El dólar celebraba con subidas frente al euro y al yen la nueva subida de tipos de interés llevada a cabo ayer por la Reserva Federal (FED) de EE UU y, sobre todo, el comunicado con el que la autoridad monetaria dejó abierta la puerta a posibles nuevas alzas del precio del dinero. Los datos macro conocidos hoy fueron un ulterior impulso para el billete verde. El Comité Abierto de Política Monetaria de la FED, que ayer celebró su última reunión bajo la presidencia de Alan Greenspan, elevó los tipos de interés por catorceava vez consecutiva, hasta el 4,5%. Un movimiento que ya estaba descontado por el mercado, cuya atención se concentró en el comunicado con el que la FED anunció su decisión. Y este comunicado dejó entrever la posibilidad de que se produzcan nuevos estrechamientos de la política monetaria, si se detectase un resurgir de las presiones inflacionistas. La FED cree que la primera economía mundial ha dejado atrás sus factores de debilidad, por lo que actuará ante cualquier evidencia de presiones sobre los precios.
Según varios expertos, con este comunicado la FED pretendió dejar abiertas todas las posibilidades para que el presidente entrante, Ben Bernanke, tenga la máxima libertad para decidir su propia línea de acción en la primera reunión del Comité Abierto que le tocará presidir, el próximo 28 de marzo. Por esto, los datos macroeconómicos que se conocerán hasta entonces serán mirados con lupa por el mercado, con el objetivo de extraer señales de hacia dónde se moverá la FED.
Así que hoy el dólar recibió mayor impulso por los datos macroeconómicos conocidos en coincidencia con la apertura de Wall Street. El índice manufacturero ISM se situó en enero en los 54,8 puntos, desde los 55,6 del mes anterior. Aunque la cifra estuviera ligeramente por debajo de las estimaciones de los analistas, los inversores vieron en el dato una nueva confirmación de que la economía estadounidense es sólida, lo que podría llevar a la FED a acometer más subidas de tipos.
Además, hoy se supo que el gasto en construcción de diciembre subió un 1%, dos décimas más de los esperado. A poco del cierre de los mercados europeos, el euro parecía destinado a perder la cota de 1,21 dólares. El cambio se situaba en 1,2095, con un avance del billete verde superior al 4%. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2092.
La divisa norteamericana aprovechaba la buena racha y se apreciaba también frente al yen. Tras revalorizarse un 4,4%, el billete verde se cambiaba a 117,845 yenes. En cambio, el cruce entre el dólar y la libra esterlina se mantenía plano.