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Por Juan Strasnoy Peyre
- El Ejecutivo avanza a paso lento con la investigación del origen del
histórico apagón y de las responsabilidades empresariales que involucra a
un conjunto de firmas cercanas al Gobierno de Mauricio Macri, y especialmente a
Transener controlada por el holding de Marcelo Mindlin.
Dos días después del hecho, aún se desconocen las causas de la falla que
desencadenó el colapso. Recién en 15 días estará el informe definitivo. Sin
embargo, la hipótesis que difundieron los funcionarios de Energía y las
autoridades de Cammesa y Transener puso en el
centro de la escena una decisión oficial que podría haber sido clave en el
colapso del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
En una rueda de prensa realizada ayer, el secretario de Recursos
Renovables y Mercado Eléctrico, Juan Antonio Garade; el subsecretario del
Mercado Eléctrico, Juan Alberto Luchilo; el titular de la Compañía
Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), Jorge Ruiz Soto; y el
director de Transener, Carlos García Pereyra, informaron las novedades
preliminares de la investigación. Luchilo anunció, tras el grave incidente, la
decisión de bajar la potencia máxima transmitida por el corredor del Litoral,
que lleva la energía de las centrales de Yacyretá y Salto Grande hacia Buenos
Aires, hasta que se determinen las causas "para disminuir el riesgo de que
ante una falla se vuelva a cortar el suministro".
Esta medida no afectará el suministro, pero encarecerá operación ya que
obligará a reemplazar la electricidad generada en las centrales por energía
producida localmente con GNL,
que encarce el servicio. Esto implica que durante los 15 días que dure la
investigación habrá un costo adicional de US$3,5 millones que se cubrirán en un
80% con subsidios del Estado.
El 20%, unos US$700.000, se trasladará a los grandes usuarios no residenciales,
que en su mayoría son industrias electro intensivas.
La explicación preliminar elaborada por la Cammesa y Transener indica
que el apagón se originó con una falla simple en el tramo entre
Colonia Elía (Entre Ríos) y Mercedes (Buenos Aires), que logró
aislarse correctamente, pero que luego derivó en otro episodio en la
línea Colonia Elía-Belgrano, que se desenganchó y no logró desactivarse a
través de los mecanismos automáticos.
Una de las claves estaría en la torre 412. "Como está en
reparación, se hizo un by-pass para no tener que reducir el flujo de energía y
cumplir con los objetivos pautados. Si ese by-pass no hubiera estado,
factiblemente la contingencia del domingo hubiera sido mucho menor y quizás se
hubiera resuelto de manera más simple. Era más riesgoso pero se realizó para
poder traer un flujo de energía mayor", planteó el director de Transener,
la firma que controla el 85% del transporte eléctrico.
En definitiva, habrá que esperar para conocer las responsabilidades.
Cuánto le corresponde a Transener, y al resto de las compañías eléctricas, y
cuánto a los organismos públicos competentes. Incluso, si existió algún
sabotaje, aunque los funcionarios le asignan baja probabilidad a esa
hipótesis. Si hay sanciones, se conocerán cuando la investigación
esté concluida.
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