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Después de cuatro meses, los depósitos a plazo fijo
del sector privado lograron poner fin en junio a su caída en términos reales.
Con un crecimiento de casi 3% consiguieron por primera vez desde febrero
superar a la inflación esperada.
"La paz cambiaria que se vivió durante el mes
de junio, incluso con apreciación del peso en relación al dólar estadounidense
generó una redistribución en los portfolios financieros del sector privado. Es
que, ante el contexto de altas tasas de interés, con una tasa de política
monetaria por encima del 60%, hasta los ahorristas más conservadores se vieron
tentados a desprenderse de dólares para volcar sus tenencias a instrumentos
denominados en moneda local", explicó Augusto Quiñones, analista de First
Capital Group.
Un factor que jugó fuerte en el crecimiento de este
tipo de inversiones fue la normativa que emitió el Banco Central en
mayo que habilita a las entidades financieras a captar depósitos de no
clientes, lo que incentivó -tal como esperaba la autoridad monetaria- a una
suba en las tasas de interés ofrecidas.
El BCRA informó la
semana pasada que en junio -el segundo mes de esta operatoria- se constituyeron
50.624 plazos fijos de no clientes, lo que significó un incremento del 33,5%
frente a las 37.927 operaciones registradas en mayo.
En medio de una fuerte competencia entre bancos, el
spread entre la tasa de política monetaria y la tasa Badlar se redujo en junio
a 15%, cuando en mayo había sido de 20%.
DIARIO BAE
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