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Por Pablo Wende - Pocos hubieran apostado a un
salto de precios de los activos argentinos como se produjo en el último mes y
medio. El mercado pasó del pánico luego de Semana Santa a un clima de euforia
prácticamente sin términos intermedios. El resultado es que el índice
Merval que agrupa a las acciones líderes subió más de 40% en apenas 45 días,
mientras que el riesgo país bajó de 1.000 a 832 puntos. Son niveles que todavía
reflejan mucha incertidumbre, pero al mismo tiempo alguna expectativa de
mejoría por delante.
¿Qué hay detrás de semejante rally en los activos financieros? Hay
varios motivos que pueden distinguirse detrás del entusiasmo inversor. Y
probablemente sea la mezcla de algunos o de todos los 5 puntos mencionados a
continuación:
Bajar drásticamente la volatilidad del tipo de cambio fue lo que
permitió el arranque de la racha alcista. La mejora de los activos
financieros desde fines de abril coincidió con el acuerdo alcanzado con el FMI
para permitirle al Banco Central vender reservas en el mercado cambiario sin
necesidad de respetar la "zona de no intervención". Por ahora, la
amenaza surtió efecto y el BCRA no precisó hacerlo, ayudado además por la mayor
liquidación de divisas del agro. Un dólar estable ayuda a bajar la inflación y
por ende a recuperar más rápido poder adquisitivo, algo que es muy valorado por
los inversores.
2. El entusiasmo generado por el "efecto Pichetto"
La decisión de Mauricio Macri de ofrecerle la candidatura a la
vicepresidencia al jefe del bloque de senadores justicialista gatilló una suba
casi inmediata de 20% en las principales acciones en apenas dos jornadas. El
entusiasmo inversor también hizo caer al dólar y disparó una baja del riesgo
país. Los mercados leyeron la jugada como una muestra de la mayor
gobernabilidad que tendrá el Gobierno en un segundo mandato si consigue la
reelección, al incorporar la "pata" peronista. Pero además, al
consolidar la mejora de los activos financieros, provoca también un impacto
favorable en las expectativas económicas que en los próximos meses favorece al
oficialismo. Los inversores apuestan a una victoria del actual Presidente.
3. El kirchnerismo va con una fórmula más "edulcorada"
Los mercados tomaron favorablemente la designación de Alberto Fernández
como candidato a presidente, mientras que Cristina quedó en el segundo
lugar. Fue interpretado como un paso hacia una mayor moderación, ya que el
ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner tendría mayor capacidad de diálogo con
distintos sectores políticos y eventualmente también con inversores
internacionales. Tras un primer día de dudas, el mercado se volvió mucho
más positivo y el rally de acciones comenzó a tomar más velocidad. Algunos
también leyeron esta mejoría como un festejo de los inversores ante una fórmula
menos competitiva por parte del kirchnerismo. Por el momento, no obstante, está
lejos de verificarse ese fenómeno, ya que la presencia de Alberto no le habría
restado votos. De todas formas, hay serias dudas en el "círculo
rojo" sobre el verdadero margen de maniobra que tendría su eventual
presidencia.
4. Los mercados internacionales juegan a favor
Luego de algunas jornadas de zozobra por el aumento de las tensiones
comerciales entre Estados Unidos y China por la denominada "guerra de
tarifas", la calma volvió rápidamente a los mercados. Ahora
incluso se especula con una próxima baja de tasas de interés en Estados Unidos
por parte de la FED como una manera de aliviar aquel impacto. Se estima que la
disminución podría llegar en septiembre. Al menos en el corto plazo, esto
provocó una mayor búsqueda de activos de riesgo por parte de los inversores, lo
que beneficia a activos de países emergentes. Las acciones y bonos
argentinos pudieron capitalizar ese mejor momento y la rueda de ayer fue un
caso claro: la fuerte suba de Wall Street permitió nuevas subas de hasta 4% en
acciones líderes, mientras que el dólar retrocedió casi 50 centavos.
5. Los precios estaban demasiado deprimidos
El rebote es bastante impresionante, pero hay que ponerlo en
perspectiva. Luego de la suba, las acciones siguen valiendo menos de la
mitad o en algunos casos la tercera parte de lo que costaban hace un año. Es
decir, la pérdida de valor provocada por la devaluación ha sido enorme y el
camino de la recuperación aún es muy largo. Por lo tanto, para los que ven una
oportunidad en activos argentinos, comprar barato aún en un escenario de elevada
incertidumbre electoral tiene sentido. Pero al mismo tiempo, los brokers
reconocen que en caso de producirse alguna crisis de confianza por los
resultados de las PASO, los precios podrían sufrir un brusco descenso, quizás
más rápido incluso que lo que los llevó a crecer alrededor de 40%.
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