia electoral hacia la Casa Rosada. La próxima será el
sábado 22 de junio cuando los frentes ya confirmados inscribirán sus
precandidatos para las PASO.
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