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Por Eugenia Baliño
- Mientras terminan de definirse las alianzas electorales, los mercados le
dieron un nuevo respiro al Gobierno en medio de la carrera electoral. La
cotización del dólar se mantuvo prácticamente inmutable ayer, las acciones de
las empresas líderes locales treparon un 2,5% y el riesgo país cayó a 934
puntos.
El entusiasmo que generó a
nivel global la expectativa de un recorte de tasas por parte de la Fed y, en el
plano doméstico, el avance de Cambiemos en
las encuestas presidenciales, permitió mantener la pax cambiaria y renovó el
apetito por el riesgo argentino.
La de ayer fue la cuarta
jornada consecutiva en la que el dólar minorista prácticamente no se movió;
cerró a un promedio de $46,14, apenas un centavo por encima de la jornada
previa. En el mercado mayorista, la divisa avanzó sólo cinco centavos, hasta
los 44,90 pesos.
Con un tipo de cambio más
tranquilo, luego de que el FMI le diera el visto bueno al Banco
Central para aumentar su poder de fuego, la entidad que preside
Guido Sandleris convalidó una nueva leve baja en la tasa de política monetaria,
a 69,241 por ciento.
"El escenario local
mantiene su estructura y con algunos altibajos determina un tipo de cambio que
se mantiene en un valor que obviamente es cómodo para los objetivos oficiales.
La tranquilidad cambiaria se ha constituido en una constante que por el momento
es funcional a una situación equivalente en el resto de la economía
local", señaló Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.
Acompañando la calma en el
mercado cambiario, las acciones en la Bolsa porteña retomaron su tendencia
alcista, tras la toma de ganancias del último viernes. El índice S&P Merval
cerró la rueda con un alza de 2,50%, apuntalado además por un incremento del
19% en el volumen operado en acciones, que llegó a $955 millones, el monto más
alto en lo que va de junio.
Los bonos también se acoplaron
a la onda verde, lo que permitió al riesgo país seguir alejándose de la marca
de los 1.000 puntos. El indicador que elabora JP Morgan cerró en 934 unidades,
con una baja del 1,34 por ciento. Según Eduardo Fernández, analista de Rava,
este retroceso "da la sensación que lo peor ya lo vimos en materia de renta
fija".
No obstante, en el mercado no
descartan un retorno de la volatilidad a medida que nos acerquemos al 11 de
agosto, el día en el que las PASO darán
un primer panorama respecto a quién podría resultar victoriosos en las
elecciones presidenciales del 27 de octubre.
"No debería descartarse
una dinámica de mayor volatilidad hacia los próximos meses en vistas a la
incertidumbre de los escenarios electorales, los cuales podrían abrir espacio a
una mayor dolarización que requiera que el BCRA desempolve
las intervenciones validadas con el FMI",
afirmó el economista Gustavo Ber.
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