
Por MARIANO MARTÍN - Los gobiernos de la Argentina y Brasil buscaban anoche alcanzar un acuerdo definitivo sobre la Cláusula de Adaptación Competitiva (CAC), un mecanismo reclamado por la administración de Néstor Kirchner para equilibrar el comercio bilateral y proteger sus industrias más vulnerables de los productos del socio mayor del Mercosur. Fuentes oficiales revelaron que los negociadores tenían planeado seguir las tratativas hasta última hora, pero no descartaban continuarlas hoy, para realizar durante la jornada un anuncio oficial. De lograrse un acuerdo, Kirchner podría anunciarlo.
En las negociaciones en la Cancillería entre ambas delegaciones existían consensos básicos en la mayoría de los aspectos, pero subsistían diferencias en los puntos más sensibles para la Argentina: la determinación del daño a las industrias de un país por parte de las del otro y el plazo de protección a partir de la vigencia de la cláusula. Del lado argentino, las conversaciones estaban a cargo de los secretarios de Industria, Miguel Peirano, y de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía. La delegación de Brasil era encabezada por el vicecanciller, Samuel Pinheiro Guimaraes, el jefe de Gabinete de la Cancillería, Ruy Pereira, y el secretario de Desarrollo, Ivan Ramalho.
Desde las 10, cuando comenzaron las gestiones, los delegados argentinos sostuvieron la posición de fijar restricciones al comercio por medio de aranceles por un plazo no menor de tres o cuatro años, y que la CAC incluya un sistema ágil de determinación del daño mediante una comisión de notables. Los locales pusieron ambas condiciones para abrochar un acuerdo, mientras que los brasileños insistieron en un pacto provisorio para salir del paso y cumplir, al menos en lo diplomático, con el compromiso entre Kirchner y su par brasileño, Lula da Silva, de resolver las diferencias en el transcurso de enero.
"Se está avanzando en el propósito de acercar posiciones", indicó Chiaradía sin dar mayores precisiones sobre los puntos ya cerrados del acuerdo y si finalmente hoy habrá anuncio oficial. La CAC fue ideada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna para equilibrar el comercio bilateral mediante la limitación de importaciones de un país con mayor poder industrial, en este caso Brasil, y superar la actual instancia de resolución de diferendos.
Hasta ahora, una comisión de seguimiento monitorea el intercambio bilateral e induce al acuerdo entre privados en conflicto. Si no lo hay, la comisión fija cupos o compromisos de autolimitación de exportaciones del país en posición ventajosa, por lo general de entre seis meses y un año. Esos plazos, según los negociadores argentinos, son insuficientes: los industriales brasileños por lo general están en condiciones de absorber las penalidades. Por ese motivo, la Argentina insiste en la necesidad de que la CAC tenga un margen amplio de acción para que tenga efecto disuasivo, y que los privados prefieran llegar a acuerdos entre pares antes de someterse a mayores multas bajo el riesgo de perder posiciones de mercado.
En las reparticiones argentinas a cargo de las negociaciones se informó que la postura era muy dura en cuanto a que el acuerdo debía ser técnicamente sólido y viable. De lo contrario se consideraba preferible no firmar nada que no incluya atribuciones puntuales de la CAC. La cláusula tendrá vigencia sólo para la relación comercial entre Argentina y Brasil, pero se presume que una vez acordada se les propondrá a Uruguay y Paraguay, los dos socios menores del Mercosur, que la adopten. En esa línea, las continuas quejas de esos dos países –que sin embargo no participaron de las últimas tratativas– por los pocos beneficios que les acarrea su pertenencia al bloque fueron determinantes para el avance de las negociaciones entre Argentina y Brasil.
En medio de las tratativas, esta semana vencerán algunos acuerdos de autolimitación de importaciones por parte de industriales brasileños, entre los que figuran electrodomésticos, autopartes, acondicionadores de aire, textiles, indumentaria, calzados y juguetes.