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Por Juan Diego
Wasilevsky - Hasta ahora, el comercio exterior le estaba dando motivos de
preocupación al Gobierno: durante los primeros cuatro meses del año, las
exportaciones no solo no habían crecido sino que habían acumulado una caída de
1,2%, básicamente por una mala performance de algunas ramas industriales y por
la baja generalizada de los precios de las commodities.
Así las cosas, el superávit comercial se engrosaba mes a mes pero
todavía había una cuenta pendiente: pese al dólar alto, las ventas al mundo no
terminaban de reaccionar.
Sin embargo, mayo trajo algo más de tranquilidad, algo que ya se estuvo
viendo durante las últimas semanas en el mercado, de la mano de una mayor
afluencia de dólares que es lo que está permitiendo, además del "efecto
Pichetto", transitar un período con mayor calma cambiaria.
Según datos del INDEC, en mayo las ventas al exterior superaron los
u$s6.000 millones, lo que implicó un importante salto del 16,5% respecto al mismo
mes del 2018.
No solo se trató de la mayor tasa de variación en lo que va del año.
Este factor, combinado con importaciones que se siguen derrumbando –un mal
dato, porque refleja el pobre dinamismo de la economía, la baja del consumo y
la contracción de las inversiones- permitió que en mayo el superávit comercial
alcance los u$s1.373 millones.
Esta cifra, por
cierto, contrasta con el déficit de u$s1.282 millones que se había registrado
en mayo de 2018. Además, se trata del mayor registro
desde mayo de 2014.
Así las cosas, considerando los cinco primeros meses, el saldo de la
balanza trepó hasta los u$s4.528 millones. Un cambio drástico, considerando que
entre enero y mayo del año pasado el comercio exterior generó un resultado
completamente inverso, con un rojo de más de u$s4.500 millones.
Al trazar una radiografía sobre la canasta exportadora, se observa que
el campo fue clave para este despegue. Desde el INDEC destacaron que los envíos
se incrementaron por las mayores ventas de porotos de soja, aceite de soja,
carne vacuna y aceites de petróleo.
La importante cosecha, respecto de la pobre campaña anterior, permitió
que los envíos de productos primarios se hayan disparado casi 96% en mayo
respecto de igual mes de 2018, en términos de cantidades (si bien los menores
precios moderaron el crecimiento en divisas).
Las manufacturas agropecuarias también experimentaron un importante
incremento, con un avance cercano al 27% en volúmenes.
En tanto que las manufacturas de origen industrial crecieron pero con una
tasa de variación mucho más tibia (3%), en parte porque las exportaciones de
vehículos no están reaccionando como se esperaba (cayeron casi 10%), en un
contexto en el que las importaciones de autos por parte de Brasil crecen más
lentamente que lo que proyectaban las propias terminales a comienzos de año.
Desde Abeceb señalaron que, más allá de la peste porcina que afecta a
China y al Sudeste Asiático, "la exportación del complejo sojero sale del
letargo incentivada también por una recuperación de los precios
internacionales: los embarques de poroto y aceite de soja crecieron de manera
exponencial en el quinto mes del año, mientras que los de harina crecen en
volúmenes, pero con una base de comparación muy alta de precio con respecto al
mismo mes del año previo".
En tanto que "los productos cárnicos mantienen los volúmenes de
exportación de la mano de la mayor demanda china, pero se suman los mejores
precios negociados con respecto al mes previo por el envío de cortes de mayor
calidad".
En cuanto a las importaciones, las mayores caídas correspondieron a
vehículos y combustibles. En el caso de los autos, el desplome en cantidades
fue del 60%. Hay que tener en cuenta que en mayo todavía no se había activado
el plan de bonificaciones que instrumento el Gobierno, que comenzó a regir
durante la segunda semana de junio.
En este contexto, se espera que las importaciones de 0Km –principalmente
de Brasil- se incrementen, en un contexto en el que el mercado viene mostrando
un incremento del 25% en el número de patentamientos, producto de las rebajas
que se implementaron.
Sin embargo, preocupa que hayan mostrado caídas todos los grandes
rubros. En particular, desde Abeceb destacaron la mala performance de los
bienes de capital, que se redujeron en un 37,4%, un "comportamiento que
va de la mano con un escenario de caída del PBI".
Por su parte, siguiendo en orden de relevancia, las importaciones de
bienes intermedios también se redujeron, en un 16% en tanto que las piezas y
accesorios para bienes de capital lo hicieron en un 15%. Todo esto como
consecuencia de un escenario frío para la actividad económica.
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