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Por Claudio
Zlotnik - La paz cambiaria de estos días es cada vez menos pacífica. De hecho,
ocurre con un Guido Sandleris que está con el cuchillo entre los dientes y
dispuesto a pelear contra cualquier atisbo de corrida. En otras palabras, es una paz cada vez menos basada en la confianza y
más en la "mano dura".
Durante esta
semana, el Central vendió en el mercado de futuros durante cuatro día
consecutivos y por un total cercano a los u$s400 millones.
Lo hizo
incluso durante las jornadas en las que el mercado internacional jugó a favor
de la estabilidad. ¿Por qué entonces reiteró la intervención? "Para mostrar el garrote al mercado. Para que
todos sepamos que no quieren que la cotización del dólar se mueva", refiere
un conocido operador de ese mercado a iProfesional.
Ese es el
contexto que ven los jugadores de la City: en la recta final hacia las PASO,
las tensiones están siempre latentes. Una encuesta con un número inesperado, un
rumor que haga acelerar un retiro de depósitos, una mala noticia en el ámbito
internacional, una decisión de cambio de portafolios por parte de inversores
que se pasen a una estrategia defensiva: cualquiera de esos motivos puede
suponer un punto de inflexión.
Es por eso
que la pregunta que se instaló entre los inversores y empresarios es si el
veranito de paz financiera ya vio sus mejores días y, a partir de ahora, se
ingresará en una etapa expuesta a sobresaltos.
La
consultora EconViews, dirigida por economista Miguel Kiguel, fue una de los
primeras en lanzar la advertencia: "En
las próximas semanas esperamos un aumento en la volatilidad del peso frente a
la incertidumbre política previa a las PASO, a la vez que la liquidación de
divisas provenientes del agro irá finalizando".
La
previsión, escrita en su reporte a clientes, provocó nervios en el Banco
Central. Se trata de una de las voces más respetadas en la City porteña, y
también entre bancos e inversores del exterior. Además, Kiguel es reconocido
por su moderación y hasta por su simpatía por la administración Macri.
Por ese
motivo, la advertencia fue tomada muy en serio por quienes semana a semana leen
sus informes. El último de ellos -que tiene un apartado con un análisis
titulado "El optimismo en los mercados ya lleva vigente más de un
mes"- seguramente fue uno de los de mayor "rating".
Otra entidad
reconocida en el mundillo financiero recorrió un camino parecido: Balanz
Capital, una de las sociedades de bolsa top del país, suscribió en su último
reporte que "si las probabilidades electorales se mantienen, veremos
necesariamente presiones sobre el dólar o las reservas del Banco
Central".
"Todavía creemos que la elección será definida en el margen, y que
los precios actuales reflejan demasiado optimismo", dijeron los estrategas
de Balanz Capital a sus clientes respecto de los precios de los bonos.
Cuando la
compañía habla de "optimismo" lo relaciona con las chances de que
Mauricio Macri logre la reelección, algo que -está muy claro- es lo que
prefieren los financistas.
Balanz le
puso precio a la polarización: estiman que el dólar de fin de año rondará los $46
en caso de que Macri gane las elecciones, pero que se va a escapar a unos $70
si el que llega a la Casa Rosada es Alberto Fernández.
La hora de
las estrategias defensivas
Lo cierto es
que en algunas oficinas de bancos y fondos del sur de Manhattan sacan cuentas
sobre los riesgos de mantener las inversiones en Buenos Aires, en una elección
que se percibe polarizada y muy reñida. Es lo que detecta la gran mayoría de
los sondeos de intención de voto, más allá de los lógicos márgenes de error.
"Sería una profecía autocumplida. Los depósitos vienen creciendo a
un menor ritmo que las tasas de interés (que devengan), sobre todo los
mayoristas", dice Marina Dal Poggetto, directora de la consultora Eco Go.
La
economista viene sosteniendo en sus últimos reportes que el efecto
"binario" de la elección podría desembocar en tensiones financieras,
sobre todo en el mercado cambiario. Lo que se desconoce es el timing de
esa eventual turbulencia. "Lo que sí está claro es que el Banco Central
tiene capacidad de intervención", agrega Dal Poggetto.
Por su
parte, el economista Iván Cachanosky escribió en una columna: "En los
últimos meses ha vuelto a crecer el carry trade, que como ya bien
nos enseñó el año pasado, son dólares que entran pero que, si aumenta la
percepción de riesgo, se van, transformándose en demanda de dólares".
Durante su
última conferencia de prensa antes de las PASO, Guido Sandleris se mostró muy
confiado no sólo con en el resultado de la política monetaria ultra dura, sino
en que la paz cambiaria no debería alterarse a pesar de la cercanía del proceso
electoral.
Sandleris
estimó que durante los próximos meses existirá una oferta neta de dólares por
un total de u$s16.000 millones, sumando a lo que venderán las empresas del
sector real (básicamente los chacareros) y el propio Palacio de Hacienda.
En su reciente encuentro con economistas de la City, Nicolás Dujovne
dejó bien en claro que no habrá ninguna jugada audaz, de cara a las elecciones. Ante una consulta concreta que
le acercó el economista Ricardo Arriazu, el ministro aseguró que -más allá de
algún puntito en el margen- no habría que esperar ningún descenso notorio de la
tasa de interés de referencia.
Sandleris
coincidió con su ex jefe en Hacienda al afirmar que la baja de la tasa decidida
durante el verano fue "muy rápida", y desembocó en una trepada de la
cotización del billete verde.
El BCRA armó
una artillería para defender la paridad cambiaria en caso de una revuelta en el
mercado. Esa trinchera comenzó a construirse, justamente, con una tasa de
interés real positiva, tal como se encarga de reivindicar el tándem
Sandleris-Dujovne.
Luego se
consolidó con un mercado de pesos desnutrido y con la posibilidad de utilizar
las Reservas del Banco Central, el guiño clave que le dio el Fondo Monetario a
finales de abril. Por si fuera poco, Sandleris amplió el margen para intervenir
en el mercado de futuros del dólar.
Para dar la
señal de que el Gobierno está decidido a mantener la paz cambiaria al menos
hasta las elecciones, el BCRA tomó la decisión de intervenir vendiendo futuros
de dólar desde el primer momento en que
la cotización del dólar mostró una leve tendencia
alcista. El mercado decodificó la señal con una reacción a la baja en la
cotización. Al menos, por ahora.
La consigna
siempre vigente: sacar al dólar de los medios
Con
Sandleris ajustando las tuercas para impedir que el dólar haga ruido, en la City se
recuerda lo sucedido en la previa a las PASO de 2017. Aun con el oficialismo
marchando al frente de las encuestas, la dolarización de los inversores pegó un
salto -típico de las previas electorales en la Argentina-, y el tipo de cambio
pasó de $16,30 a $17,70 en unas pocas jornadas.
"Federico,
si queremos ganar las elecciones tenemos que sacar al dólar de los medios", le había
pedido Dujovne a Sturzenegger en aquel julio de hace dos años. En ese momento,
el Central intervino y bajó la efervescencia.
La anécdota
-publicada por aquel entonces por iProfesional- bien vale tenerla en cuenta
ahora: Sturzenegger ya no está pero Dujovne sigue ocupando su lugar en el
Palacio de Hacienda. Y está claro cómo es el pensamiento del ministro.
Lo cierto es
que esta tranquilidad en el frente cambiario le permitió a la Casa Rosada salir
a hacer campaña sin tener que dar explicaciones de las turbulencias y la
crisis.
La pregunta
del millón refiere a si la corriente dolarizadora se potenciará en las próximas
semanas. Hay un dato clave que los banqueros observan con recelo: los plazos fijos que se pactan ahora ya vencen
después de las Primarias. Es decir, que el inversor temeroso, que tiene
incertidumbre por el efecto que puedan tener los resultados de las PASO, podría
decidir cancelar su depósito para pasarse a divisas, a partir de ahora.
Desde tres
bancos de primera línea confiaron a iProfesional que no se observa
ningún movimiento alarmante. Eso sí: se notó un traspaso a billetes verdes
cuando el público cobró el medio aguinaldo, entre fines de junio y primeros
días de este mes. Hubo compras de dólares por entre u$s120 a u$s150 millones
diarios en todo el sistema financiero, de acuerdo con las estimaciones en esos
mismos bancos líderes. Nada que vaya a modificar el escenario.
En las
entidades financieras estiman que, en caso de que se mantenga la tranquilidad
cambiaria, la dolarización se mantendrá en torno al nivel actual.
Pero no
todos ven calmo el panorama. Para el economista Cachanosky, "el equilibrio
que transita en los últimos meses el mercado cambiario no es sano y es
importante estar alertados al respecto".
Observa que
hasta mayo hubo una fuga de capitales (técnicamente, formación de activos
externos) por u$s9.532 millones, lo que implica un promedio mensual de u$s1.900
millones, con tendencia al alza. Y agrega que la demanda sigue incrementándose
por el turismo, que insume unos $480 millones por mes.
Se vienen
semanas clave. El resultado de las Primarias, seguramente, impactará en el
mercado financiero.
Sobre esa cuestión estuvieron analizando representantes de las fábricas
de alimentos más importantes del país, que se juntaron en las últimas horas en
la sede de la Copal.
Los
empresarios, como los financistas, siguen con lupa la dinámica política. Saben
que cualquier movimiento cambiario afectará, más temprano que tarde, a su ya
golpeado negocio.
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