|
Por Sebastián Catalano
- Las negociaciones son contrarreloj y hay optimismo. Pero nadie quiere
jugarse hoy y hablar de culminación positiva de las negociaciones sobre el
acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea: muchas veces antes, en los 20
años de discusiones, se estuvo "a punto de firmar" y luego no se
firmó.
Otra vez hay
optimismo y según adelantó Infobae el presidente Mauricio
Macri espera poder anunciar el "acuerdo político" en Osaka,
Japón, ciudad a la que viajó para participar en el plenario del G20. Además,
hoy se supo que el Canciller Jorge Faurie suspendió su viaje a ese
país y se quedará en Bélgica, donde se intentará cerrar las negociaciones entre
los dos bloques.
Allí, en Bruselas, además de
Faurie, están el ministro Dante Sica, de Producción y Trabajo,
y Horacio Reyser, subsecretario de Relaciones Económica Internaciones de
la Cancillería. De las reuniones participan sus pares de Brasil, Paraguay y Uruguay,
la comisaria europea Cecilia Malmström y otros funcionarios
continentales.
"Son días de negociaciones
fuertes, pero no hay nada cerrado. Se están definiendo los últimos aspectos del
acuerdo", aseguran en off the record desde Casa Rosada.
Qué dice el Gobierno sobre el acuerdo
Si bien los detalles técnicos
quedarán para luego del apretón de mano de los presidentes, y podría demorar un
tiempo más (y su concreta implementación más aún), estos son los puntos que en
la previa el gobierno local destaca del eventual pacto.
– "De cerrarse el acuerdo,
éste tendrá un impacto positivo para ambos bloques y será un paso
histórico que culminaría con un proceso negociador de más de 20 años".
– "Hay dos enfoques muy
importantes que tenemos que destacar del acuerdo de Mercosur-UE: el comercial y
el institucional. Desde el punto de vista comercial, el acuerdo
se reflejará en un incremento de las exportaciones, permitiendo que ambos
bloques incrementen su comercio. La Unión Europea es un socio estratégico,
tanto desde el punto de vista histórico, cultural, geopolítico, como comercial.
Al día de hoy es nuestro segundo destino de exportaciones, y creemos que,
con este acuerdo, la relación bilateral seguirá creciendo, ya sea por la baja
de aranceles y por las mejoras en cuestiones regulatorias -como por ejemplo en
el acceso de bienes y servicios-".
– "De cerrarse el acuerdo
entre Mercosur y la Unión Europea las empresas argentinas tendrían acceso
a uno de los mayores mercados del mundo: 500 millones de habitantes que
representan el 20% de la economía global y un tercio de las importaciones
globales".
– "El acuerdo Mercosur-UE
aborda distintas temáticas. Además de analizar la oferta de bienes y
servicios, también trabaja sobre otras disciplinas que permiten
estandarizar procedimientos y lograr una convergencia regulatoria en muchos
aspectos dentro del Mercosur. Además, impacta de forma muy positiva en la
relación MCS-UE, porque se establecen mecanismos más ágiles y simplificados
entre ambos bloques".
– "En el capítulo de medidas
sanitarias fitosanitarias nos proponemos estandarizar la producción y
establecer políticas en común, al igual que en el capítulo centrado en reglas
de origen para nuestros bienes industriales, donde nos proponemos establecer
las condiciones de forma clara".
– "En el capítulo de compras
públicas, se establece que ambos bloques vamos a poder participar de
compras del Estado, permitiendo ampliar nuestras exportaciones -ya sean de
bienes terminados o insumos para la producción-".
– "Desde el punto de vista
institucional, el acuerdo implica avanzar en un proceso que nos lleve a
ser reconocidos como un país de credibilidad internacional, instituciones
transparentes, modernas y eficientes. Es un camino muy relevante para que
nuestros productos y servicios alcancen normas y estándares
internacionales".
– "Este acuerdo brinda un
mensaje claro y de apoyo al comercio multilateral y a la integración económica,
y que posiblemente tendrá un fuerte impacto político en el plano
internacional".
Si se llegara a cerrar la parte
política, luego se continuará con cuestiones técnicas y burocráticas, como
traducir a todos los idiomas el acuerdo y aprobarlo en todos los parlamentos.
"Este proceso puede tardar
dos años por lo menos. Una vez en marcha entrará en vigencia una canasta de
desgravación paulatina de hasta 15 años para algunos productos. El
objetivo es mantener a sectores estratégicos protegidos, aunque la UE pide
menos tiempo para varios segmentos", detallaron
a Infobae fuentes del gobierno meses atrás, en otra de las reuniones
en la que se estuvo a punto de firmar.
|