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Por Pablo Wende - En el arranque de julio, el
dólar anotó una nueva baja, aunque rebotando sobre el cierre respecto a los
mínimos que había tocado durante la jornada. La divisa finalizó $43,48 en
el mercado minorista, unos 22 centavos debajo del cierre del viernes. Pero ya en
junio había caído 5% y ayer anotó otro 0,5% adicional.
Hace exactamente una semana, el ministro de Hacienda, Nicolás
Dujovne, se refería a la confianza de mantener un tipo de cambio muy
estable a lo largo del proceso preelectoral.
El "súper peso", dio a entender en encuentros reservados en
Goldman Sachs, HSBC y Banco Santander, llegó para quedarse. Y por ahora esas
expresiones tienen una convalidación en el mercado cambiario.
¿Qué es lo que hay detrás de la tranquilidad absoluta, y para la mayoría
sorpresiva, que está mostrando el dólar? Estos son las principales
variables que están manteniendo a la divisa bajo control:
1 – Se acelera el "viento de cola" internacional. Los
mercados están batiendo récords, como sucedió nuevamente ayer en Wall Street
luego de la cumbre del G20 y señales de distensión en la disputa comercial
entre Estados Unidos y China. Este clima positivo alienta a los inversores
a asumir más riesgos, lo que alienta la recuperación de las monedas emergentes.
En Brasil, por ejemplo, la divisa cotizaba a 4 reales hace dos meses y ahora
lo hace por debajo de 3,85. Y el peso también se beneficia de esta
debilidad del dólar a nivel internacional.
La ventaja de este contexto internacional es que el fortalecimiento del
peso no le resta tanta competitividad a la economía argentina, ya que el resto
de las monedas de los países que comercializan con la Argentina también se
aprecian. La continuidad del buen clima externo es buena noticia para el
Gobierno, que precisa prolongar todo lo posible la estabilidad cambiaria en
medio del proceso electoral.
2 – Aflojó un poco la percepción del "riesgo PASO". Un
interesante informe elaborado en las últimas horas por el banco brasileño BTG
Pactual indica que las chances de un período turbulento luego de las primarias
y hasta las elecciones presidenciales disminuyó un escalón.
Detrás de este comentario se encuentra el razonamiento de que la
distancia que le lleva Alberto Fernández a Mauricio Macri desde el punto de
vista electoral se redujo sensiblemente. Se produciría una suerte de
"circulo virtuoso electoral". La estabilidad del dólar lleva a que
mejoren las chances del oficialismo y como parece posible un triunfo de Macri
esto lleva a una mayor estabilidad financiera. El mismo trabajo marca una
diferencia superior a los 10 puntos de María Eugenia Vidal en la provincia de
Buenos Aires. Pero se trata de especulaciones, que serán o no confirmadas el 11
de agosto.
3 – El Central se curó en salud y mantiene tasas muy altas. Guido
Sandlerisaprendió de los errores de sus antecesores y de los cometidos por él
mismo, cuando en enero bajó a 44% la tasa de referencia, aplicable a las Leliq.
Ahora, con una inflación incluso menor a la de aquel momento desde el BCRA
confirmaron que la tasa tendrá un piso de nada menos que el 58% anual en julio.
De esta forma, se busca que el ahorrista se mantenga en pesos, atraidos
por los elevados rendimientos, pero también que las empresas vendan dólares en
vez de financiarse con el sector bancario. Esto explica en parte por qué hay
más oferta de divisas en el mercado, junto a la venta de dólares del campo y
los USD 60 millones diarios del Tesoro, con recursos del FMI.
4 – Se reabrió el mercado financiero para la Argentina. Cuando
pocos lo tenían en el radar, también se profundizó en las últimas jornadas la
baja del riesgo país. La semana pasada YPF colocó un bono por USD 500 millones
a tasa del 8,75% anual en dólares. Pero el dato que pasó desapercibido fue que
la demanda casi llegó a los USD 2.000 millones.
Ahora es Pampa Energía quien decidió seguir los pasos de la petrolera,
que buscará otros USD 500 millones y posiblemente baje aún más las tasas,
considerando que el riesgo país finalizó en niveles de 815 puntos. aunque no es
una colocación del Estado nacional, estas emisiones de deuda implican más
ingreso de divisas al mercado local a través del canal financiero.
5 – La facultad de que el Central salga a vender reservas mantiene a
raya a los inversores. Fue la medida que representó el inició de la
estabilidad cambiaria, a fin de abril. El FMI autorizó entonces al Central a
disponer la venta de reservas en caso de un movimiento brusco del tipo de
cambio, con lo cual quedaron sin efecto las bandas de flotación y la "zona
de no intervención".
La posiblidad que tiene el Central de vender reservas y la capacidad de
intervenir en el mercado de futuros le todavía mayor capacidad de intervención.
En este contexto, no es tan fácil salir a ganarle la pulseada al BCRA, como
sucedió el año pasado, con un tipo de cambio real mucho más bajo.
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