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Por Pablo Wende
- En una historia que se repite una y otra vez, la competitividad cambiaria que
se obtiene luego de una devaluación se va evaporando con el paso de los meses.
Y esta vez no parece ser la excepción. Con una inflación que sigue bien
arriba del 2%, pero al mismo tiempo un dólar que pierde terreno en términos
nominales, el tipo de cambio medido en términos reales sufre una rápida caída.
El índice del tipo de cambio real multilateral (ITCRM) que publica el
Central en forma diaria mide no sólo la evolución de estas dos variables
claves: dólar e inflación. También las compara contra la evolución de las
distintas monedas de los países que comercializan con Argentina y al mismo
tiempo se tiene en cuenta lo que sucede en ellos con la evolución de los
precios.
¿Dónde está parada hoy la economía en relación al ITCRM? De la evolución
de este índice surgen varias conclusiones interesantes.
– La caída del dólar y el aumento de la inflación llevaron a un
deterioro del tipo de cambio real de la Argentina, que se aceleró en las
últimas semanas. Como consecuencia, ahora el ITCRM está en su nivel más
bajo del año, en 109 puntos.
– Para utilizarlo como referencia, a fin de septiembre de 2018, cuando
el dólar había tocado los $42 por primera vez, el tipo de cambio real se
ubicaba en 142 puntos, registrados el 28 de septiembre. Aquel fue el punto
más alto de la crisis cambiaria, detonó el cambio de presidente del Banco
Central, un nuevo acuerdo con el FMI con el sistema de bandas cambiarias. En
comparación con aquel pico, el tipo de cambio real ya marca un retroceso de
23%.
– Pero si se compara con el punto de partida de la crisis tipo de cambio
real multilateral aún se ubica 21% por encima de aquel momento. La
referencia concreta es el 25 de abril, el día previo al primer salto del dólar
que obligó al Central a vender USD 1.200 millones en una sola jornada. En
aquel momento, con una cotización que apenas superaba los $20, el tipo de
cambio real marcaba un nivel de 89,5 puntos.
– De estos datos surge que el dólar está en términos reales a mitad de
camino. No es el tipo de cambio "recontraalto" de septiembre pasado,
pero tampoco el valor muy bajo de abril. Pero si la tendencia se mantiene,
es decir que el tipo de cambio nominal se mantiene estable y la inflación
continúa su curso, esa ventaja competitiva se seguirá perdiendo hasta volver al
punto de inicio.
Esta evolución marca claramente lo que ya todo el mundo sabe: las
devaluaciones pueden provocar un alivio temporario al mejorar el tipo de cambio
real, pero al mismo tiempo desatan un fuerte impulso inflacionario. El traspaso
de la evolución del dólar a la inflación ya está en el orden del 70%, lo que al
menos en parte explica por qué se pierde rápidamente competitividad cambiaria.
Los desafíos a esta altura no son menores. Lo más urgente para el
titular del Central, Guido Sandleris, es detener el deterioro cambiario,
atacando los dos frentes simultáneos: una baja de la inflación y evitar que
siga cayendo el tipo de cambio. Sin embargo, las elevadas tasas de interés
de referencia el Central mantienen al dólar muy controlado e impiden por el
momento cualquier recuperación.
Pero el proceso es obviamente dinámico. Según el último
Relevamiento de Expectativa de Mercado (REM), el consenso de economistas y
consultoras marca que el dólar terminará el 2019 apenas por encima de los $ 50.
Esto obviamente ayudaría al menos a ponerle un freno a la apreciación cambiaria de
los últimos meses. Pero la evolución del dólar probablemente mucho más atada al
resultado electoral que a cualquier plan del Central para moverlo hacia arriba
o hacia abajo.
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