La que se prospectaba como una nueva jornada bajista por el euro, cambió de dirección cuando la divisa europea comenzó a notar los
efectos balsámicos de las palabras con las que Jean Claude Trichet salió a comentar la esperada decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener invariados los tipos de interés, en el 2,25%. El presidente ha declarado que
las expectativas del mercado sobre nuevas subidas de tipos de interés a corto plazo son “razonables”. Sin embargo, la revalorización de la divisa comunitaria frente al dólar se vio parcialmente frenada por los datos macro conocidos en EEUU, que beneficiaron al billete verde.
El presidente de la autoridad monetaria europea confirmó lo que analistas y firmas de inversiones vienen repitiendo desde hace dos meses: que este año habrá más subidas de tipos en la zona euro. El incremento del precio del petróleo alimenta las presiones inflacionistas y los últimos datos macroeconómicos conocidos en la eurozona demuestran que la recuperación sigue en marcha, según afirmó Trichet. Así que el BCE subirá los tipos de interés si se presenta la necesidad de hacerlo, dijo el presidente que también repitió que el precio del dinero en la zona euro es “bajo” y la política económica del BCE es “acomodaticia”. Sin embargo, el máximo responsable del banco central de la zona euro dejó claro que no se está planteando un ciclo de subidas de los tipos de interés, como el que ha llevado a cabo la Reserva Federal (FED) en EEUU.
Mientras Trichet hablaba, en EEUU se conoció que la productividad laboral en el cuarto trimestre cayó por primera vez desde 2000. La productividad descendió un 0,6%, mientras que el mercado esperaba un incremento del 1%. El Departamento de Trabajo también informó que el coste unitario del trabajo se incrementó un 3,5%, el mayor aumento del año, lo que alimentó las preocupaciones sobre posibles repuntes de la inflación.
Mientras, también se publicaron las peticiones semanales de desempleo para la semana que terminó el 28 de enero que descendieron más que las previsiones. El número total de peticiones se ubicó en las 273.000 unidades, por debajo de las 295.000 que habían pronosticado los analistas. Estos datos, en su conjunto, parecieron indicar que la Reserva Federal podría llevar a cabo más subidas de tipos de interés después de la acometida el pasado martes, que dejó el coste del dinero en el 4,5%.
La Fed dijo que podría volver a subir los tipos en el caso de producirse nuevas presiones sobre los precios, ya que la economía no muestra señales de debilidad. Estas noticias, limitaron los avances del euro frente al dólar.
A poco del cierre de los mercados europeos, el cambio euro dólar se ubicaba en 1,2090, sin que la divisa comunitaria lograra recuperar la cota de 1,21. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2066. El euro avanzaba más de medio punto frente al yen y se cambiaba a 143,165. El dólar también se apreciaba frente a la moneda nipona y se cambiaba en 118,4.