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Por Luis Beldi
- El dólar siguió en baja pero los bonos perdieron el ímpetu que tenían y
el riesgo paístuvo otra leve suba de 0,75% a 792 puntos
básicos, pese a la fuerte caída de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Si bien el mundo juega a favor de la Argentina, este indicador tiene una
fuerte resistencia a la baja a pesar de que la renta de los bonos de la deuda
argentina promedia 14% anual.
La caída del dólar se vio favorecida por el testimonio de Jerome
Powell, el titular de la Reserva Federal, el Banco Central de los Estados
Unidos, ante el Senado donde ratificó, aunque no de
manera explícita, que a fin de mes bajará las tasas. Las
posturas del mercado esta vez fueron más firmes: 76% cree que las recortará un
cuarto de punto y 24% apuesta a que la baja será de medio punto.
Por eso, Wall Street siguió batiendo récords. Esta vez le tocó al
Dow Jones, que superó el techo histórico de los 27 mil puntos al avanzar 0,85%.
El S&P 500 también está en los máximos. Asia comparte este fervor,
pero no Europa donde bajaron casi todas las bolsas porque el FMI recomendó
que el Banco Central Europeo debería estimular la economía, lo que
significaría que debe devaluar el euro, como lo está haciendo Estados
Unidos con el dólar.
Allá, el dato de inflación de junio, mayor al esperado, hizo que se
desplomaran los bonos del Tesoro y el rendimiento -que siempre va en
dirección opuesta al precio del título- alcanzara 2,13%, un valor que
no tocaba desde los primeros días de marzo.
La debilidad del dólar por la expectativa de la baja de tasas de interés
hizo que casi todas las monedas de países emergentes subieran ante el billete
norteamericano. El peso chileno ( 0,67%), el rublo ruso ( 0,46%), el mejicano
( 0,28%) y el real brasileño ( 0,02%) fueron algunos de los que se revaluaron.
El peso argentino siguió ese camino. El dólar mayorista con pocos
negocios por USD 796 millones, cedió 13 centavos a $41,72 y su atraso cambiario
es ostensible. Pero como la etapa de liquidación de las exportaciones del
agro se acerca a su final, el Gobierno no está preocupado. Su meta es
llegar con un dólar bajo al 11 de agosto cuando se disputen las PASO.
Mauricio Macri está convencido de que un dólar barato mejorará
el consumo, bajará la inflación y recuperará parte de la
caída del salario real. Para el Gobierno argentino, la divisa de Estados
Unidos tiene mucho peso. Por eso, no se inquieta tanto por la resistencia a la
baja del riesgo país. Esa materia quedó pendiente para después de las
elecciones primarias de agosto porque una buena performance reduciría
considerablemente, y sin esfuerzos, el riesgo país que puede quedar por
debajo de los 700 puntos.
En bancos y casas de cambio, donde opera el público, el dólar
perdió 19 centavos y perforó el piso de $43 al cerrar a $42,90.
En tanto, las tasas de
interés continuaron en baja. En la licitación de Letras de Liquidez
(Leliq), el Banco Central captó $252.350 millones a 59,16% lo
que representa un recorte de tasas de 0,32 puntos. Como no pudo cubrir todos
los vencimientos, para el día siguiente habrá una expansión de circulante
de $11 mil millones, que representan una gota en el mar porque el
miércoles había absorbido $9.000 millones.
Las reservas subieron 112 millones a USD 63.662 millones. La suba
del euro y las demás monedas frente al dólar ayudaron al aumento de las
reservas.
La Bolsa,
aunque tuvo una suba leve, marcó otro récord histórico. Con
negocios por $1.388 millones, el S&P Merval aumentó 0,11%. Las empresas de
energía fueron las más buscadas. Transportadora Gas del Sur creció 5,59% y
Transener, 3,31%. También sorprendió la segunda alza consecutiva de Mirgor
( 1,40%), la empresa que en algún momento perteneció a Mauricio Macri. Entre
los bancos lo mejor pasó por BBVA Banco Francés con una mejora de
1,99%.
Los ADR's argentinos –certificados de tenencia de acciones– tuvieron una
buena performance en Wall Street. Lo sobresaliente fue la disparada de más
de 6% de Transportadora Gas del Sur.
De esta manera, se llega al último día de la semana con un panorama de
calma. El Gobierno tacha los días del calendario. El tiempo pasa
lento y tiene que mantener este clima hasta las PASO. Después, confían en
que un buen resultado electoral vendrá de la mano de un mayor consumo y una
mejora de la economía que parte de pisos muy bajos y lo dejará bien posicionado
para las elecciones presidenciales de octubre. Por ahora, el mercado apuesta al
11 de agosto. Por eso baja el dólar y no suben los bonos de la deuda.
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