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Por Mariano Cuparo Ortiz
- El FMI se
mostró explícitamente reacio ante la posibilidad de renegociar el acuerdo stand
by con Argentina.
Consultada por la intención abierta de los candidatos de la oposición de
cambiar algunos de los puntos clave del programa, la directora adjunta de
Comunicaciones del Fondo, Camilla Andersen, destacó que el cumplimiento futuro
de las metas será fundamental para estabilización y retorno al crecimiento de
la economía.
De esa forma Andersen le puso un límite a un asunto clave para el futuro
de la economía en general y del equipo que quede al mando de la macro a fin de
año en particular: la posibilidad de buscar márgenes de maniobra en cuanto a la
política económica. Hoy la economía opera con las exigentes metas de rojo
fiscal y emisión monetaria 0% como freno de mano a la actividad. Y también para
buscar márgenes de maniobra financieros, de cara a los exorbitantes
vencimientos de deuda en 2022 y 2023, aunque en ese sentido no hubo declaración
taxativa.
Según un brief de prensa que consultó BAE Negocios, Andersen
fue consultada por las reuniones que el director del Departamento del
Hemisferio Occidental del FMI,
Alejandro Werner, sostuvo ayer con los candidatos presidenciales por Frente de
Todos, Alberto Fernández, y de Consenso Federal, Roberto Lavagna, y
también acerca de las declaraciones explícitas de ambos en torno a la necesidad
de renegociar el acuerdo. Y además sobre el encuentro que sostendrán hoy el
presidente Mauricio Macri y la titular del Fondo, Christine Lagarde.
Andersen confirmó todas las reuniones y la intención del FMI de interiorizarse
acerca de las visiones de cada espacio respecto a la coyuntura económica y sus
perspectivas hacia adelante. Acerca del futuro del acuerdo, fue clara en la
negativa a una renegociación: "Más allá del resultado político de las
elecciones, la implementación de las metas de estabilización de la economía va
a continuar siendo esencial para aumentar la capacidad de resiliencia del país
frente a los shocks externos y para apuntalar un crecimiento en el mediano
plazo".
Y agregó: "Hasta ahora vemos una implementación fuerte, sostenida y
consistente, lo que sigue siendo crucial para la estabilización económica y el
retorno al crecimiento. Los esfuerzos del equipo económico llevaron a un
importante progreso en ese sentido, incluyendo los registrados en las cuentas
fiscales y externas. El plan vigente está diseñado para que la economía
argentina vuelva a encontrar un balance hacia el final del programa. Y hasta
acá estuvo siendo efectivo el abordaje de esos desbalances macro".
Entre analistas parece haber cierta coincidencia, al menos entre
aquellos que ponen el ojo en la necesidad de que la economía abandone el
deterioro de los indicadores de actividad. En ese sentido, destacan que el
programa con el Fondo subsume a todas las variables de la macro a una sola
prioridad, que es achicar el rojo fiscal, y que eso complica a la propia
estabilización y vuelta al crecimiento (ver página 3).
En ese mismo sentido, tras su reunión de ayer con Werner, Fernández
sostuvo: "Le transmití al FMI nuestra
disposición a reformular los acuerdos sin exigirle más esfuerzos a nuestro
pueblo. Buscamos estabilizar la economía para poder crecer como condición
necesaria para pagar nuestras deudas". También fue muy fuerte en la
crítica del uso de los dólares prestados por el FMI para sostener la
fuga.
También Lavagna habló ayer sobre la necesidad de modificar el acuerdo:
"Podemos coincidir en ciertos objetivos, como el antiinflacionario y el
equilibrio fiscal pero por caminos totalmente distintos. El FMI tiene la lógica
de los programas recesivos con los que normalmente trabaja. Nosotros defendemos
la de poner en marcha a esta economía, que lleva ya 32 trimestres en situación
de estancamiento. Sacar las lonas y poner a trabajar las máquinas que en Argentina ya existen
pero que hoy están ociosas ".
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