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Tal como se preveía, la Legislatura porteña aprobó el traspaso del
servicio eléctrico al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. De esta manera, se
selló el acuerdo entre los gobiernos nacional, bonaerense y porteño para
descentralizar la jurisdicción y control de las concesionarias Edenor y Edesur.
El traspaso se concretó con 41 votos a favor contra 17 votos
negativos. La iniciativa contó con el apoyo mayoritario del bloque oficialista
Vamos Juntos y de sus aliados Evolución, Partido Socialista y Gen. En tanto,
Unidad Ciudadana, el Bloque Peronista y los cinco diputados de la izquierda se
opusieron al traspaso.
Con la ley aprobada ahora se creará un ente bipartito para controlar el
servicio de las empresas eléctricas. El nuevo ente estará administrado por un
directorio de seis miembros, tres por la Ciudad y tres por la provincia, tendrá
un mandato de tres años y su sede estará en la Capital Federal y contará con
una delegación en La Plata.
Claudio Romero (Vamos Juntos), miembro informante, sostuvo que estos
acuerdos sirven para "dar un paso más a la autonomía plena de la
Ciudad". Además de señalar que se realizará una "auditoría de
corte" para conocer el estado de lo que se recibe, destacó que "el
traspaso no tiene costo" para los vecinos y la tarifa social quedará ahora
a cargo de las jurisdicciones.
El carácter interjurisdiccional del nuevo ente de control se debe,
explicó el legislador oficialista, a que la distribución energética es una
actividad "indivisible" con la provincia de Buenos Aires.
Sobre ese punto, Paula Penacca (Unidad Ciudadana) estimó que la creación
de un órgano bipartito entre la Provincia y la Ciudad puede llegar a ser
objetado judicialmente en el futuro por excluir del mismo al Estado Nacional.
Durante el tratamiento en las comisiones y el recinto, el proyecto fue
objetado por los bloques opositores y los trabajadores del ENRE, quienes
sostienen que se ponen en riesgo sus fuentes laborales, y por asociaciones de
usuarios, que reclaman participación en el control de la actividad.
Por lo pronto, el vicepresidente 1° de la Legislatura Francisco
Quintana sostuvo que el traspaso "es una nueva deuda saldada que nos
acerca un paso más hacia la autonomía de la Ciudad". En ese contexto, la
espada legislativa del PRO en el Palacio de la calle Perú sostuvo: "La
aprobación de este acuerdo no tiene que ver solamente con una cuestión
institucional, en la práctica el vecino va a contar con un control más directo
e inmediato sobre el servicio público que recibe". (Ambito Financiero)
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