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Por Leandro Gabin - El equipo económico
del Gobierno volvió a mostrarse "ganador" en las reuniones que
mantuvo con bancos de inversión en su paso por Nueva York. Nicolás Dujovne, el
ministro de Hacienda, fue el que no sólo afirmó que la economía argentina
estaba recuperándose, sino que vaticinó un amplio apoyo de los gobernadores a
la fórmula Macri-Pichetto.
"La actitud de los gobernadores es la de apoyar a Macri. No respaldarán a
Cristina, ya que Cristina no asignó recursos a las provincias", habría
dicho el ministro, según un briefing que publicó Goldman Sachs, uno de los
bancos que sirvió como anfitrión, y al cual tuvo acceso iProfesional.
Así, el paso de los funcionarios por Wall
Street dejó un mensaje de que el Gobierno ganará en las elecciones y que la
economía (después de las correcciones) saldrá finalmente del pozo.
El escenario estaba montado para que los
emisarios de Cambiemos mostraran que la situación económica estaría
encaminándose. Minutos antes de que hablara Dujovne y Gustavo Cañonero,
vicepresidente del Banco Central, el consultor Alejandro Catterberg de Poliarquía
adelantaba que el humor de los consumidores estaba repuntando 10 puntos en
junio.
Dujovne tomó la batuta y continuó con su
rally de "buena onda". Afirmó que la economía en noviembre pasado
tocó fondo, que un retroceso en marzo se dio sólo por la inestabilidad del
dólar, pero que después de eso ha crecido secuencialmente desde entonces. "El
PIB de Argentina creció secuencialmente en el segundo trimestre de este año y
debería haber un alto crecimiento de trimestral en el tercero", dijo.
Incluso el número uno de Hacienda vaticinó
que el crecimiento "podría ser
positivo para este año, ya que la economía se está expandiendo
interanualmente".
Las razones del optimismo
¿Qué está impulsando el crecimiento según
Dujovne?
1. Cifras sólidas en términos de exportaciones
con tasas de dos dígitos y superávit comercial en mayo desde la cosecha. Argumentó
que las exportaciones de energía también aumentan en dos dígitos, y que la
reducción del costo de la logística, los puertos y la burocracia deberían
incentivar las exportaciones.
2. Déficit en cuenta corriente pasó del 5% al 1,5% del PIB. En ese sentido,
agregó Dujovne, la corrección fiscal hacer que las necesidades de
financiamiento sean menores.
3. "Argentina está entregando una
corrección en 2019 de muchos de los desequilibrios estructurales", afirmó
al auditorio el ministro de Hacienda. Y señaló que el gasto del
gobierno neto de gastos de seguridad social está a niveles del 2009.
En lo político, Dujovne arengó que el
Gobierno está una en posición muy sólida para ganar las elecciones. Casi como
un consultor, el titular de Hacienda afirmó que los nombres que ellos ofrecen
en las listas están en una mejor posición para atraer votos indecisos que la
oposición.
También remarcó que el
Gobierno creció 14 puntos porcentuales en los últimos dos meses en las
encuestas: un movimiento similar al de 2017 cuando tuvieron una gran victoria
legislativa.
"Este año el crecimiento comienza un poco
más tarde, pero los salarios reales ya están creciendo desde mayo. El
crecimiento real de los salarios debería estar viéndose en los próximos tres a
cuatro meses, justo antes de las elecciones", comentó Dujovne.
Con respecto a la inflación, el ministro dijo
que la tasa de inflación de este año debería coincidir con las expectativas del
mercado por primera vez en el gobierno de Macri y que la economía será más
predecible.
Además Dujovne le dijo a los inversores que son más optimistas en cuanto a la
capacidad de implementar reformas en un segundo gobierno de Macri tal como lo
hicieron en 2017, ya que deberían tener mayoría con Pichetto y parte de
peronismo.
Por eso prometió reforma laboral, de impuestos y jubilaciones como ejes de
la agenda. También estarán cerca de llegar a un acuerdo entre Mercosur y
Europa, y que tanto Brasil como Argentina acuerdan reducir los aranceles para
Mercosur. "Los cambios deben ser muy agresivos en la apertura de la
economía y la reducción de aranceles", pidió Dujovne.
El ministro volvió a excusarse por los malos
resultados en lo económico que viene teniendo Cambiemos. En otro pasaje de su
exposición, señaló que en los primeros tres años se gastó una gran cantidad de
capital político para "desmantelar las bombas de tiempo" (servicios
públicos, reformas, ajuste fiscal) que no tenían más opción que conducir a una
alta inflación y una reducción del bienestar.
Después fue el turno de
Cañonero, el segundo de Sandleris en el BCRA. El ex Deutsche Bank deslizó,
según el comentario a clientes que publicó Goldman, que podrían suavizar las
tasas de interés "probablemente" después de las elecciones, en un
escenario imaginado de mejores condiciones financieras y retorno a la
normalidad.
Dijo que las tasas
consistentemente altas en términos reales en los últimos nueve meses, algo sin
precedentes en Argentina, es parte clave del éxito. "Los políticos están
empezando a entender mejor que antes el costo/beneficio que tienen las altas
tasas evitan la suba del tipo de cambio y reduce el riesgo para la
economía", habría afirmado Cañonero.
El vice del Central, además, advirtió que la meta de un crecimiento monetario
cero se debe a una incertidumbre histórica muy alta, pero se mostró bastante
satisfecho con los resultados hasta el momento, ya que la inflación ha
comenzado a disminuir y se ha generado una demanda de pesos con tasas en los
bancos a niveles "razonables" dado el alto nivel de incertidumbre
electoral.
"La credibilidad del Banco Central argentino es baja pero ha aumentado
recientemente. De todas formas, es un desafío debido al largo tiempo de
tolerancia a la inflación", comentó Cañonero.
Finalmente resaltó que ahora la Argentina "tiene más dólares que
pesos", así que ahora las personas y las Pymes venden dólares para pagar
las cuentas; y vaticinó que los flujos se mantendrán positivos.
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