|
Por Matías Ortega - El pasado viernes el dólar cortó una racha
de seis jornadas seguidas en caída para rebotar 21 centavos y cerrar en $43,10.
Tras ese rally de bajas hasta el repunte, el peso
recuperó 1,4% de su valor frente a la moneda estadounidensemarcando
valores mínimos en 10 semanas. A un mes de las elecciones Primarias,
Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) la pax cambiaria, clave según los
analistas políticos para la campaña, se mantiene. Pero ¿cuánto más durará?
“A siete semanas de las PASO el costo de
oportunidad de estar en pesos se
incrementó considerablemente con respecto al último informe. La sugerencia
inicial de ir lentamente incrementando posiciones en moneda extranjera ahora
requiere de acelerar el proceso y esperar que para principio de agosto el peso
vuelva a un rango de 45”, sostiene un informe de la consultora Bull
Market.
Asimismo, sostiene que “principalmente la
fuerte apreciación genera que la tasa de interés caiga (en un mes cayó de 58-59
a 51% LECAPs) y la baja en la liquidación agrícola que esperamos acelere durante
julio”, lo que podría desencadenar una suba del dólar en las próximas semanas.
Y explica: “El campo ha liquidado a un ritmo de u$s135 millones diarios
durante junio, con ese monto alcanzó para contribuir a una apreciación del
dólar, ahora esperamos que ese monto baje a los u$s85 millones diarios o
2.062 millones hasta el 30 de julio de liquidación en Line-Up. Gran parte de
estos embarques se pagan a las 48hs, entorno a un 60%, quedando un remanente
para liquidar con el correr de las semanas por parte de los exportadores”.
“¿Cómo liquidaría el campo en las próximas 5
semanas? La liquidación se concentra en la última de junio y la primera de
julio, luego baja a 250 millones en la tercera y termina con 85 millones
programados para la última de julio. Esperamos que los 140 millones que se
proyecta se liquiden a diario entre esta semana y mediados de la próxima deje
un margen para amortiguar la necesidad de liquidación para finales de julio
cuando abruptamente el campo se retira del mercado de cambio”, añade Bull
Market.
La consultora recomienda “reducir
considerablemente posiciones en pesos y migrar a dólar”. “Aunque no creemos que
la volatilidad sea excesiva, sí que lentamente el dólar durante las próximas
semanas salga al menos empatado con la tasa, y ante esa eventualidad y dado las
fuertes ganancias en dólares durante el último mes, recomendamos tomar ganancia
en dólares y armar posiciones de reserva de valor hasta las PASO”.
Para el analista Gustavo Ber “en caso de
extenderse el positivo clima externo y teniendo en consideración las mejores
encuestas para el oficialismo, sería de esperar que se extienda la calma
cambiaria”. Profundiza: “Esto se debe a que el carry trade sigue dominando
por parte de inversores externos, que buscan aprovechar las elevadas tasas y la
apreciación del peso, acompañando a monedas regionales; ello a pesar de la
sólida lectura del reporte de empleos en EEUU, que se espera haga menos
acelerado el recorte de tasas que se descontaba. Así como el repunte del
dollard index y la mayor debilidad de las monedas emergentes”.
“Aún con dicho ligero cambio en el clima
externo, que fue recibido con una tibia decepción por el mercado, la calma
cambiaria a nivel local se extendería, aunque siempre atenta a las señales
políticas dentro de un escenario electoral cada vez más polarizado”, afirma
Ber. Y agrega: “El mandato político del 'dólar planchado' y las aun
elevadas tasas en pesos continuarían alentando el ingreso táctico de agresivos
fondos internacionales para aprovechar el carry trade, en un mundo cada vez más
desesperado por rendimientos”.
Otro analista consultado, Amilcar
Collante, destaca que hoy el mercado sigue calmo, pero mantiene sus dudas sobre
la proximidad de las PASO “que se da en un mes donde la liquidación de divisas
del agro cae a u$s68 millones diarios. “Algo de tensión alcista debería
tener y a mitad de mes algo de demanda estacional por turismo también creo que
habrá. Creo que más bajo que $41,60 el mayorista difícil de ver”.
Entonces, hay que tener algunos factores en
consideración: la baja de tasas de Leliq que falta que pase a plazos fijos, la
menor liquidación de dólares del agro -principalmente a fines de julio y en
agosto-, el riesgo electoral -que marcan las encuestas-, y la dinámica con que
operen el impacto del medio aguinaldo que cobran los asalariados y una mayor
demanda de divisas por turismo ante la inminencia de las vacaciones de
invierno. “Creo que si hay movimientos van a ser controlados. El BCRA ya
acumula posición en dólar futuro, y tiene poder de intervención en el spot y de
hecho para octubre endurece el régimen de agregados”, asegura Collante. Es
decir, tiene herramientas para actuar si quiere controlar el tipo de cambio,
además de algunos factores que le restan presión al alza.
“Lo más importante es que el BCRA tiene las
municiones para actuar y tiene la responsabilidad hacia los argentinos de que
las elecciones transcurran en tranquilidad. La discusión que puede venir es si
tiene que vender nada, poco o bastantes dólares. Si la gente se asusta y
hay gente que quiere dólares, dale dólares y se acabó el problema. La paz
cambiaria debería estar garantizada hasta que se sepa quién es el nuevo
presidente. Te puede salir más o menos dólares. Pero nadie debería alarmarse”,
opinó en declaraciones radiales el economista Gabriel Rubistein.
Para el Gobierno, la estabilidad cambiaria es
clave. Por un lado, porque las encuestas marcan que la intención de voto a
Mauricio Macri se mueve con el dólar. Cuando baja, mejora la imagen del
Presidente. Cuando sube, ocurre lo contrario. Pero, además, impacta sobre la
inflación, otra variable con peso electoral. De hecho, ayer se conoció un
informe del Banco Ciudad que sostiene que la estabilidad del mercado de cambios
de los últimos dos meses comenzó a
hacerse más palpable en los datos de inflación y esto abrió
camino al paulatino descenso que muestran las tasas de interés.
|