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Por Leandro Gabin - El humor del mercado
financiero con el peso argentino, una de las monedas que más sufrió el año
pasado, se mantiene optimista. Por ahora el latente riesgo electoral no hace
mella en la estabilización del tipo de cambio.
De hecho, esta semana comenzó con otra baja a
$42,44 el precio mayorista, sumando su cuarta jornada consecutiva hacia esa
dirección.
¿Cómo sigue la película del dólar en la
Argentina? "La clave para medir el
riesgo de los inversores en el corto plazo serán las PASO. Este evento será
seguido muy de cerca por el mercado, particularmente por la paridad entre los
candidatos", dice el JP Morgan en un reciente informe al que accedió iProfesional.
La entidad, una de las más grandes e influyentes de Wall Street, detectó seis
aspectos por los cuales son optimistas con el peso argentino.
-Corrección de las cuentas externas. El
balance comercial de la Argentina es ahora positivo. Pasó de un déficit de
u$s11.000 millones a mediados del 2018 a un resultado positivo de 12 meses
(acumulados) por u$s2.600 millones a abril.
Además, el balance de la cuenta corriente
será deficitario este año en 1,5% del PBI, bajando 2,8 puntos porcentuales
desde un -4,3% en 2018. Por otro lado, calculan en la entidad, la dolarización
de portafolios -si bien se mantiene elevada- es menor que en el pasado: la
dolarización a 12 meses suman u$s25.000 millones, alrededor de u$s6.700
millones menos que el pico a julio del año pasado.
-La inflación desacelerando será un ancla para
el peso: el IPC de mayo fue de 3,1%, desacelerando desde el pico de 4,7%
en marzo. La inflación núcleo también fue menor en ese mes (3,2%). Los
economistas del JP Morgan proyectan una mayor desaceleración en los próximos
meses. Así y todo, este año los precios aumentarían a 39,1% según el banco de
inversión.
-Las valuaciones del peso ayudarán a que los
inversores puedan ganar con el "carry trade". El tipo de
cambio real efectivo pareciera estar en línea a pesar de la reciente fortaleza
del peso y que en términos reales la moneda se aprecia en el año. Calcula la
entidad que está 4,5% más fuerte que el promedio de los últimos 20 años.
"Esto es un alivio para el peso, considerando que durante los últimos
episodios de depreciación de la moneda, ese desvío marcaba una sobrevaluación
del 30%", dice JP Morgan.
¿Hay atraso cambiario?
Por otro lado, cuentan que según mediciones
que elaboran con sus propios modelos, el tipo de cambio no necesitaría mucho
más ajuste. Detectan que al peso le faltaría devaluarse 3,5%.
Claro, esto sería en un escenario benigno
para el país, con un déficit de cuenta corriente a financiar de 1,5% del PBI y
u$s4.000 millones de inversiones extranjeras directas. En un escenario extremo
para el país, que no es el que tiene en mente el JP Morgan, con salida furiosa
de capitales, creen que el peso se tendría que desplomar 25,5% más.
Pero como descartan ese escenario, y más bien juegan por el primero de todos,
remarcan que el carry con el peso se mantiene como uno de los más importantes
entre los mercados emergentes.
-La dinámica de oferta-demanda de dólares es
positiva en el corto plazo. Los precios agrícolas se recuperaron fuerte
en las últimas semanas (con subas que llegaron al 16% en el mes), y la oferta
de divisas de los exportadores se debería mantener relevante en los próximos
meses por la abundante cosecha. Además, la oferta de dólares por parte del
Tesoro (u$s60 millones diarios) continúa. El Gobierno vendió ya u$s2.500
millones y todavía tiene 7.000 millones más por subastar a razón de u$s2.000
millones por mes durante los próximos tres.
-Tasas de interés reales altas siguen ayudando
al peso. Si bien el Banco Centralconvalidó una
baja marginal en las tasas, la tendencia actual sugeriría que las tasas se
mantendrán altas y eso defenderá al peso. Observando lo que pagan las Leliq (en
torno al 64%) contra una inflación proyectada de los últimos 12 meses del 57% y
proyectada del 36%, hace que todavía haya una ganancia en términos reales.
Además, afirma el JP Morgan, el contexto externo ayuda con la Reserva Federal
de Estados Unidos y una visión más dovish remueven presiones sobre los mercados
emergentes.
-La recientes alianzas políticas sugieren una
menor probabilidad de que el peso tenga una ola de ventas en el corto plazo,
al mostrarse un escenario menos polarizado y las mejores chances del actual
gobierno. "Si bien las elecciones suelen generar mucha volatilidad en el
tipo de cambio, por lo puntos arriba mencionados, sugerimos que hay espacio
para capturar un carry del peso", remarcan. En la estrategia que ahora
recomiendan está vender los contratos a tres meses del NDF (los seguros contra
una suba del dólar contra el peso que se negocian en Nueva York) con el
objetivo de ganar 7% en ese lapso con el carry trade.
Finalmente, con respecto de la economía, también ve el vaso medio lleno. Dice
la entidad que esta recesión no es tan aguda como otras. Afirman que en 15 años, la Argentina tuvo cinco
recesiones (o sea, una cada tres años).
En términos de la contracción del PBI, la del
2018-2019 es todavía menos a la de 2008-2009. La primera -desde el pico hasta
que se dejó de caer- se contrajo 6,6% mientras que en la anterior había sido de
10,2%. "Con todo, el PBI retornó a niveles del 2010, mostrando que la
economía está estancada durante más de ocho años", señala JP Morgan.
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