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Por Carlos Lamiral - El proceso que puede llevar a que la Unión Europea y el Mercosur pongan
en marcha el acuerdo de asociación estratégica que anunciaron el viernes puede
demorar hasta tres años. Se estima que tardaría hasta 12 meses hacer las
traducciones del texto al idioma de cada uno de los países socios. A partir de
ese momento, cuando se firme el documento por parte de los presidentes
comenzará otra instancia que puede llevar un par de años más, siempre que se
consigan todos los avales. En el caso de la Unión Europea, primero tendrá que
ser aprobado por el parlamento comunitario y luego por los 28 parlamentos
nacionales. En el caso de Mercosur, por los cuatro congresos.
Luego de esa instancia, comenzarán a regir
los plazos que fijará el propio acuerdo para una rebaja gradual de aranceles
que se ampliará en 15 años. Habrá productos con desgravaciones inmediatas, y
habrá canastas a 4, 10 y 15 años. En estas últimas ingresarán los productos más
sensibles de cada lado. Para esto ya hubo intercambio de ofertas. Cuando entre
en plena vigencia, la UE abrirá su mercado al 99% de las importaciones
agrícolas del Mercosur: para el 81,7% eliminará los aranceles de importación;
en tanto para el 17,7% restante ofrecerá cuotas o preferencias fijas. Sólo se
excluyen algo más de 100 productos. Ese grupo de productos bajo cuotas es lo
que el bloque sudamericano siempre calificó como lo más importante para su
interés. Se conoce que Mercosur reclamaba 300.000 toneladas anuales de carne, por
ejemplo, pero recibirá 99.000 toneladas. El formato del acuerdo implica que ese
es un piso y que en el futuro podrán negociar una ampliación.
Para poder arribar a un entendimiento se tuvo
que alterar una de las reglas básicas que guió toda la conversación de dos
décadas. Es el principio de “single undertaking” que significa que “nada está
acordado hasta que todo esté acordado”.
Si se pusiera el acuerdo en vigencia
totalmente hoy sería un mercado de bienes y servicios de 800 millones de
consumidores y casi una cuarta parte del PBI mundial.
En bienes industriales la UE ofrece la
liberalización completa e inmediata para el 80% de las exportaciones del
Mercosur de productos industriales a la UE mientras que el Mercosur obtiene
plazos amplios de hasta 15 años para liberalizar sectores sensibles en forma
gradual. De ese modo, se mantuvo en pié uno de los principios que guiaron las
negociaciones, que es el de diferencia de desarrollos relativos. No es un pacto
entre iguales.
¿Cuánto podrían ganar las industrias locales
en acceso al mercado europeo?. El arancel promedio de la Unión Europea para los
bienes industriales es más o menos del 1,5%. Es decir, que no constituyen una
barrera al comercio.
Por otro lado, la Unión Europea aspiraba a
lograr que el Mercosur eliminara en forma inmediata el arancel promedio del 14%
que rige para los bienes industriales, o que se redujera el arancel del 35%
para autos. Eso entrará en el cronograma.
Pero el acuerdo le permitirá a la UE mantener
unas 350 denominaciones geográficas, como “vino de La Rioja”.
La estructura del convenio será de unos 14
capítulos, donde el acceso a los mercados es uno más. Habrá también
definiciones sobre compras gubernamentales, servicios, resolución de
controversias, protección a las inversiones, normas sanitarias, de origen, de
calidad, reglas de medioambiente y laborales, entre otras.
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